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domingo, 23 de agosto de 2009

Las pruebas irrefutables. El nuevo vídeo de AE911Truth, por David Chandler


21/8/2009

El Profesor de Física de AE911Truth, David Chandler, se ha visto sorprendido al revisar unas imágenes de la destrucción de la Torre Sur del World Trade Center.

Sorprendentemente, en dicho vídeo se pueden observar detalles como: un bloque de 30 pisos que se desvanece en el aire, objetos cayendo que cambian de dirección, que aceleran inexplicablemente y que dejan un rastro de humo blanco, intensificándose éste con el cambio repentino de dirección y aceleración, lo que según Chandler sugiere termita. Como explica el físico, el humo es óxido de aluminio, que es una sustancia residual de la reacción "Thermite".



El Profesor Chandler sigue la pista a las piezas misteriosas que se aprecian en la demolición de la Torre Sur. ¿Qué puede cambiar drásticamente la velocidad y la dirección de una pieza metálica que se supone está cayendo en caída libre?



Los subtítulos pueden llegar a molestar en alguna ocasión y no dejar ver bien las imágenes, así que aquí os dejo los vídeos originales en inglés sin subtítulos:




(Extraído de investigar11s.blogspot.com)

jueves, 6 de agosto de 2009

Iniciativa para conmemorar la muerte de Barry Jennings el 19 de Agosto de 2009


5/8/2009

Barry Jennings fue el hombre que estaba en el edificio 7 la mañana del 11-S y es testigo de que vio y oyó explosiones dentro del edificio 7 ANTES de que se cayeran las torres gemelas. El admitió esto en un vídeo con el director de Loose Change, Dylan Avery. El fue amenazado y luego se encontró muerto. La muerte curiosamente ocurrió justo antes de que saliera el último informe del NIST sobre el edificio 7. Piden que la gente vaya al frente de las estaciones de televisión y la prensa con carteles sobre Barry Jennings.

Para leer mas sobre la iniciativa: jenningsmystery.com

Su testimonio:


Entrevista a Barry Jennings 1 de 2


Entrevista a Barry Jennings 2 de 2


Entrevista a Barry Jennings en el momento de los atentados
en ABC7 (en inglés)


(Extraído de investigar11s.blogspot.com)

_________


Extracto del artículo “Un nuevo enfoque sobre el 11 de septiembre” de David Ray Griffin

El NIST también ignoró, o deformó, los testimonios en los que se hablaba de explosiones en el edificio 7. El más importante era el de Barry Jennings, del Buró de Vivienda de la ciudad de Nueva York. En el momento del impacto contra la torre norte, a la 8h46, Jennings corrió, naturalmente, hacia su oficina, en el piso 23 del edificio 7, donde también se encontraba el Buró de Manejo de Situaciones de Urgencia del alcalde Giuliani. Pero cuando Jennings y Michael Hess, el consejero de negocios de Giuliani, llegaron allí, cerca de las 9h, ya todo el mundo se había ido. Llamaron para saber lo que tenían que hacer, y les dijeron que salieran del edificio inmediatamente. Como no funcionaba el ascensor, los dos corrieron hacia abajo por las escaleras. Al llegar al piso 6, una enorme explosión levantó el piso bajo sus pies. Al subir de nuevo al piso 8, Jennigs romper un cristal para pedir auxilio, y en ese momento pudo ver las Torres Gemelas, aún en pie.

Sin embargo, cuando Giuliani contó lo que su amigo Michael Hess había vivido aquel día, escribió que la enorme cosa que Hess y Jennings llamaron una explosión no era sino el efecto producido por los escombros del derrumbe de la torre norte, que no se derrumbó hasta las 10h28. Así que Giuliani sitúa ese episodio por lo menos una hora más tarde que Jennings. La versión de Giuliani se convirtió en la versión oficial. El NIST la defendió en su informe del año 2005 sobre las Torres Gemelas, al igual que en 2008 en un reportaje de la BBC sobre el edificio 7.

Jennings contó su historia en una entrevista concedida a los realizadores de Loose Change Final Cut. Pero, antes de la difusión del film, pidió que se retirara la entrevista, por miedo a perder su empleo. Más tarde, sin embargo, volvió a contarla en una entrevista concedida a la BBC. Pero la BBC reinsertó su testimonio en la cronología oficial, haciendo creer así que la enorme explosión que describía Jennings se debía en realidad a los «escombros de un rascacielos que se derrumba». La BBC incluso hace creer que Jennings estaba solo, aunque éste último dice varias veces «nosotros», al hablar de sí mismo y de Hess.

El programa de la BBC se transmitió en julio de 2008. El NIST, cuya cronología sigue la BBC, publicó al mes siguiente la primera versión de su informe sobre el edificio 7. Sólo 2 días antes de la publicación, Barry Jennings, que tenía 53 años, murió de forma misteriosa. Los que trataron de obtener más información no lograron saber nada más, aparte de que su muerte se produjo en el hospital.

Sea cual sea la causa de su fallecimiento, lo cierto es que se produjo en el momento preciso. Cuando el NIST publicó su informe, ya Jennings no estaba presente para hablar del asunto. Y la BBC pudo transmitir una segunda versión de su documental, esta vez con el testimonio de Michael Hess, vicepresidente (desde 2002) de la firma de consultoría del ex alcalde Giuliani. De forma nada sorprendente, Hess apoya la cronología que defienden Giuliani, el NIST y la BBC, así como sus afirmaciones de que no hubo ninguna explosión en el edificio 7.

lunes, 13 de abril de 2009

En el telediario de la televisión danesa TV2: "Las Torres Gemelas fueron demolidas con "nano-thermite" y explosivos

El trabajo hecho por los científicos de la Universidad de Copenhagen, Niels Harrit, Farrer, Jones y Ryan, en el artículo científico (Thermitic Material Discovered in WTC Dust) está provocando enorme polémica en Dinamarca. Harrit fue entrevistado en las noticias de la noche y otra vez en la siguiente mañana en el mismo canal. Su testimonio es contundente y sus credenciales más todavía.

La primera entrevista ha sido subtitulada en inglés.


(Extraído de investigar11s.blogspot.com)

Material de termita activa descubierto en el polvo del las torres gemelas


Publicado formalmente en una revista científica de química y física el pasado 4 de abril:

“Active Thermitic Material Discovered in Dust from the 9/11 World Trade Center Catastrophe” by Niels H. Harrit, Jeffrey Farrer, Steven E. Jones, Kevin R. Ryan, Frank M. Legge, Daniel Farnsworth, Gregg Roberts, James R. Gourley and Bradley R. Larsen

Artículo original (en inglés)

¿Qué es la termita?

(Extraído de investigar11s.blogspot.com)

lunes, 17 de noviembre de 2008

¿Quién estaba detrás del atentado de Bali de octubre de 2002?

