Mostrando entradas con la etiqueta avion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta avion. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de febrero de 2010

11S: Comprueban fuerte proporción de pasajeros vinculados a la defensa US en el vuelo que supuestamente se estrelló contra el Pentágono

por Pino Cabras
8/2/2010

Muchas son las incoherencias vinculadas al vuelo 77 de American Airlines que supuestamente se estrelló contra el Pentágono a las 9h37 del 11 de septiembre de 2001. Por lo tanto, no vamos a repetirlas aquí. Otros artículos de este sitio las enumeran detalladamente. Sin embargo, nuevos elementos han aparecido últimamente como resultado de las investigaciones de periodistas independientes. Les presentamos aquí un fragmento del libro Strategie per una guerra mondiale, de Pino Cabras. Este periodista italiano destaca la extraña proporción de pasajeros vinculados al sector militar estadounidense que viajaban en el vuelo 77, oficialmente dados por muertos en el ataque del 11 de septiembre contra el Pentágono.


El artículo de la Red Voltaire sobre la puerta de la cabina de pilotaje del vuelo 77 –que nos revela inquietantes detalles poco o nada investigados de manera oficial, y que deberían ser objeto de profundo análisis en el marco de toda investigación, aunque sea de manera no oficial– llama nuestra atención hacia algunas de las anomalías de aquel terrible día. El comandante Burlingame no es el único en llamar nuestra atención. Entre las 58 personas que viajaban en el vuelo 77 había una gran proporción de pasajeros (entre 16 y 21) que trabajaban secretamente para el sector de la defensa.

La mayoría de esas personas eran ingenieros aeroespaciales. Uno de ellos, el señor Yamnicky, era desde hacía mucho agente operativo de la CIA y trabajaba como ingeniero aeroespacial para Veridian. Otro pasajero de esa lista, el señor Caswell, dirigía un equipo de un centenar de científicos de la Marina de Guerra estadounidense. Otros trabajaban para la Boeing y Raytheon en El Segundo (California) en el marco de un proyecto nombrado «Black Hawk».

Sobre estos interesantes pasajeros del vuelo 77 presentamos aquí algunas informaciones recogidas a través del estudio de las notas necrológicas publicadas en Internet o en los artículos de la prensa posteriores a los atentados.

1- John D. Yamnicky Sr., 71 años, de Waldorf, en Maryland, viajaba en el vuelo 77 de American Airlines por razones profesionales. Era un ex piloto militar retirado pero trabajó como proveedor de la defensa en Veridian Corp., con base en Virginia, donde –después de retirarse en 1979 con el grado de capitán– trabajaba con programas vinculados a los aviones de intercepción y los misiles aire-aire. Su hijo, John Yamnicky, declaró que su padre había trabajado en el desarrollo del interceptor F/A-18. Después de terminar sus estudios en la US Naval Academy, en 1952, John Yamnicky Sr., se hizo piloto de pruebas de la US Navy, a bordo de un bombardero A-4, y contó sus viajes y misiones con la Marina de Guerra estadounidense en Corea y Vietnam. “Se estrelló 5 veces, pero siempre salió ileso”, explicó Cindy Sharpley, amiga de la familia. “Menos esta vez” (AP, 2001).

Yamnicky obtuvo su diploma en la Navy Test Pilot School, situada en Patuxent River, en 1960. También se hizo Master en Relaciones Internacionales en la universidad George Washington, en 1966. El señor Yamnicky, que también trabajaba en aviones de pasajeros, se hizo capitán en 1971, durante su estancia en Patuxent River, y posteriormente se puso al servicio de la secretaría de Defensa.

2- William E. Caswell era un físico de 3ª generación cuyas funciones en el seno de la US Navy eran tan secretas que su familia prácticamente no sabía absolutamente nada de su quehacer cotidiano. Ni siquiera sabían con precisión por qué fue enviado a Los Angeles en aquel maldito vuelo de American Airlines el 11 de septiembre de 2001. Su madre, Jean Caswell, explica que William E. Caswell, viajaba frecuentemente a Los Angeles. «Nunca sabíamos qué hacía allá porque no podía decírnoslo. Uno aprende a no preguntar.».

En una publicación de la universidad de Princeton, el director de tesis de Caswell declaró que en los años 1980 supo que la US Navy estaba buscando un experto científico que pudiera servir de consejero sobre un proyecto secreto relacionado con una tecnología avanzada y presentó el nombre de Bill Caswell. «Yo no participaba en su trabajo diario pero todo indica que todavía era su proyecto de tesis. Partiendo de cero, subió rápidamente hasta un puesto de responsable científico a la cabeza de un equipo de más de 100 investigadores en uno de los sectores más exigentes de la US Navy.» Sus colegas apreciaban profundamente sus capacidades técnicas y administrativas, que le valieron las más altas recompensas y distinciones de la Marina de Guerra.
La ironía del destino quiso que se encontrara como pasajero, precisamente por causa de aquel proyecto, a bordo del vuelo 77 de American Airlines, en el que encontró la muerte.

Leer artículo completo aquí

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Testigos aseguran que el terrorista de Detroit no actuó solo


Anna Grau | Nueva York
29/12/09

Un matrimonio que volaba el Día de Navidad en el ya famoso vuelo 253 de la Northwestern Airlines cree que Umar Farouk Abdulmutallab no actuó solo. Ellos aseguran haber visto en el aeropuerto de Amsterdam a un hombre vestido con un “buen traje” tratando de ayudarle a embarcar en el avión sin pasaporte.

Kurt y Lori Haskell son marido y mujer y además comparten despacho de abogados en Newport, Michigan. Volvían de un safari en Uganda cuando tomaron el vuelo a Detroit. Según la información que ellos mismos vertieron a la prensa de Detroit un día después del atentado, y de la que este martes se hacía eco la cadena Fox, los Haskell estaban sentados cerca de la puerta de embarque cuando vieron a Abdulmutallab y a su misterioso amigo. Del primero recuerdan que tenía un aspecto muy juvenil, más de adolescente que de adulto, y que iba “pobremente vestido”. El segundo tenía un aspecto mucho más imponente y elegante y les pareció que podía ser de origen indio.