Un informe de noviembre de 2002 procedente de un muy alto cargo indonesio señalaba la participación tanto del director de la inteligencia indonesia como de la CIA

Michel Chossudovsky
Global Research
17-11-2008

* Tres militantes islámicos fueron ejecutados el 9 de noviembre por su supuesta participación en el atentado de Bali en 2002 en el que murieron 202 personas.

* La versión oficial es que el atentado fue financiado por al-Qaeda y ejecutado por miembros de una organización islámica, la Jemaah Islamiyah (JI).

* La mayoría de las personas muertas en el atentado eran occidentales, la mayoría de ellos turistas australianos.

Pruebas ocultas

Hay indicios de que los procedimientos judiciales fueron manipulados y de que se ocultaron pruebas. Tanto los medios de comunicación occidentales como los indonesios han estado implicados en el encubrimiento.

Como es sabido y está documentado, tanto los servicios de inteligencia paquistaníes como los estadounidenses han apoyado a al-Qaeda. La JI ha recibido ayuda encuberta y adiestramiento de [los servicios de inteligencia] ISI de Pakistán. La Jemaah Islamiah también está relacionada con los servicios de inteligencia militar de Indonesia que, a su vez, están relacionados con la CIA y con los servicios de inteligencia australianos.

"Las explicaciones de los medios de comunicación que describen a la Jemaah Islamiyah como el resultado de un inexplicable complot maquiavélico son simplemente absurdas. Sin las operaciones sucias de la CIA en Afganistán no hubieran llegado a existir ni Jemaah Islamiyah ni al-Qaeda. La guerra contra los soviéticos proporcionó el dinero y el adiestramiento, y también forjó la amplia red internacional de contactos que iba a caracterizar la futuro manera de actuar de estas organizaciones. También proporcionó participantes con unas sólidas nuevas credenciales. A su vuelta al sudeste de Asia, los 'combatientes de la libertad' de Washington fueron tratados como héroes en los círculos islámicos. En Indonesia formaron incluso su propia organización de veteranos, Group 272 (la cifra indica la cantidad de ex-combatientes)" (Peter Symonds, The Political Origins of Jemaah Islamiyah Behind the Bali Bombings, Global Research, noviembre de 2003).

¿Implicación de los servicios de inteligencia indonesios y de la CIA?

Un contradictorio informe de noviembre de 2002 procedente de un muy alto cargo indonesio señalaba la participación tanto del director de la inteligencia indonesia como de la CIA:

"La agencia y su director, el general A. M. Hendropriyono, son bien considerados por Estados Unidos y por otros gobiernos. Pero todavía hay aquí altos cargos de la inteligencia que creen que la CIA estaba detrás del atentado" (Raymond Bonner y Jane Perlez, “More Attacks on Westerners Are Expected in Indonesia”, New York Times, 25 de noviembre de 2002).

Las relaciones entre la JI y la Agencia de Inteligencia Indonesia (BIN) son reconocidas tácitamente por el think tank estadounidense International Crisis Group (ICG): "hay que estudiar con más detalle esta relación [entre la JI y la BIN]: esto no significa necesariamente que la inteligencia militar estaba trabajando con la JI, pero plantea la cuestión de cuánto conocía o de que podía saber de la JI más de lo que admite" (International Crisis Group, http://www.crisisweb.org/, 2003).

La ex-presidenta Megawati Sukarnoputr acusó a Estados Unidos

En respuesta a estas acusaciones la administración Bush exigió que la presidenta Megawati Sukarnoputri negara públicamente la implicación de Estados Unidos en el atentado. No hubo desmentido oficial. La presidenta Megawati no sólo no dijo nada al respecto sino que acusó a Estados Unidos de ser :

"una superpotencia que obliga al resto del mundo a estar de acuerdo con ella ... Vemos cómo la ambición de conquistar otras naciones ha llevado a una situación en la que no existe la paz a menos que todo el mundo acate la voluntad de quien tiene el poder y la fuerza" (Ibid).

Encubrimiento

En la investigación oficial del gobierno indonesio nunca se planteó la relación de la JI con la agencia de inteligencia indonesia ( la inteligencia australiana y la CIA dirigió entre bastidores la investigación).

Además, poco después del atentado el primer ministro australiano John Howard "admitió que se había advertido a las autoridades australianas de un posible atentado en Bali, pero decidieron no hacer público un aviso" (Christchurch Press, 22 de noviembre 2002. La CIA había recibido advertencias similares).

Y también, tras los atentados el gobierno australiano decidió trabajar con las fuerzas especiales de Indonesia, el Kopassus, en la llamada "guerra contra el terrorismo".

Ex-presidente Abdurrahman Wahid: Implicación de la policía y de las fuerzas armadas

Casualmente, las declaraciones de dos ex-presidentes fueron desestimadas en el procedimiento judicial. Ambas señalaban la complicidad del ejército y de la policía indonesias.

En 2002 la presidenta Megawati Sukarnoputri acusó a Estados Unidos de estar implicado en el atentado. Y en 2005, en una entrevista hecha en octubre por el canal de televisión australiano SBS TV, el presidentet Wahid Abdurrahman afirmó que el ejército y la policía indonesios fueron cómplices del atentado de 2002 en Bali.

(La transcripción del programa de SBS TV que contiene la entrevista el presidente Wahid se publicó en la página web de Global Research poco después de que SBS TV retirara esa transcripción de sus propios archivos).

ABDURRAHMAN WAHID ... Las órdenes para hacer esto, o que vinieron de nuestra fuerzas armadas, no de los fundamentalistas"

PERIODISTA: Pero se acusó también de la bomba [de la segunda] a la Jemaah Islamiah.

ABDURRAHMAN WAHID: Sí, lo sé, pero usted no tiene ninguna prueba. La prueba es que la bomba es similar a las de la policía. Así que es un problema para nosotros. Hasta ahora cada una de las bombas de allí pertenece al gobierno.

ABDURRAHMAN WAHID: Amrozi estaba implicado en el ataque menor. Esto siempre es un problema. Aunque estoy de acuerdo con que debería recibir un duro castigo, esto no significa que esté implicado. No, no, no.

PERIODISTA: ¿Así que usted cree que quienes hicieron el atentado de Bali no tenían ni idea de que había una segunda bomba?

ABDURRAHMAN WAHID: Sí, exactamente.

PERIODISTA: ¿Y quién sugiere usted que puso la segunda bomba?

ABDURRAHMAN WAHID: Bueno, parece que la policía.

PERIODISTA: ¿La policía?

ABDURRAHMAN WAHID: O las fuerzas armadas, no lo sé.

Australia: "Útil oleada de indignación"

El atentado de Bali en 2002 contribuyó a cambiar la opinión pública australiana a favor de la invasión de Iraq por parte de Estados Unidos en 2003 al tiempo que debilitaba al movimiento de protesta contra la guerra. Tras el atentado de Bali en 2002 el gobierno australiano se unió "oficialmente" a la "guerra contra el terrorismo" dirigida por Estados Unidos. No sólo utilizó el atentado de Bali como un pretexto para integrarse plenamente en el eje Estado Unidos-Reino Unido, sino que también lo usó como pretexto para implementar drásticas medidas policiales, incluyendo el "perfil étnico" dirigido contra sus propios ciudadanos:

“El primer ministro John Howard hizo recientemente unas extraordinarias declaraciones afirmando que está preparado para emprender ataques militares preventivos contra terrorista en los países asiáticos vecinos que planeen atacar a Australia. Las agencias de inteligencia australianas también están muy preocupadas de la posibilidad de una ataque con armas nucleares de al-Qaeda" (Insight on the News, 3 de febrero de 2003).

Según Peter Symonds en su artículo revisado de 2003 sobre la JI, el papel del ejército indonesio sigue sin respuesta.

"Simplemente no es verosímil que el vasto aparato de seguridad e inteligencia indonesio no supiera nada de la enorme operación logística que implicaba el atentado de Bali. Sin embargo, no se ha llevado a cabo ninguna investigación sobre qué información precisa tenían los militares antes del atentado. Rápidamente se ha omitido cualquier indicio que llevara a sospechar del TNI [ejército indonesio]—incluyendo la detención oficiales militares" (Symonds, op cit)

(Extraído de www.lahaine.org)

domingo, 9 de noviembre de 2008

El 11-S en Informativos Telecinco


Un arquitecto estadounidense presenta en Madrid su versión alternativa al 11-S

Informativos Telecinco
08.11.08

El 11-S conmocionó a la opinión pública de tal manera que son incontables las versiones y teorías sobre el atentado que se han multiplicado en Internet, documentales y otras vías. Una de ellas, la que sostiene que las torres fueron demolidas, la explicó en Madrid Richard Gage (conferencia organizada por investigar11s), fundador de Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11-S. Una estructura de acero, explica, no puede derribarse a esa velocidad sin la desaparición de sus columnas.

Richard Gage representa a medio millar de arquitectos e ingenieros que exigen una nueva investigación sobre los atentados del 11 de Septiembre en los que las torres del World Trade Center de Nueva York cayeron ante los ojos de todo el mundo. Él mismo ha diseñado estructuras de acero de edificios durante más de veinte años e insiste en que hay un cúmulo de evidencias "irrefutables" que demuestran que las Torres Gemelas y el edificio número 7 de WTC fueron derribados en una demolición controlada.

La impresión de que los detalles de aquel día están "empezando a decaer" en la mente del público le ha llevado a iniciar una gira europea. Mediante conferencias busca concienciar a los ciudadanos de la importancia de esclarecer un hecho por el que "se han desmantelado las libertades civiles de los europeos y ha aumentado la vigilancia estatal".

Derribar la versión oficial

Según Gage, el colapso "repentino y espontáneo" de las torres es imposible sin una demolición controlada. Hay muchos testimonios, además, sostiene este arquitecto, que hablan de explosiones en la planta baja un segundo antes del inicio del colapso.

También hubo "una nube piroclástica masiva" y toneladas de metal fundido en los sótanos encontradas por los trabajadores de la demolición posterior. Incluso, se encontró la huella química del agente incendiario "Thermite", de alta tecnología incendiaria, dice, que aparecía en todas las muestras de los restos y polvo.


Lo más grave, por otro lado, es que muchos medios, según denuncia Gage, conocían el colapso antes de que se produjera. Como la BBC, que anunció el derribo de un edificio adyacente minutos antes de que tuviera lugar, ha señalado.

Sus pruebas

El ingeniero estructural del complejo WTC, advierte Gage, llama la atención sobre la piscina de magma que ardió durante semanas tras el atentado. Una evidencia que demuestra la existencia del agente incendiario 'Thermite', empleado para "fundir y cortar columnas y vigas de acero".

Por otro lado, en el mismo vídeo se ven "destellos y explosiones técnicas localizadas en puntos estructurales clave". De haber habido un colapso de la estructura como sostiene la versión oficial, concluye este arquitecto, los restos hubieran quedado "en una inmensa pila todavía de gran altura". Pero los restos de los tres edificios cupieron en sus propios sótanos.

La prueba definitiva es que las columnas aparecieron a 400 metros de distancia, según los datos de Gage, y fragmentos de huesos humanos aparecieron en los techos de los edificios colindantes al WTC.


Video de la noticia en Informativos Telecinco
(cadena generalista española)

jueves, 11 de septiembre de 2008

115 mentiras sobre los atentados del 11 septiembre


David Ray Griffin
Red Voltaire
4-11-2006

Sigue sin haber una versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. No se ha abierto investigación judicial alguna sobre los propios atentados ni la menor investigación parlamentaria. No hay más que una versión gubernamental recogida en un informe presentado por una comisión presidencial. El profesor David Ray Griffin, autor de una obra de referencia en la que estudia ese informe, encontró en ese texto 115 mentiras aquí enumeradas

Para cada mentira nos referiremos a los análisis que hace el profesor David Ray Griffin en su obra Omisiones y manipulaciones de la Comisión Investigadora. Las cifras que aparecen entre paréntesis se refieren a las páginas de la edición original estadounidense de ese libro.

1. Omisión de la prueba de que por lo menos 6 de los supuestos secuestradores aéreos (entre ellos Waled al-Shehri, acusado por la Comisión de haber apuñaleado a una azafata del vuelo UA11 antes del choque del avión contra la torre norte del World Trade Center) están vivos actualmente (19-20).

2. Omisión de pruebas sobre Mohamed Atta (como su pronunciada inclinación por la bebida, por la carne de puerco y las exhibiciones eróticas privadas o lap dances) que contradicen las afirmaciones de la Comisión de que Atta se había convertido en un fanático religioso (20-21).

3. Confusión voluntariamente creada alrededor de las pruebas que demuestran que Hani Hanjur era tan mal piloto que nunca hubiera sido capaz de lograr estrellar un avión de pasajeros contra el Pentágono (21-22).

4. Omisión del hecho que las listas de pasajeros (flight manifests) que se hicieron públicas no contenían ningún nombre árabe (23).

5. Omisión del hecho que nunca, ni antes ni después del 11 de septiembre, se ha visto que un incendio haya provocado el desplome total de un edificio con estructura de acero (25).

6. Omisión del hecho que los incendios de las Torres Gemelas no fueron ni extremadamente extensos ni especialmente intensos y que ni siquiera duraron mucho tiempo comparados con otros incendios ocurridos en rascacielos (con estructuras) similares sin que estos últimos se desplomaran (25-26).

7. Omisión del hecho que, dada la hipótesis que el incendio provocó los derrumbes, la torre sur, que fue golpeada después que la torre norte y afectada por un incendio de menor intensidad, no debería haber sido la primera en desplomarse (26).