Siempre según los Haskell, este hombre bien vestido presentó al nigeriano Abdulmutallab como a un refugiado sudanés acostumbrado a coger aviones sin pasaporte en el mundo post 11-S. Lo siguiente que cuentan es que vieron a los dos hombres dirigiéndose a otro punto del aeropuerto para seguir la negociación. Con lo cual los abogados de Newport no vieron en qué quedaba ésta.

Sí reconocieron al joven “sudanés” mal vestido en el autor del atentado al que el FBI se llevaba esposado después del aterrizaje en Detroit. Los Haskell aseguran que ellos y otros pasajeros tuvieron que esperar seis horas para ser interrogados por los federales, a los que vieron llevarse por lo menos a otra persona. La agencia niega que haya ningún otro detenido.

(Extraído de www.abc.es)


Artículos relacionados:

La noticia en mlive.com (en inglés)

El atentado frustrado contra un avión estadounidense huele a gato encerrado

Video de CNN : Testigo que vio al hombre que acompañaba al acusado (en investigar11S)

EE UU contaba con datos del plan del atentado antes del viernes

EE UU supo que se preparaba un ataque

Psicosis en Manhattan ante la presencia de una furgoneta abandonada

La investigación del atentado apunta a presos liberados de Guantánamo


Video de CNN : Testigo que vio al hombre que acompañaba al acusado
(en español)



Varias entrevistas en radio y televisión (CNN y FOX) a testigos y pasajeros
del avión (en inglés)




miércoles, 9 de diciembre de 2009

11 septiembre: el vuelo AA77 no pudo haber sido secuestrado


3/12/2009
Washington DC

Según el informe de la Comisión presidencial Kean-Hamilton, el vuelo AA77 fue secuestrado el 11 de septiembre de 2001 por un grupo de personas que lo estrellaron contra el Pentágono.

El informe precisa que el secuestro del vuelo AA77 se produjo entre las 8h51 (hora de su último contacto por radio) y las 8h54 (hora en que el avión cambió de rumbo) y que, al apagarse el transpondedor del avión, se perdió todo rastro del vuelo a las 8h56. No fue hasta las 9h32 que la aviación civil observó un avión cerca de Washington y lo identificó, por deducción, como el vuelo AA77.

Según ese mismo informe, dos pasajeras de ese vuelo, Renée May y la periodista Barbara Olson, se comunicaron por teléfono con sus familiares y les dijeron que había 6 secuestradores a bordo del avión (no 5) y que estaban armados con cuchillas. Según el testimonio de Ted Olson, que a la sazón era fiscal general de los Estados Unidos, su esposa –Barbara Olson– le precisó por teléfono que los secuestradores habían obligado a los pasajeros y a los miembros de la tripulación del avión a agruparse al fondo del aparato y le preguntó qué instrucciones debía ella transmitir al capitán del avión, que se encontraba a su lado.

La investigación del FBI invalidó posteriormente los testimonios de los pasajeros ya que, durante el juicio contra Moussaoui, quedó demostrado que en aquel entonces era materialmente imposible comunicarse por teléfono con un avión en vuelo a la altitud a la que se encontraba el vuelo AA77, además de que no existía el menor rastro de aquellas llamadas en los registros de las compañías telefónicas.

Un nuevo elemento acaba de aparecer ahora. Documentos del National Transportation Safety Board (NTSB) que acaban de ser desclasificados a pedido de la asociación «Pilot for 9/11 Truth» señalan que en el vuelo AA77 se registró el parámetro «CI», correspondiente al «Flight Deck Door». Ese parámetro demuestra que la puerta de la cabina de pilotaje del vuelo AA77 permaneció cerrada, haciendo por lo tanto imposible que alguien penetrara en la cabina de pilotaje y sacara de ella al piloto.

O sea, el comandante Charles F. Burlingame y el copiloto David Charlebois eran las únicas personas que se encontraban en la cabina de pilotaje del vuelo AA77 cuando el avión cambió de rumbo.

El comandante Charles F. Burlingame había sido piloto de combate en la Marina de Guerra de los Estados Unidos y fue vocero del Pentágono durante la operación Tormenta del Desierto. También había dirigido un ejercicio que consistía en la realización de un simulacro de catástrofe provocada por… el choque de un avión de pasajeros contra el Pentágono. En virtud de una ley ad hoc, los supuestos restos mortales del comandante Burlingame fueron inhumados en el prestigioso cementerio militar de Arlignton, aunque se considera que murió como civil.

Su hermana, Debra Burlingame, es copresidenta de la asociación Keep America Safe, junto Liz Cheney (hija del ex vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney).

(Extraído de www.voltairenet.org)

Pentagon aircraft hijack imposible (en inglés en Pilotsfor911truth.org). Y aquí traducido con Google Traductor.

martes, 14 de abril de 2009

¿Extraña coincidencia?

Una agencia federal planeó un simulacro en el que un avión chocaba contra un edificio… el pasado 11 de septiembre

Washington (AP)
22/8/2002

En lo que el gobierno describe como una extraña coincidencia, una agencia de inteligencia de Estados Unidos había programado para el 11 de septiembre un ejercicio durante el cual un avión perdido se estrellaba contra uno de sus edificios. Pero la causa no era el terrorismo. Se trataba de un simulacro de accidente.

Funcionarios de la Oficina Nacional de Reconocimiento (National Reconnaissance Office), con base en Chantilly, Virginia, habían programado un ejercicio para esa mañana en el que un pequeño jet privado se estrellaría contra una de las cuatros torres del complejo de edificios de la central de la agencia como consecuencia de una avería mecánica.

La agencia está situada a 4 millas (6,5 km) de las pistas del aeropuerto internacional Dulles de Washington.

"Jefes de la agencia idearon el guión para probar la capacidad de los empleados de reaccionar ante un desastre", dijo el portavoz, Art Haubold. No iba a participar un avión real. Para simular el daño de la caída, debían clausurarse algunas escaleras y salidas, obligando a los empleados a buscar otras maneras de evacuar el edificio.

"Ha sido una increíble coincidencia que en este suceso estuviese implicado un avión que se estrellaba contra nuestras instalaciones", dijo Haubold. "Tan pronto como supimos lo que estaba pasando realmente cancelamos el ejercicio".

"El terrorismo no tenía nada que ver con el ejercicio, el cual había sido planeado hace bastantes meses", dijo.