8. Omisión del hecho que el edificio n°7 del World Trade Center (contra el cual no se estrelló ningún avión y que sólo sufrió pequeños incendios muy localizados) también se desplomó, hecho sobre el cual la Agencia Federal para el Manejo de Situaciones de Emergencia (FEMA) confesó que no podía ofrecer ninguna explicación (26).

9. Omisión del hecho que el derrumbe de las Torres Gemelas (y el del edificio n°7) presenta al menos 10 características de haber sido producto de una demolición controlada (26-27).

10. Afirmación según la cual el núcleo de la estructura de cada una de las Torres Gemelas era «un pozo de acero vacío», afirmación que niega la presencia de 47 columnas de acero macizo que eran en realidad el centro de cada torre. Según la teoría del «apilamiento de pisos» (the «pancake theory») que explica los derrumbes, varias decenas de metros de esas columnas de acero macizo debieran haber quedado en pie (27-28).

11. Omisión de la declaración de Larry Silverstein [el propietario del WTC], declaración según la cual el propio Silverstein en coordinación con los bomberos decidió «demoler» –en lenguaje técnico (to «pull»)– el edificio n°7 (28).

12. Omisión del hecho que el acero de los edificios del WTC fue rápidamente recogido del lugar de los hechos y enviado al extranjero por vía marítima ANTES de que pudiera ser analizado en busca de huellas de explosivos (30).

13. Omisión del hecho que el edificio n°7 había sido evacuado antes de su derrumbe, lo implica que la razón que se dio oficialmente para acelerar lo más posible la recogida del acero [en aquel lugar] (porque podía haber sobrevivientes bajo los escombros) no tenía ningún sentido en el caso de este edificio (30).

14. Omisión de la declaración del alcalde R. Giuliani quien dijo que se le advirtió de antemano que el WTC iba a derrumbarse (30-31).

15. Omisión del hecho que Marvin Bush, hermano del presidente estadounidense, y su primo Wirt Walker III eran los directores de la compañía encargada de garantizar la seguridad del WTC (31-32).

16. Omisión del hecho que el ala oeste del Pentágono, [la misma que fue impactada el 11 de septiembre], era precisamente, por diversas razones, la que menos posibilidades tenía de ser blanco de los terroristas de al-Qaeda (33-34).

17. Omisión de toda discusión tendiente a determinar si los daños que sufrió el Pentágono correspondían realmente con los daños que podría haber provocado el impacto de un Boeing 757 desplazándose a varios cientos de kilómetros por hora (34).

18. Omisión del hecho que existen fotos que demuestran que la fachada del ala oeste no se derrumbó hasta 30 minutos después del impacto y que el orificio de entrada es demasiado pequeño para el diámetro de un Boeing 757 (34).

19. Omisión de todo testimonio contradictorio sobre la presencia o la ausencia de pedazos visibles de un Boeing 757, ya sea dentro o fuera del Pentágono (34-36).

20. Ausencia total de discusión tendiente a determinar si el Pentágono disponía de un sistema de defensa antimisiles capaz de derribar un avión de pasajeros, aún cuando la Comisión sugirió que los terroristas de al-Qaeda decidieron no atacar una central nuclear precisamente porque pensaron que esta dispondría de ese tipo de defensa (36).

21. Omisión del hecho que las imágenes provenientes de diferentes cámaras (incluyendo las de la gasolinera que se encuentra frente al Pentágono, confiscadas por el FBI inmediatamente después del impacto) podrían ayudar a determinar qué fue realmente lo que impactó el Pentágono (37-38).

22. Omisión de la alusión del secretario de Defensa D. Rumsfeld a «un misil[ utilizado] para golpear [el Pentágono]» (39).

23. Aprobación aparente de la respuesta, totalmente insatisfactoria, a la pregunta tendiente a saber por qué los agentes del Servicio Secreto permitieron que el presidente Bush permaneciera en la escuela de Sarasota cuando, según la versión oficial, deberían haber pensado que un avión secuestrado podía tener esa misma escuela como blanco (41-44).

24. Fracaso en explicar por qué el Servicio Secreto no pidió una escolta de aviones de caza para [el avión presidencial] Air Force One (43-46).

25. Afirmaciones según las cuales en el momento en que el cortejo presidencial llegó a la escuela [de Sarasota], ninguno de los asistentes sabía que varios aviones habían sido secuestrados (47-48).

26. Omisión del informe según el cual el secretario de Justicia John Ashcroft había recibido una advertencia para que dejara de viajar en líneas aéreas comerciales antes del 11 de septiembre (50).

27. Omisión de la afirmación de David Schippers de que, basándose en informaciones provenientes de agentes del FBI sobre posibles ataques en el sur de Manhattan, él había tratado infructuosamente de transmitir dicha información al secretario de Justicia John Ashcroft durante las 6 semanas anteriores al 11 de septiembre (51).

28. Omisión de toda mención sobre el hecho que agentes del FBI afirmaron tener conocimiento de los blancos y fechas de los ataques [terroristas] mucho antes de los hechos (51-52).

29. Afirmación, mediante una refutación circular que da la cuestión por resuelta, de que el desacostumbrado volumen de compras de acciones en baja antes del 11 de septiembre no implica que los compradores supieran de antemano que los ataques iban a producirse (52-57).

30. Omisión de los informes según los cuales el alcalde [de San Francisco] Willie Brown y ciertos responsables del Pentágono fueron advertidos de que no debían tomar el avión del 11 de septiembre (57).

31. Omisión del informe según el cual Osama ben Laden, que ya en aquel entonces era el criminal más buscado por Estados Unidos, fue atendido en julio de 2001 por un doctor estadounidense en el hospital estadounidense de Dubai y que recibió allí la visita de un agente local de la CIA (59).

32. Omisión de los artículos que sugieren que, después del 11 de septiembre, el ejército estadounidense permitió deliberadamente la fuga de Osama ben Laden (60).

33. Omisión de informes, entre ellos el que reportaba la visita del jefe de los servicios de inteligencia de Arabia Saudita a Osama ben Laden en el hospital de Dubai, que entran en contradicción con la versión oficial de que la familia de Ben Laden y su país han renegado de este (60-61).

34. Omisión del resumen de Gerald Posner sobre el testimonio de Abu Zubaydah, según el cual tres miembros de la familia real saudita (que murieron los tres misteriosamente con sólo 8 días de intervalo) estaban financiando a al-Qaeda y conocían de antemano la realización de los ataques del 11 de septiembre (61-65).

35. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba del financiamiento de los sauditas a al-Qaeda (65-68).

36. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba que demuestra que dinero perteneciente a la esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, fue entregado a agentes de al-Qaeda (69-70).

37. Desmentido, que simplemente ignoró la diferencia existente entre vuelos privados y vuelos comerciales, sobre el hecho que el vuelo privado en el que varios sauditas viajaron el 13 de septiembre desde Tampa hasta Lexington violó los reglamentos sobre el espacio aéreo establecidos en aquella fecha (71-76).

38. Desmentido sobre la autorización extendida a varios sauditas para que salieran del territorio de Estados Unidos poco después del 11 de septiembre sin que esas personas fuesen sometidas a una investigación apropiada (76-82).

39. Omisión de la prueba que demuestra que el príncipe Bandar obtuvo una autorización especial de la Casa Blanca para los vuelos de los sauditas (82-86).

40. Omisión de la afirmación de Coleen Rowley según la cual responsables del Cuartel General del FBI habían visto el memo de Phoenix del agente Kenneth Williams (89-90).

41. Omisión del hecho que el agente del FBI en Chicago Robert Wright afirma que el Cuartel General del FBI cerró su investigación sobre una célula terrorista y trató posteriormente de intimidarlo para impedir que publicara un libro en el que relata sus experiencias (91).

42. Omisión de la prueba que demuestra que el Cuartel General del FBI saboteó el intento de Coleen Rowley y de otros agentes [del FBI] de Minneapolis de obtener una orden de búsqueda para conseguir la computadora de Zacarias Moussaoui (91-94).

43. Omisión de las tres horas y media de testimonio que prestó ante la Comisión la ex traductora del FBI Sibel Edmonds que, según una carta que ella misma hizo pública y que dirigió al presidente [de la Comisión] Kean, revelaba serias disimulaciones por parte de responsables del FBI en relación con el 11 de septiembre y dentro del propio Cuartel General del FBI (94-101).

44. Omisión del hecho que el general Mahmud Ahmad, jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes], se encontraba en Washington una semana antes del 11 de septiembre y que se reunió allí con el director de la CIA, George Tenet, así como con otros altos responsables estadounidenses (103-04).

45. Omisión de la prueba que demuestra que Ahmad, el jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes] ordenó el envío de 100 000 dólares a Mohamed Atta antes del 11 de septiembre (104-07).

46. Afirmación de la Comisión de que no encontró prueba alguna de que algún gobierno extranjero, incluyendo al de Pakistán, haya financiado a agentes de al-Qaeda (106).

47. Omisión del informe según el cual la administración Bush presionó a Pakistán para que Ahmad fuese destituido de su cargo de jefe del ISI después de la divulgación de la información que revelaba que este había ordenado el envío de dinero del ISI a Mohamed Atta (107-09).

48. Omisión de la prueba que el ISI (y no sólo al-Qaeda) se encontraba detrás del asesinato de Ahmad Shah Massud (el comandante de la Alianza del Norte en Afganistán) que se produjo precisamente después de un encuentro que duró una semana entre responsables de la CIA y del ISI (110-112).

49. Omisión de la prueba que demuestra que el ISI está implicado en el secuestro y posterior asesinato de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal (113).

50. Omisión del informe de Gerald Posner según el cual Abu Zubaydah afirmó que un oficial militar pakistaní, Mushaf Ali Mir, que mantenía estrechos vínculos con el ISI y con al-Qaeda sabía de antemano de los ataques del 11 de septiembre (114).

51. Omisión de la predicción que hizo, en 1999, Rajaa Gulum Abbas, agente del ISI, de que las Torres Gemelas «se derrumbarían» (114).

52. Omisión del hecho que el presidente Bush y otros miembros de su administración se refirieron repetidamente a los ataques del 11 de septiembre como «oportunidades» (116-17).

53. Omisión del hecho que el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano («The Project for the New American Century»), muchos de cuyos miembros se convirtieron en figuras claves de la administración Bush, publicó en el año 2000 un documento que decía que un «nuevo Pearl Harbour» ayudaría a conseguir fondos para una rápida transformación tecnológica del aparato militar estadounidense (117-18).

54. Omisión del hecho que Donald Rumsfeld, quien fue presidente de la comisión del US Space Command y había recomendado aumentar el presupuesto destinado a este, se valió de los ataques del 11 de septiembre, en la tarde de ese mismo día, para garantizar esos fondos (119-22).

55. No se mencionó que las tres personas responsables del fracaso de los esfuerzos por prevenir los ataques del 11 de septiembre (el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Richard Myers y el general Ralph Eberhart) eran también los tres principales promotores del US Space Command (122).

56. Omisión del hecho que Unocal había declarado que los talibanes no podían garantizar la seguridad adecuada para emprender la construcción de sus pipelines (para petróleo y gas) a partir de la cuenca del Caspio y a través de Afganistán y Pakistán (122-25).

57. Omisión del informe según el cual representantes de Estados Unidos dijeron durante un encuentro, en julio de 2001, que ya que los talibanes rechazaban su proposición de construir un oleoducto, una guerra contra ellos comenzaría en octubre (125-26).

58. Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew Brzezinski escribía ya que para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales (127-28).

59. Omisión del hecho que miembros claves de la administración Bush, entre ellos Donald Rumsfeld y su delegado Paul Wolfowitz, se esforzaron durante muchos años por desatar una nueva guerra contra Irak (129-33).

60. Omisión de los apuntes de las conversaciones de Donald Rumsfeld correspondientes al 11 de septiembre que demuestran que este estaba decidido a utilizar los ataques como pretexto para desatar una guerra contra Irak (131-32).

61. Omisión de la declaración que aparece en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, según la cual «la necesidad de una fuerte presencia estadounidense en el Golfo va más allá del tema del régimen de Sadam Husein» (133-34).

62. Afirmación según la cual el protocolo de la FAA (Federal Aviation Agency) sobre lo sucedido el 11 de septiembre requería un largo proceso de aplicación que tenía que pasar por varias etapas de la cadena de mando cuando el propio Informe Oficial [de la Comisión] cita pruebas de lo contrario (158).

63. Afirmación según la cual en aquellos días sólo dos bases de la fuerza aérea estadounidense del sector noreste del NORAD (North American Aerospace Defense Command o Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte) mantenían cazas en alerta y, en particular, que no había aviones de combate en alerta en las bases de McGuire y de Andrews (159-162).

64. Omisión del hecho que la base Andrews de la fuerza aérea estadounidense tenía varios aviones de caza en alerta permanente (162-64).

65. Aceptación de la doble afirmación según la cual el coronel Marr, del NEADS (North East Air Defense Sector), tenía que comunicarse telefónicamente con un superior para que este lo autorizara a enviar aviones de caza desde [la base] de Otis y que necesitó 8 minutos para realizar esa llamada (165-66).

66. Aprobación de la afirmación según la cual la pérdida de la señal del transpondedor de un avión hace prácticamente imposible la localización de la nave por los radares militares estadounidenses (166-67).

67. Afirmación según la cual la intercepción de Stewart Payne no demostró que el tiempo de respuesta del NORAD en el caso del vuelo AA11 fue extraordinariamente lento (167-69).