Se agrega además a esa coincidencia que el vuelo 77 de American Airlines (el Boeing 767 que fue desviado y se estrelló contra el Pentágono) había despegado de Dulles a las 8h10 el 11 de septiembre, 50 minutos antes del comienzo del ejercicio. Este vuelo se estrelló contra el Pentágono alrededor de 9h40, matando a los 64 pasajeros del avión y a 125 miembros del Pentágono.

La Oficina Nacional de Reconocimiento maneja muchos de los satélites espía de la nación. Recibe su personal de las fuerzas armadas y de la CIA.

Después de los ataques del 11-S, la mayoría de las 3.000 personas que trabajan en la central de la agencia fueron enviadas a casa, a excepción de los servicios mínimos.

Esto se dio a conocer en un anuncio de una conferencia de Homeland Security en Chicago.

En la promoción del orador John Fulton, un funcionario de la CIA asignado como jefe de NRO división estratégica del juego, el anuncio dice: "En la mañana del 11 de septiembre de 2001, el Sr. Fulton y su equipo ... estaban ejecutando un simulacro pre-planeado para explorar la respuesta de emergencia a las cuestiones que se crearían si un avión se estrellara contra un edificio. Poco sabían que el escenario se haría realidad de manera tan dramática ese día".

La conferencia está organizada por el Consejo Nacional de Aplicación de la ley y el Instituto de Seguridad (National Law Enforcement and Security Institute).

Artículo original

Perdón por la pésima traducción.



Coincidencias en 11-S, 11-M y 7-J

jueves, 8 de enero de 2009

Pacto para secuestrar y torturar inocentes


Pascual Serrano / Rebelión
07/01/2009

Como se recordará, los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, el diario El País difundió documentos oficiales calificados de alto secreto que demostraban que el gobierno español durante la época de José María Aznar conoció y aprobó que los vuelos clandestinos de la CIA con destino a Guantánamo y otros centros de detención y tortura utilizasen aeropuertos y espacio aéreo español. Tras varios días de surrealista respuesta del gobierno Zapatero afirmando que los documentos secretos no aparecían en los archivos del ministerio, mientras que el alto cargo que los firmó reconocía su validez, el ministro Miguel Angel Moratinos compareció ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso. Lo que más me ha impresionado es el desparpajo y desvergüenza con que lo dos principales partidos políticos –PSOE y PP- han escenificado su pacto para enterrar y obviar la responsabilidad de sus respectivos gobiernos en estos vuelos. No olvidemos que la Audiencia Nacional tiene abierta una causa para analizar los importantes indicios de que hay sobre once vuelos que hicieron escala en España entre enero de 2002 y noviembre de 2006.

L a alianza de silencio comienza con el portavoz de Exteriores del PP en el Congreso, Gustavo de Arístegui, pidiendo al PSOE el 24 de diciembre pasar página política y buscar un "consenso activo" en política exterior. "No hay que buscar más historias a esto. Las cosas hay que dejarlas que sigan su curso", afirmó. Para recordarle al gobierno que le interesa enterrar lo sucedido, Arístegui señalaba que de estos vuelos, dos fueron en la etapa de Aznar y nueve en la de José Luis Rodríguez Zapatero. "Con eso queda todo razonablemente dicho", puntualizó Arístegui. Sabedor de que los dos gobiernos tienen cosas oscuras que ocultar, el diputado del PP señaló que aunque respeta el derecho individual de algunos diputados a seguir presentando iniciativas para saber más de esta cuestión, advirtió a los socialistas de que si cambian su táctica y demandan más información, el PP lo hará igualmente. "Si el PSOE dice que se siga investigando, el PP también quiere saber lo que pasó después de ese momento" (2004), afirmó.

La parte socialista acepta la omertá. Dos días después, el 26 de diciembre, la secretaria de Política Internacional y de Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, está de acuerdo con cerrar el debate político tal y como había propuesto Arístegui. Valenciano exigió también al grupo popular que retirase las preguntas que algunos de sus diputados tienen registradas en el Congreso para conocer más datos de los vuelos de la CIA en la etapa de Zapatero. "Por nosotros, estamos dispuestos a acordar que este asunto se dirima en los tribunales, pero el PP debe retirar sus preguntas", ha manifestado Valenciano. Según la responsable socialista, mantener vivas esas iniciativas sería "incoherente" con la voluntad del principal partido de la oposición a zanjar el caso desde el punto de vista político.

De ambas posiciones sólo podemos sacar una conclusión: la complicidad, connivencia y encubrimiento mutuo para ocultar a la sociedad española la implicación de ambos gobiernos y ambos partidos en delitos tan graves como el secuestro de ciudadanos -muchos de ellos absolutamente inocentes- para su posterior envío a cárceles clandestinas o centros de tortura.

Es evidente que ante los ojos de muchos pueblos árabes el verdadero terrorismo donde se está gestando es en Occidente.

(Extraído de www.pascualserrano.net)


Camino a Guantanamo

viernes, 2 de enero de 2009

Ocho musulmanes son expulsados de un avión porque su conversación levantaba sospechas

EcoDiario.es
2/01/2009

Una familia musulmana ha sido expulsada por dos agentes del FBI de un avión de pasajeros que partía de Washington con destino a Florida después de que el resto de los viajeros se sintiera preocupado por sus comentarios en relación a la seguridad de sus asientos. La compañía se ha negado a reubicarlos en otro avión a pesar de que las fuerzas de seguridad concluyeron que no eran peligrosos.

En concreto, ocho miembros de una misma familia fueron desalojados por temor a posibles actos terroristas. Atif Irfam, ciudadano estadounidense y uno de los expulsados, asegura sin embargo que todavía se siente atónito y perplejo acerca de lo sucedido. Defiende que la conversación fue sacada de contexto y malinterpretada.

"Sólo hablábamos de si es más seguro sentarse cercar de las alas, en la parte delantera o en la trasera del avión", defiende uno de sus familiares. Poco después, y tras varias caras de alerta, dos agentes federales les pidieron que abandonasen el avión, según relata la CNN.

Ciudadanos de segunda

"La profesionalidad del FBI" ha sido intachable, defiende Atif Irfam, que se siente sin embargo ultrajado por el comportamiento de la compañía aérea. "Nos trataron como ciudadanos de segunda. Sólo por ser musulmanes ya se levantan sospechas", defiende.