68. Afirmación según la cual los cazas de la base de Otis se mantuvieron en tierra durante 7 minutos después de haber recibido la orden de despegue porque no sabían adónde volar (174-75).

69. Afirmación según la cual las fuerzas armadas estadounidenses no sabían del desvío del vuelo UA175 hasta las 9h30, momento exacto en que este vuelo se estrelló contra la torre sur del WTC (181-82).

70. Omisión de toda explicación sobre (a) la razón por la cual un informe anterior del NORAD, según el cual la FAA notificó a los militares el desvío del vuelo UA175 a las 8h43, se considera ahora como falso y (b) cómo fue que ese informe, si era falso, pudo ser publicado y se mantuvo como válido durante cerca de 3 años (182).

71. Afirmación según la cual la FAA no estableció la teleconferencia sino a partir de las 9h20 de aquella mañana (183).

72. Omisión del hecho que un memo de Laura Brown, de la FAA, afirma que la teleconferencia se estableció sobre las 8h50 y que trató precisamente sobre el desvío del vuelo UA175 (183-84, 186).

73. Afirmación según la cual la teleconferencia del NMCC, (Centro de Mando Militar o National Military Command Center) no comenzó antes de las 9h29 (186-88).

74. Omisión, en la afirmación de la Comisión de que el vuelo AA77 no se desvió de su trayectoria antes de las 8h45, del hecho que la hora mencionada en informes anteriores fue las 8h46 (189-90).

75. Fracaso en mencionar que el anuncio de la caída de un jet en Kentucky, poco después del momento en que el vuelo AA77 desapareciera del radar de la FAA, fue tomada lo bastante en serio por los responsables de la FAA y de la unidad antiterrorista del FBI como para que estos la enviaran a la Casa Blanca (190).

76. Afirmación según la cual el vuelo AA77 voló durante cerca de 40 minutos por el espacio aéreo estadounidense en dirección a Washington sin ser detectado por los radares militares (191-92).

77. Fracaso en explicar, si el anterior informe del NORAD según el cual se le informó a este –a las 9h24– que la trayectoria del vuelo AA77 era «incorrecta», cómo fue que ese informe erróneo pudo salir a la luz, o sea que se trata de saber si los responsables del NORAD mintieron o si fueron «embaucados» durante cerca de tres años (192-93).

78. Afirmación según la cual los aviones de combate de Langley, que según dijera primeramente el NORAD fueron enviados a interceptar el vuelo AA77, fueron realmente desplegados como respuesta a un informe erróneo de un controlador (no identificado) de la FAA de las 9h21 de que el vuelo AA11 se encontraba aún en vuelo y que se dirigía hacia Washington (193-99).

79. Afirmación según la cual los militares no fueron contactados por la FAA sobre el probable secuestro del vuelo AA77 antes del impacto contra al Pentágono (204-12).

80. Afirmación de que Jane Garvey no se sumó a la videoconferencia de Richard Clarke hasta las 9h40, o sea después del impacto contra el Pentágono (210).

81. Afirmación de que ninguna de las teleconferencias logró coordinar la FAA y las respuestas de los militares a los secuestros porque «ninguna [de las mismas] incluía a los responsables adecuados en el seno de la FAA y del Departamento de Defensa », aunque Richard Clarke dice que su propia videoconferencia incluía a la directora de la FAA Jane Garvey, al secretario de Defensa Donald Rumsfeld y al general Richards Myers, jefe interino de las Fuerzas Armadas (211).

82. Afirmación de la Comisión según la cual esta no sabía qué miembros del Departamento de Defensa participaron en la videoconferencia con Richard Clarke cuando el propio Clarke afirma en su libro que se trataba de Donald Rumsfeld y del general Myers (211-212).

83. Aprobación de la afirmación del general Myers de que él se encontraba en el Capitolio durante los ataques sin mencionar el informe contradictorio de Richard Clarke, según el cual Myers estaba en el Pentágono y participó en la videoconferencia con Clarke (213-17).

84. Fracaso al mencionar la contradicción entre el testimonio de Clarke sobre los movimientos de Rumsfeld de aquella mañana y las declaraciones del propio Rumsfeld (217-19).

85. Omisión del testimonio del secretario de Transporte Norman Mineta ante la propia Comisión, testimonio según el cual el vicepresidente Cheney y las demás [personas presentes] en el refugio subterráneo habían sido advertidas a las 9h26 de que un avión se acercaba al Pentágono (220).

86. Afirmación según la cual los responsables del Pentágono no sabían que un avión se estuviera acercando a ellos antes de las 9h32, las 9h34 o las 9h36, o sea sólo minutos antes que el edificio fuera impactado (223).

87. Aceptación de dos versiones que se contradicen entre sí sobre el aparato que impactó el Pentágono: una que describe la ejecución de una espiral de 330 grados hacia abajo (un «picado a gran velocidad») y otra en la que no se menciona esa maniobra (222-23).

88. Afirmación según la cual los cazas provenientes de Langley, que supuestamente recibieron la orden de despegar rápidamente para proteger Washington del «vuelo fantasma AA11» no estaban en lo absoluto cerca de Washington porque fueron enviados hacia el océano por error (223-24).

89. Omisión de todas las pruebas que sugieren que lo que impactó el Pentágono no fue el vuelo AA77 (224-25).

90. Afirmación según la cual la FAA no informó a los militares sobre el desvío del vuelo UA93 antes de que este se estrellara (227-29, 232, 253).

91. Doble afirmación de que el NMCC no monitoreó la conferencia iniciada por la FAA y no pudo por consiguiente conectar a la FAA con la teleconferencia iniciada por el NMCC (230-31).

92. Omisión del hecho que el Servicio Secreto dispone de medios que le permiten tener conocimiento de todo lo que hace la FAA (233).

93. Omisión de toda investigación sobre las razones que llevaron al NMCC a comenzar su propia teleconferencia si, como dijo Laura Brown –de la FAA–, eso no forma parte del protocolo standard (234).

94. Omisión de toda investigación sobre por qué el general Montague Winfield no solamente fue reemplazado por un «bisoño» (a rookie), el capitán Leidig, como director de operaciones del NMCC sino que abandonó además el mando cuando estaba claro que el Pentágono se encontraba ante una crisis sin precedente (235-36).

95. Afirmación según la cual la FAA notificó (de forma errónea) al Servicio Secreto, entre las 10h10 y las 10h15, que el vuelo UA93 se encontraba todavía en vuelo y se dirigía hacia Washington (237).

96. Afirmación según la cual el vicepresidente Cheney no dio la autorización para disparar hasta las 10h10 (varios minutos después de la caída del vuelo UA93) y que esa autorización no fue transmitida a la fuerza aérea hasta las 10h31 (237-41).

97. Omisión de todas las pruebas que indican que el vuelo UA93 fue derribado por un avión militar (238-39, 252-53).

98. Afirmación según la cual [el zar del contraterrorismo] Richard Clarke no recibió el pedido de autorización de fuego hasta las 10h25 (240).

99. Omisión del testimonio del propio Clarke, que sugiere que este recibió el pedido de autorización de fuego hacia las 9h50 (240).

100. Afirmación según la cual Cheney no bajó al refugio subterráneo del PEOC [o CPOU (siglas correspondientes a Centro Presidencial de Operaciones de Urgencia]) hasta las 9h58 (241-44).

101. Omisión de los múltiples testimonios, entre ellos los de Norman Mineta [secretario de Transporte] ante la propia Comisión, testimonios según los cuales el [vicepresidente] Cheney se encontraba en el CPOU antes de las 9h20 (241-44).

102. Afirmación según la cual la autorización para derribar un avión civil tenía que ser otorgada por el presidente (245).

103. Omisión de informes según los cuales el coronel Marr ordenó derribar el vuelo UA93 y el general Winfield indicó que él mismo y otros [oficiales] esperaban en el NMCC que un caza alcanzara el vuelo UA93 (252).

104. Omisión de informes que indican que había dos aviones de caza en el aire a varios kilómetros de New York y tres a sólo 320 kilómetros de Washington (251).

105. Omisión del hecho que había por lo menos 6 bases militares con cazas en estado de alerta en la región noreste de Estados Unidos (257-58).

106. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD había definido su misión solamente en términos de defensa contra amenazas dirigidas [hacia Estados Unidos] desde el extranjero (258-62).

107. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD no había previsto la posibilidad de que un grupo de terroristas pudiera utilizar aviones de pasajeros secuestrados como misiles (262-63).

108. Fracaso en poner en perspectiva la significación del hecho, presentado en el propio Informe, o en mencionar otros hechos que prueban que el NORAD sí había efectivamente previsto la amenaza que podía representar la posible utilización de aviones de pasajeros secuestrados como misiles (264-67).

109. Fracaso en explorar la implicaciones de la cuestión de saber cómo pudieron influir la maniobras militares («war games») programadas para aquel día en el fracaso de los militares en los intentos por interceptar los aviones de pasajeros secuestrados (268-69).

110. Fracaso en discutir la posibilidad que el desarrollo de la Operación Northwoods haya favorecido los ataques del 11 de septiembre (269-71).

111. Afirmación (presentada para explicar por qué los militares no recibieron la información sobre los aviones secuestrados con tiempo suficiente para lograr interceptarlos) según la cual el personal de la FAA falló inexplicablemente unas 16 veces en la aplicación de los procedimientos normales (155-56, 157, 179, 180, 181, 190, 191, 193, 194, 200, 202-03, 227, 237, 272-75).

112. Fracaso en mencionar que la proclamada independencia de la Comisión se vio fatalmente comprometida por el hecho que su director ejecutivo, Philip Zelikow, era prácticamente miembro de la administración Bush (7-9, 11-12, 282-84). (ndt: era colaborador cercano de Condoleeza Rice)

113. Fracaso en mencionar que la Casa Blanca trató primeramente de impedir la creación de la Comisión [Oficial de Investigación sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre] y que obstaculizó después el trabajo de esta, como lo hizo al asignarle un presupuesto extremadamente restringido (283-85). (ndt: Presupuesto estimado en 15 millones de dólares cuando el film de ficción «Vuelo 93» de Paul Greengrass costó 18 millones y «World Trade Centre» de Oliver Stone costó CUATRO VECES MÁS, o sea 60 millones de dólares. En lo tocante al primer punto, la creación de la Comisión no se produjo hasta después de 441 días de los ataques y el presidente Bush propuso que fuera presidida por Henry Kissinger… para luego retractarse ante las violentas críticas de la opinión pública contra esa proposición.)

114. Fracaso en mencionar que el presidente de la Comisión, la mayoría de los demás miembros de la Comisión, y por lo menos la mitad del personal de la misma tenía serios conflictos de intereses (285-90, 292-95).

115. Fracaso de la Comisión, la cual se vanagloriaba de que la presentación de su informe final había tenido lugar «sin disensión», en mencionar que esto fue posible únicamente porque Max Cleland, el miembro de la Comisión más crítico en cuanto a la actuación de la Casa Blanca –juró incluso «que no sería cómplice de un tratamiento parcializado de las informaciones»–, tuvo que renunciar a su puesto dentro de la Comisión para poder aceptar un cargo en el Banco Export-Import y que la Casa Blanca dio a conocer su nominación para ese cargo únicamente después que las críticas emitidas por Cleland se hicieron especialmente directas (290-291).

Terminaré precisando que concluí mi estudio del texto que he dado en llamar «el informe Kean-Zelikow» escribiendo lo siguiente: Finalmente, el Informe de la Comisión Investigadora sobre el 11 de septiembre, lejos de evacuar mis dudas en cuanto a una complicidad oficial, no hizo más que confirmarlas. ¿Qué podría llevar a los responsables encargados de la redacción de ese informe final a montar una superchería de tanta envergadura si no el intento de enmascarar enormes crímenes? (291).

(Extraído de www.voltairenet.org)

martes, 2 de septiembre de 2008

¿Fueron volados deliberadamente los diques de Nueva Orleans?

Muchos habitantes han presentado evidencias de que además los diques fueron volados intencionadamente.

Total Information Analisys ha informado de que el experto en inteligencia Tom Heneghen afirma que "hay 25 personas que escucharon explosiones inmediatamente antes de la ruptura del dique."

La residente Andrea Garland, realojada en Texas, escribió "Oí que parte de la razón por la que nuestra casa se inundó fue que dinamitaron una sección del dique cuando la primera sección se rompió - hicieron esto para prevenir que Uptown (la zona rica de la ciudad) se inundase. Aparentemente usaron demasiada dinamita y provocaron una mayor inundación en varias zonas como donde estaba mi casa. Mi casa no la hundió el Katrina, fue nuestro gobierno".

Hay muchos informes similares:
"Él también mencionó que justo antes de la gran inundación se escuchó un ruido alto como una explosión".
"Te diré lo peor que he oído y lo he oído de los labios de mi madre. Me dijo que escuchó varias explosiones justo antes de que se rompieran los diques. Varias explosiones, y entonces toda el agua se nos vino encima".
"Mis vecinos han vivido en Nueva Orleans desde siempre. La mayor parte de su familia ha sido evacuada de aquí, pero un sobrino que tenía una pierna rota se quedó atrapado en Nueva Orleans y no pudo salir hasta hace unos días. Hoy hablé con su tío sobre estas alegaciones de que los diques fueran volados intencionadamente. Su sobrino estaba con él y confirma que los residentes escucharon una serie de explosiones antes de que el dique "fallara".