AirTran, la compañía implicada defiende no obstante su postura. "Se les devolvió el dinero y podrán volver a volar con nosotros", explican. "Actuamos dentro de la ley", matizan. Pero Irfam insiste en que el dinero no es lo que le preocupa, sino como ha sido tratada su familia. "En nuestra conversación no había palabras como bomba o explosión", explica uno de sus familiares.

Por ello, la familia fue obligada a descender del avión y el resto de los pasajeros fueron desalojados del avión, incluida la tripulación y el equipaje para volver a pasar todos los controles.

A pesar de que el FBI comprobó que la familia estaba "limpia", no les dejaron volver al avión y tuvieron que comprar billetes nuevos, lo que les salió más caro que la indemnización concedida por la compañía.


martes, 7 de octubre de 2008

Justicia made in USA, puro teatro


José Pertierra
La Jornada
07-10-2008

Hoy se cumplen 32 años del asesinato a sangre fría de 73 personas indefensas a bordo de un avión de pasajeros de Cubana de Aviación sobre las aguas de Barbados . Treinta y dos años de impunidad para Luis Posada Carriles, el autor intelectual del siniestro acto terrorista que se deleita con la protección de la Casa Blanca y anda libre en las calles de Miami, a pesar de la abrumadora evidencia y de la solicitud de extradición presentada por Venezuela.

Otro aniversario se suma a éste. El mes pasado los cinco cubanos que descubrieron en Estados Unidos los detalles de la campaña terrorista dirigida por Posada Carriles contra la isla caribeña cumplieron 10 años de injusta detención en cárceles de alta seguridad. Los Cinco habían penetrado la red de Miami y acumulado la evidencia necesaria para que la Oficina Federal de Investigación (FBI) arrestara a los culpables de las bombas que estallaron en La Habana en 1997. El gobierno cubano proporcionó la evidencia a la FBI, pero en vez de arrestar a los terroristas, el 12 de septiembre de 1998 el Buró Federal arrestó a los Cinco.

En esa fábula oscura dibujada en Washington, los Cinco cubanos son espías, Luis Posada Carriles es un patriota, y Venezuela pertenece, junto a Cuba, al eje del mal. Es una incoherente inversión de la realidad. La Casa Blanca dibuja una fábula mentirosa con el pincel del fiscal.

Manipulados y politizados impropiamente, los fiscales han olvidado que su deber principal es hacer justicia. El propio Departamento de Justicia concluyó hace sólo una semana que el procurador general ilegalmente despidió a varios fiscales en una purga durante 2006, porque éstos se rehusaron a seguir la línea política de sus superiores. Los casos de los Cinco y de Posada son el otro lado de la moneda: aquí unos fieles fiscales bajo las órdenes de la Casa Blanca traicionan la justicia, manipulan el proceso jurídico y encarcelan a los inocentes, mientras protegen al culpable.

La realidad es que no existe evidencia de espionaje contra los Cinco, y hay abundante evidencia de terrorismo contra Posada. Los propios cables que ha desclasificado la CIA dicen que Posada Carriles le adelantó a la Agencia en Caracas un mes antes de la voladura del avión: “vamos a golpear a un avión cubano”. Por supuesto, Washington no le advirtió ni a Cuba ni a Venezuela del próximo acto terrorista. Los dos autores materiales, Hernán Ricardo y Freddy Lugo, confesaron. Ricardo admitió que su jefe era Luis Posada Carriles, y que había recibido 25 mil dólares para volar el avión. El cálculo es 342.47 dólares por cada vida segada.

Los Cinco fueron enjuiciados en Miami. Sin evidencia que habían tratado de obtener información secreta del gobierno, un tribunal en Miami condenó a tres de ellos por conspiración para cometer espionaje. Gerardo Hernández recibió una doble cadena perpetua; le imputan también un cargo de conspiración para cometer homicidio, pese a que la propia fiscalía pidió retirar el cargo por falta de evidencia. Antonio Guerrero y Ramón Labañino fueron sentenciados a una cadena perpetua. Fernando González recibió 19 años y René González 15. Miami está tan prejuiciada contra la Revolución cubana que solamente ahí es capaz un tribunal de condenar sin evidencia a cinco personas inocentes.

La fiscalía y la jueza lo saben, y por eso se opusieron vigorosamente al cambio de sede. Ése es el punto principal que la defensa en los próximos días le pedirá a la Corte Suprema que revise. Mientras tanto, los Cinco siguen injustamente presos, y Posada libre.

El terrorista no se mantiene calladito en Miami. Incita a sus seguidores, en público, a levantar “el filo del machete” contra Cuba. Las autoridades, por supuesto, no impiden estos llamamientos a la violencia.


Para entorpecer la extradición a Venezuela, la fiscalía de Estados Unidos lo procesa por mentiroso. No por asesino o terrorista. La estrategia legal es montar un teatro para esquivar los 73 cargos de homicidio pendientes en Caracas. Los fiscales saben que si el tribunal lo condena por fraude inmigratorio, la máxima sentencia que le puede imponer la jueza son 12 meses de prisión. Debido a que Posada estuvo preso 18 meses anteriormente, el gobierno no podría encarcelarlo.

Es el terrorista preferido de la Casa Blanca. La CIA lo entrenó, lo dirigió, le pagó y ahora lo protege.

En su discurso de hace dos semanas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente George W. Bush dijo que ninguna causa puede justificar quitar la vida a las personas inocentes, y que las naciones civilizadas no deben amparar a los terroristas.

Sin embargo, las acciones de Washington son incoherentes con las palabras del presidente. Una guerra contra el terrorismo no puede librarse a la carta. No hay terroristas buenos y terroristas malos.

Al desatender la solicitud de extradición de Luis Posada Carriles, Washington viola el derecho internacional: el tratado de extradición con Venezuela, la Convención sobre Actos Terroristas en contra de la Aviación Civil, y la resolución 1373 de Naciones Unidas que prohíbe a una nación dar albergue a un terrorista.

Al condenar a los Cinco cubanos en Miami sin evidencia alguna, Estados Unidos viola su propia Constitución y los derechos civiles de estas personas. Por su valiente lucha contra el terrorismo, los Cinco merecen ser condecorados: no condenados. Por su cobarde historial de terrorismo, Posada merece ser extraditado y procesado: no protegido.

Venezuela no descansará en esta lucha hasta que Estados Unidos libere a los Cinco. Hasta que extradite a Posada a Caracas. Hasta que respete el derecho internacional. Hasta que respete la soberanía nacional de los demás países. Hasta que cese su filosofía de la explotación, de la guerra y del terror. Hasta que termine este teatro perverso.

(Extraído de www.rebelion.org)

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Secuestros de la CIA pasan factura

Romina López La Rosa
1/2/2007

El sentimiento de solidaridad surgido entre los gobiernos europeos hacia Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre, que en medio de la conmoción los llevó al parecer incluso a permitir el secuestro de personas, ha comenzado a pasar una grave factura en Alemania.

La Fiscalía de Munich emitió ayer una orden de detención contra 13 presuntos agentes de la CIA estadounidenses por su participación en el secuestro del ciudadano alemán Jaled El Masri, mientras otro caso, el de Murat Kurnaz, que estuvo cinco años preso en la base de Guantánamo, tiene contra las cuerdas al actual ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier.

De 43 años y origen libanés, la historia de El Masri podría servir para una versión de la novela El conde de Montecristo, al menos en la parte de las penalidades: Al parecer debido a que su nombre es casi idéntico al de un sospechoso de haber ayudado a una célula de Al Qaeda en Hamburgo (Jalid al Masri), fue detenido cuando iba de vacaciones a Macedonia en diciembre de 2003.

Las autoridades macedonias creyeron que su pasaporte alemán -ciudadanía que adoptó en 1994- era falso y alertaron a la CIA, que acabó llevándoselo en un vuelo secreto procedente de la ciudad española de Palma de Mallorca a una prisión de Afganistán, donde fue torturado, hasta que los agentes se dieron cuenta de que su documentación era legal.

En marzo de 2004 El Masri protagonizó una huelga de hambre exigiendo que se lo juzgara debidamente o liberara, y en mayo, tras haber reconocido los servicios secretos que se trataba de un error, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, ordenó su puesta en libertad.

El Masri cree que las autoridades alemanas hicieron muy poco por su liberación, pero el caso de Kurnaz resulta mucho más delicado para el actual gobierno de coalición germano, porque Steinmeier era durante su captura el coordinador de los servicios secretos.

Kurnaz, quien lanzará en abril un libro con sus experiencias en Guantánamo, fue detenido en Paquistán en noviembre de 2001, durante un viaje en el que afirma que pretendía "profundizar en el islam". El joven nació en Bremen en el seno de una familia turca, aunque nunca adoptó la nacionalidad alemana.

En medio de las presiones que se vivían tras el 11-S sobre todo en Alemania -de donde provenían varios de los secuestradores de los aviones- las autoridades no hicieron nada por liberar a Kurnaz.

Steinmeier, del socialdemócrata SPD, asegura no haber tenido conocimiento del caso, pero a la vez se defiende. "Alemania era vista como el país preferido de las células terroristas 'durmientes' y como tal mirado con desconfianza por Estados Unidos. Encima teníamos que prestar atención de que no ocurrieran más atentados", argumenta.

El caso ha desatado una verdadera tormenta en torno al ministro, aumentada tras su afirmación de que de todos modos el joven tenía "sus raíces" en Turquía, pese a haber pasado toda su vida en Alemania.

El escándalo hace tambalear incluso a la coalición entre el SPD y los democristianos de Angela Merkel, quien fue al final la que gestionó la liberación de Kurnaz.

Los pedidos de captura de la Fiscalía alemana tendrán probablemente un efecto nulo -al igual que unos similares realizados hace unos meses por Italia- porque Estados Unidos no extradita a sus ciudadanos, pero los presuntos agentes podrían ser arrestados de viajar a Europa. Mientras tanto, El Masri ha iniciado un proceso también ante los tribunales estadounidenses en busca de una indemnización.

En Alemania, Steinmeier enfrentará aún una compleja batalla en su defensa política. Y tampoco está cerrado el capítulo de los vuelos secretos de la CIA en Europa, que involucran a muchos Estados, entre ellos España, donde se cree que hicieron escala 24 vuelos en los últimos dos años, según el Consejo de Europa. Los El Masri y Kurnaz podrían seguir multiplicándose.

(Extraído de prensa.com)


El 6 de diciembre de 2005 la American Civil Liberties Union ayudó a El-Masri a plantear una demanda en Estados Unidos contra el antiguo director de la CIA, George Tenet, y contra los propietarios de los aviones privados, usados por la CIA para transportarle. El-Masri tuvo que participar a través de video conferencia porque las autoridades estadounidenses otra vez le confundieron con el terrorista de al-Qaeda Jalid al-Masri y le negaron la entrada al país cuando su avión llegó a Estados Unidos. También negaron la entrada a su abogado, Manfred Gnjidic.

El 9 de octubre de 2007, la Corte Suprema de los Estados Unidos declinó, sin hacer comentarios, una apelación de demanda civil de El-Masri contra los EE.UU, permitiendo que se mantuviera un veredicto previo emitido por un juez federal de una corte de distrito, la cual fue confirmada por la Corte de Apelaciones del Cuarto Circuito de los Estados Unidos. Estas cortes habían estado de acuerdo con el gobierno en que el caso no podía avanzar sin exponer secretos de Estado.

Cinco meses en manos de la CIA

Un observador de aviones mallorquín, azote de la CIA

Los aeropuertos españoles, en el punto de mira

jueves, 28 de agosto de 2008

¿Hubo complicidad gubernamental en el 11-S?

20-08-2008


Lo que sigue es un pasaje del libro de Mark H. Gaffney que está por publicarse, The 9-11 Mystery Plane and the Vanishing of America [El misterioso avión del 11-S y la desaparición de EE.UU.] que aparecerá en septiembre de 2008.

Desgraciadamente, existe considerable evidencia de que elementos del gobierno de Bush fueron cómplices en el ataque del 11-S e incluso pueden haber ayudado a organizarlo. Examinemos parte de lo que considero como la evidencia más convincente. Sin embargo, la siguiente discusión no pretende ser exhaustiva.