Aunque estas fuentes son sólo testimonios, es interesante señalar la cantidad de gente que está informando de esto. Es tanta que hasta los medios convencionales no están teniendo más remedio que dar cuenta de ello también.
Por ejemplo el Washington Post informó de los comentarios del profesor de escuela retirado John Mullen III, un afroamericano en el Houston Superdome. John Mullen III vivia en Lower Ninth Ward, un barrio habitado por gente de color:
"Mullen tiene el porte amable de un profesor de escuela, por lo que resultaba impresionante escucharle decir que sospecha que las roturas de los diques habían sido planeados de alguna manera para mantener secos los barrios ricos de French Quarter y Garden District a expensas de los barrios pobres y de negros como Lower Ninth Ward una sospecha que se escucha de muchos otros supervivientes negros".
The Globe and Mail también tiene una historia parecida.

ABC World News Tonight informaba de una entrevista con un habitante local que describía cómo una barcaza flotante se había estrellado contra el dique. El hombre parecía convencido de que el dique se había roto a propósito" Sé que volaron el dique a propósito". Parte de esta entrevista ha aparecido transcrita en internet.
La misteriosa historia de la barcaza también ha sido contada por muchos otros residentes. "Los evacuados que también vieron la barcaza chocando contra el dique quieren saber por qué los principales medios de comunicación no están informando de esta historia".
Ante estos informes de que se escucharon múltiples explosiones en Nueva Orleans, los dirigentes dicen que fue el sonido de los transformadores explotando.
El alcalde Nagin dijo que "no existen pruebas de que esto haya sido así. La tormenta movilizó tanta agua que nadie podría saber si dinamitando el dique se salvaría el French Quarter".
El entrevistador zanjó con la opinión de los expertos que en este caso basaron su autorizada afirmación en un vídeo: "un experto del LSU que analizó el vídeo hoy ha concluido que lo más probable es que fuera la fuerza del agua la que rompiera el dique".
Una periodista preguntó al ex-presidente Bill Clinton por qué muchos de los habitantes creen que los diques se rompieron a propósito. No hubo respuesta.
No es la primera vez que esto sucede. Los diques también se rompieron intencionadamente cuando el huracán Betsy asoló Nueva Orleans en 1965, aunque con menores consecuencias.
Y antes en 1927 como está históricamente documentado.
Además hay evidencias de una batalla con 5 muertos entre la policía de Nueva Orleans y ciertos individuos identificados como agentes militares cerca del punto donde los diques se rompieron.

Un informe de Associated Press, que ha desaparecido, afirmaba que al menos cinco personas del personal del Departamento de Defensa de EEUU habían muerto por disparos de oficiales de policía de Nueva Orleans en las proximidades del dique roto. Las noticias originales de los medios en relación con estos enfrentamientos han sido "limpiadas" para encubrir el asunto pero puedes acceder al original.

El informe original de AP fue confirmado por un portavoz del Departamento de Ingenieros del ejército que dijo que se trataba de agentes federales que estaban "reparando" el muro en la calle 17.
Pero si estaban reparando el muro ¿por qué les disparó la policía?
El jefe de la policía de Nueva Orleáns, W.J. Riley, informó que sus policías habían disparado sobre 8 individuos sospechosos cerca del lugar donde el dique se rompió matando a 5 o 6.
¿Quiénes eran esos agentes militares, qué hacían allí, por qué se produjo la batalla?
Hay además informes verificables de que por lo menos 100 oficiales de la policía de Nueva Orleans han desaparecido y 2 se han suicidado.
Nada de esto ha sido aclarado, si no todo lo contrario; el informe fue eliminado.
La historia de AP ha sido borrada actualmente de los sitios Web.
El informe original y un enlace espejo se encuentran aquí

Texto completo
Algunas mentiras sobre el huracán Katrina. 1ª parte

Algunas mentiras sobre el huracán Katrina. 2 ª parte

Presentación en Powerpoint (Resumen del texto) Para descargar haz click aquí

jueves, 26 de junio de 2008

Ex-consejero de George W. Bush denuncia un complot de Estado


22-06-2005

Al hacer público un análisis detallado de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Morgan Reynolds declaró el 12 de junio de 2005: «Si los tres rascacielos de acero del World Trade Center se desplomaron verdaderamente por una demolición controlada, entonces la hipótesis de una conspiración interna y de un atentado gubernamental contra el pueblo norteamericano sería irrefutable».

Morgan Reynolds es actualmente profesor emérito de Economía en la universidad A&M de Texas. Fue consejero económico de George W. Bush, encargado de atender el Ministerio de Trabajo durante el primer mandato presidencial. En el pasado fue director del Centro de Justicia Penal del National Center for Policy Analysis de Dallas. «Es imposible negar la existencia del debate científico alrededor de las causas reales del desplome de las torres gemelas y de la Torre 7. La tesis oficial se contradice. Únicamente una demolición profesional, controlada, puede explicar todos los elementos probados en la investigación sobre el desplome de los tres edificios».

Por otra parte, Morgan Reynolds agregó que los expertos en explosivos y construcciones fueron sistemáticamente apartados e intimidados durante toda la investigación conducida por la comisión gubernamental Kean.

(Extraído de www.redvoltaire.net)


Extracto del documental Loose change 2nd edition

Un ex miembro del equipo de Bush dice que el colapso de las torres gemelas fue probablemente una demolición controlada y un “trabajo interior”

miércoles, 21 de mayo de 2008

William Rodríguez


William Rodríguez trabajó en labores de mantenimiento en el WTC durante 20 años y presenció una gran explosión en el sótano de la primera torre, la Torre Norte, antes del choque del primer avión contra la misma (a las 8:45 am más o menos), y luego muchas más explosiones a medida que les ayudaba a los bomberos a subir hasta el fuego causado por el avión en las plantas altas (la 80 o 90), pues él tenía una llave maestra para subir por las escaleras.

A William Rodríguez le tomaron declaración a puerta cerrada los de la comisión oficial del 9/11, y él pensaba que al final su testimonio estaría incluido, pero su testimonio fue completamente omitido en el informe oficial del 9/11.

A William Rodríguez también lo han censurado en la televisión oficial e incluso le han tergiversado su testimonio, hasta tal punto que él mismo tuvo que quejarse en su web. La tele oficial manipuló su entrevista para hacerle pensar al público que William se refería a la explosión del avión en las plantas altas, mientras que William quiso decir que hubo dos explosiones, una primero en el sótano y luego otra, la del avión en las plantas altas.

¿Porqué ocultaría la comisión oficial del 9/11 todo lo relativo a las explosiones múltiples si no tuviesen nada que ocultar?

¿Porqué esto de las múltiples explosiones en el WTC no sale en la tele oficial?... ¿No os parece muy raro que no haya salido en la tele oficial?


Documental 911 Mysteries (del minuto 27:45 al minuto 33:26)