Sabemos que dentro de minutos después del “peor ataque terrorista” en la historia de EE.UU., incluso antes del derrumbe de la Torre 2 del World Trade Center, a las 9.59 de la mañana, responsables estadounidenses conocían los nombres de varios de los presuntos secuestradores. CBS informó que una auxiliar de vuelo en el vuelo 11 de AA, Amy Sweeney, tuvo la presencia de ánimo de llamar a su oficina y de revelar los números de asiento de los secuestradores que se habían apoderado del avión. El director del FBI, Robert Mueller, dijo más tarde: “Fue la primera pieza de evidencia concreta.” En sus memorias, el director de la CIA, George Tenet, subraya la importancia de los manifiestos de pasajeros, como lo hace el zar del contraterrorismo Richard A. Clarke. Todo lo cual es muy extraño porque los manifiestos publicados posteriormente por las aerolíneas no incluyen los nombres de ninguno de los presuntos secuestradores. Tampoco se ha explicado en algún momento esa discrepancia.

Según MSNBC, el plan de invadir Afganistán y “eliminar a al-Qaeda de la faz de la tierra” ya estaba sobre el escritorio de G.W. Bush en la mañana del 11-S esperando su firma. El plan, en la forma de una directiva presidencial, había sido desarrollado por la CIA y según Richard Clarke incluía “el armamento de la Alianza del Norte... para pasar a la ofensiva contra los talibanes [y] que se presionara a la CIA para... que persiguiera a bin Laden y a la dirigencia de al-Qaeda.”

Un antiguo diplomático paquistaní, Niaz Naik, relata prácticamente la misma historia. Durante una entrevista de la BBC, tres días después del 11-S, Naik afirmó que altos responsables estadounidenses le habían informado a mediados de julio de 2001, que EE.UU. atacaría a los talibanes “antes de que la nieve comience a caer en Afganistán, a más tarde a mediados de octubre.” Naik dijo que recibió esa información en Berlín en un grupo de contacto internacional sobre Afganistán auspiciado por la ONU. También predijo, correctamente, que el ataque de EE.UU. sería lanzado desde bases en Uzbekistán y Tayikistán. Pero ¿cómo podían funcionarios estadounidenses saber a mediados de julio que fuerzas de EE.UU. invadirían Afganistán en octubre a menos que hayan tenido conocimiento previo del ataque?

Es probable que el conocimiento previo explique como el general Richard Myers, el presidente interino del Estado Mayor Conjunto el 11-S, pudo anunciar en la primera reunión posterior al 11-S del Consejo Nacional de Seguridad de Bush, realizado en video-conferencia en la tarde del ataque, que “existen cuarenta y dos importantes objetivos talibanes a ser bombardeados.” ¿Pero cómo llegó a poseer Myers información tan detallada sobre objetivos militares en Afganistán, tan pronto después del ataque del 11-S? Este importante detalle contradice afirmaciones repetidas frecuentemente de que los militares de EE.UU. no estaban preparados para atacar Afganistán, y apunta hacia una amplia planificación de la guerra antes del 11-S. El periodista Steve Coll llegó a una conclusión similar mientras investigaba para su libro de 2004 “Ghost Wars” [Guerras fantasma], una excelente historia del período precedente al ataque del 11-S. Coll entrevistó a dos funcionarios del gobierno de Clinton, quienes le informaron que “el Pentágono había estado estudiando posibles objetivos en la misma primavera [es decir 1998] en la que la CIA había estado preparando su plan secreto para atacar Tarnack Farm,” ubicada cerca de Kandahar, Afganistán, donde bin Laden había establecido su cuartel por invitación del líder talibán Mullah Omar.

Según Clarke, en la misma reunión en la tarde del 11-S, el director de la CIA. George Tenet, informó al presidente que “al-Qaeda cometió estas atrocidades.” [9] Pero, de nuevo, ¿cómo pudo saberlo Tenet tan pronto después del ataque, en especial ya que habían ocurrido “fallas en la seguridad,” a menos que haya tenido conocimiento previo?

Texto completo en www.rebelion.org

viernes, 22 de agosto de 2008

¿Hay un millón de terroristas en EE.UU.?

Por Juan Gelman
20/7/2008

Desde 2003 el Centro de Detección de Terroristas (TSC, por sus siglas en inglés), organismo dependiente del FBI alimentado además por la CIA y otros servicios, elabora listas de sospechados de preparar, o tener la intención de preparar, atentados en suelo estadounidense. Son gordas esas listas. En septiembre de 2007, el inspector general del Departamento de Justicia informó que el TSC tenía registrados 700.000 nombres en su base de datos y que ese número crecía a razón de más de 20.000 asientos cada mes. Dicho de otra manera: habría actualmente más de un millón de presuntos terroristas en suelo estadounidense o con la pretensión de entrar en él. Bastantes muchos.

El Centro proporciona a las compañías aéreas los nombres de tales sospechosos, que pasan a integrar una llamada “No-Fly List” con ciertas consecuencias. En los vuelos internos no los dejan subir al avión o los bajan del avión y algo más: los agentes del FBI estacionados en el aeropuerto suelen detenerlos, interrogarlos durante horas, revisar su persona y su equipaje, someterlos a ninguneos varios. Al menos doce Robert Johnson han padecido y aún padecen esos problemas por mera portación de nombre: ése fue el alias de un afroamericano de 62 años condenado por planear la voladura de un templo hindú y de un teatro en Toronto, pero figura en la lista negra sin mayores especificaciones. El periodista Steve Kroft, de CBS News, entrevistó a los doce homónimos, entre otros un empresario, un político, un entrenador de fútbol, incluso un militar. A todos les espera lo mismo.

“Casi siempre tengo dificultades para abordar un avión, me ha pasado por lo menos 15 o 20 veces”, contó uno de los Robert Johnson. Otro declaró que, para él, lo peor era la humillación sufrida: “Tuve que sacarme los pantalones, tuve que sacarme los zapatos, después tuve que sacarme las medias. Me trataron como a un criminal”. Nadie ofrece disculpas, la seguridad antiterrorista ante todo. Pero los Robert Johnson no están solos: los acompañan viajeros de prestigio nacional e internacional, como el senador Edward Kennedy. Su caso fue el primero en adquirir notoriedad.

No era para menos: el hermano del ex presidente asesinado, miembro de una familia de abolengo y senador desde 1962, fue detenido e interrogado cinco veces en aeropuertos de la costa este de EE.UU. en marzo del 2004. Le costó tres semanas que quitaran su nombre de la lista de sospechados de terrorismo merced a la intervención de la Casa Blanca. Al más que famoso músico británico Cat Stevens le fue peor: convertido al islamismo, adoptó el nombre de Yusuf Islam y el vuelo a Washington que lo traía de Londres fue desviado a Maine. Seis robustos agentes federales lo esperaban y lo sometieron a un curioso interrogatorio. Viajaba con su hija para grabar un disco y finalmente fue expulsado.

No es la única figura extranjera de relieve que padece cuestiones semejantes. El ex presidente de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz Nelson Mandela figura en el padrón de presuntos terroristas y debe pedir un permiso especial para entrar a EE.UU. Nahib Berri, vocero del Parlamento libanés y ex abogado de la General Motors, suele reunirse con Condoleezza Rice, pero eso no lo saca de la lista. También está incluido el presidente boliviano Evo Morales, al que han registrado con tres nombres: Evo Morales, Juan Evo Morales Aima y Evo Morales Ayma. Los tres nacieron el 26 de octubre de 1959 y tal abundancia –se supone– es por las dudas.

A la monja McPhee, que supervisa todos los niveles de la educación católica en el marco del Departamento de Educación estadounidense, le fue peor que a Ted Kennedy: tuvo que luchar nueve meses para que la borraran de la “No-fly list” y cesaran de apartarla de la fila de pasajeros para revisarla de arriba abajo. Nada diferente le ha sucedido al mayor general (R) Vernon Lewis, condecorado con la Medalla de Servicios Distinguidos, la más alta distinción que otorga el ejército de EE.UU., ni a Jim Robison, ex asistente del fiscal general de la nación. Pero no todas son celebridades: se estima que más de 30.000 pasajeros han presentado protestas por tratos semejantes.

La Casa Blanca afirma que esa lista negra es la herramienta más eficaz para la lucha “antiterrorista” en EE.UU. Quién sabe si lo mismo piensa Ingrid Sanders: iba a tomar un vuelo de Phoenix a Washington cuando le anunciaron que su hija de un año de edad estaba registrada como sospechosa de actividades terroristas. Es apenas una de los catorce infantes de menos de dos años que el TSC considera posibles terroristas. No está claro contra quién combate realmente W. Bush. ¿Contra los terroristas? ¿Contra los norteamericanos?

(Extraído de www.pagina12.com.ar)


Niño de 5 años considerado terrorista en aeropuerto estadounidense

lunes, 23 de junio de 2008

Vuelo 455 de Cubana de Aviación y Posada Carriles

El atentado contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación consistió en un atentado terrorista realizado en contra de el Douglas DC-8 de la empresa de aviación cubana el 6 de octubre de 1976, en el cual perdieron la vida 73 personas. Este ataque consistió en la colocación de dos bombas de dinamita o de explosivo C-4 en la aeronave, que explotó cuando cubría la ruta entre las ciudades de Barbados y Kingston, con el plan vuelo entre las ciudades caribeñas de Georgetown, Puerto España, Barbados, Kingston y La Habana.

Las investigaciones realizadas sobre el atentado dieron a luz distintas evidencias que implicaron a varios exiliados anticastristas vinculados a la CIA estadounidense y miembros de la policía secreta venezolana DISIP. Entre los sindicados como autores materiales e intelectuales del atentado se encuentran Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Freddy Lugo y Hernán Ricardo Lozano. El caso adquirió ribetes políticos cuando el gobierno de Cuba acusó al de Estados Unidos de ser cómplices del atentado, acusación que se vio reforzada por la desclasificación de documentos secretos en el año 2005 en los cuales la agencia secreta CIA estaba al corriente de la realización del atentado.

La Aeronave transportaba como pasajeros a 57 cubanos (entre ellos 24 integrantes del equipo juvenil cubano de esgrima) 5 norcoreanos, y 3 barbadenses.

¿Quién es Luis Posada Carriles?

Luis Posada Carriles y la voladura del Vuelo 455 de Cubana en rebelión.org


viernes, 13 de junio de 2008

El vuelo 655 de Iran Air

El vuelo 655 de Iran Air era un vuelo comercial operado por Iran Air, su trayecto era de Bandar Abbas, Irán a Dubai, UAE. El domingo 3 de julio de 1988, casi al final de la guerra Irán-Irak, el avión fue derribado por el crucero lanzamisiles USS Vincennes (CG-49), matando a sus 290 tripulantes. El Vincennes estaba en aguas territoriales Iraníes en este momento. Según el gobierno de Estados Unidos, el Airbus fue confundido por un F-14. Irán calificó el incidente como un acto barbárico. Por otra parte George H. W. Bush vicepresidente de la Administración Reagan defendió a su país en las Naciones Unidas y declaró que el derribo del avión fue un incidente de guerra y que la tripulación del Vincennes actuó según el momento. En una conferencia de prensa del 2 de agosto de 1988 el dijo: "Nunca me disculparé por los Estados Unidos de América. No me importa lo que los hechos digan" en referencia al incidente. Investigaciones posteriores de la revista Newsweek revelaron que el gobierno encubrió muchos hechos de la investigación. El capitán del barco admitió en 1992 que estaban navegando dentro de aguas de Irán, lo cual desmiente la versión oficial que eran aguas Internacionales. El 22 de febrero de 1996, Estados Unidos accedió a pagar a Irán 68 millones de dólares en compensación a las víctimas, pero no pagó por el avión que tenía un valor de 30 millones de dólares, y nunca se disculpó. _____________________________________________________________

El “Vincennes”, un crucero lanzamisiles de EEUU, navegando en aguas territoriales iraníes, derribó un avión comercial de este país, produciendo la muerte de cerca de 300 personas. Sesenta y seis niños viajaban en el Airbus del vuelo Iran Air 655 aquel fatídico día, hacia una colonia de vacaciones a la que nunca llegaron. El Pentágono se excusó manifestando que el crucero había tenido que “defenderse” porque sospechó que el piloto del avión de línea había mostrado la intención de atacar al buque de guerra o estrellarlo contra él. Según testimonios de otros buques estadounidenses, también desplegados en la zona, el avión comercial estaba en esos momentos ganando altura y dentro de los límites del pasillo aéreo habitualmente utilizado. Cuando el “Vincennes” regresó a su puerto base en San Diego (California), recibió una bienvenida fervorosa y todos los miembros de la tripulación fueron condecorados como participantes en acciones de combate. Según narra Robert Fisk en su libro The Great War for Civilization: The Conquest of the Middle East, el oficial coordinador del combate aéreo del buque (el responsable de decidir cuándo y cómo atacar a los posibles objetivos aéreos) fue condecorado con la medalla de excelencia naval por “su heroico comportamiento y su capacidad para mantenerse sereno y responsable bajo el fuego enemigo”. Los ciudadanos de Vincennes (Indiana) recolectaron dinero para erigir un monumento en el pueblo que da nombre al buque, no a la memoria de los iraníes inocentes muertos en el incidente, sino del buque cuyos disparos los aniquilaron.


Noticia del incidente en la CNN


Documental Error de identidad

¿Qué fue de las cajas negras de los aviones?

Un avión comercial lleva dos cajas negras distintas. Una que graba las voces de la cabina y otra que graba los datos del vuelo. La grabadora de voz graba todos los sonidos de la cabina incluidas conversaciones y alarmas. La grabadora de datos registra hasta 28 parámetros como la hora, altitud, velocidad, rumbo, etc. Las grabadoras están hechas de los materiales más resistentes conocidos por el hombre, y la información es grabada constantemente en un rollo. Cualquier daño provocado al rollo es provocado en el exterior.

La comisión investigadora dice que las cajas negras de los vuelos 11 (primera torre) y 175 (segunda torre) no se encontraron. Sin embargo, el FBI clama haber encontrado el pasaporte de Satan Suqami, que se le salió del bolsillo y cayó en la calle.

Así que, cuatro cajas negras, hechas de los materiales más fuertes, fueron destruidas. Y aún así, un pasaporte hecho de papel sobrevivió.

Ted Lopatkiewicz, portavoz del NTSB (National Transportation Safety Board), dijo que es extremadamente inusual que no recuperen las cajas negras. Resulta que Ted tenía razón. Nicholas DeMassi, un bombero que ayudó en el rescate dijo:

"Fui asignado para llevar a agentes federales al sitio para buscar las cajas negras. Había cuatro, encontramos tres."

El director del FBI dijo que la grabadora de datos del vuelo 77 (pentágono) contenía información sobre la altura, rumbo, velocidad, etc. Pero que la grabadora de voz no tenía nada útil.

Y en cuanto al vuelo 93 (Pennsylvania), es el único cuya grabadora de voz fue recuperada. Fue reproducida para las familias en el 2002, pero tuvieron que firmar un acuerdo de no divulgación. Y por alguna razón, los últimos tres minutos no están contados.

El FBI no tiene explicación.

¿Por qué la comisión diría que las cajas no fueron encontradas?

¿Por qué el director del FBI dice que no hay nada interesante en la grabadora del vuelo 77?

¿Por qué no se grabaron los últimos tres minutos del vuelo 93?

miércoles, 4 de junio de 2008

¿Boeing 757 o artefacto militar?

Numerosos testigos confirman haber visto un artefacto volador estrellarse en el Pentágono. Sin embargo sus testimonios son muy diferentes a la hora de describir más precisamente el artefacto.


Varios testigos afirman haber visto un gran avión. Era «un avión de línea» afirma una mujer anónima interrogada por CNN el 11 de septiembre. ["a commercial plane"] «He visto un gran avión a reacción de American Airlines llegar muy rápido y a baja altura », declara a la AFP el Capitán de Infantería Lincoln Liebner. ["I saw this large American Airlines passenger jet coming in fast and low"]

Otros testimonios, recogidos en los primeros momentos por la prensa americana, hablan de un pequeño avión, de un artefacto al comportamiento extraño , hasta de un misil con alas.

El avión «tenía capacidad de 8 a 12 pasajeros» y «hacía un ruido estridente como el de un avión de caza», explica Steve Patterson al Washington Post, el 11 de septiembre. ["appeared to hold about eight to 12 people" and "sounded like the high-pitched squeal of a fighter"]

Tom Seibert, ingeniero de redes informáticas al Pentágono, cuenta al Washington Post : «Hemos oído algo muy parecido al ruido de un misil, luego hemos oído un gran sonido de explosión». ["We heard what sounded like a missile, then we heard a loud boom"]

«No había nada en el cielo salvo un avión, y parecía dar vueltas por encima de Georgetown, cambiando de rumbo hacia la izquierda, a gran altura», cuenta a CNN el Brigadier General Clyde A. Vaughn, vice-director encargado de la asistencia militar a las autoridades civiles. «Quizás se trate de aquel avión. Jamás he visto a un avión comportarse de esta manera en vuelo» ["There wasn't anything in the air, except for one airplane, and it looked like it was loitering over Georgetown, in a high, left-hand bank" - "That may have been the plane. I have never seen one on that (flight) pattern"]

Justo después del atentado, Mike Walter, periodista de USA Today, explica al Washington Posty y a la CNN que «era como un misil balístico con alas». ["it was like a cruise missile with wings"]

Danielle O'Brien, controlador aéreo al aeropuerto Dulles de Washington, donde despegó el vuelo 77 de American Airlines, explica que el aparato que se estrelló sobre el Pentágono tenía la velocidad y la capacidad de maniobra de un «avión militar». Su testimonio ha sido publicado por ABCnew y se puede leer en el sitio de la National Air Trafic Controllers Association. Reproducimos un extracto : «Me he fijado en el avión. Era un avión no-identificado localizado al Sur-Oeste de Dulles y desplazándose a muy alta velocidad. No era nada más que una señal en la pantalla» O'Brien preguntó entonces a Tom Howell, controlador aéreo sentado cerca de ella, si veía también la señal. «Dije, ' Dios mío, parece que se dirige hacia la casa blanca'» se acuerda Howell. «Grité ' ¡Hay algo que se dirige hacia la casa Blanca!' Volando a una velocidad de 500 millas por hora [unos 800km/h], el avión se dirigía todo recto hacia la zona que llamamos P-56, el espacio aéreo protegido número 56 que cubre la casa Blanca y el Capitolio»

«La velocidad, la capacidad de maniobra, la manera con la que giró, cada uno de nosotros en la sala Radar, controladores aéreos experimentados, cada uno de nosotros pensaba que se trataba de un avión militar» explica O'Brien. «No se pilota un 757 de esta manera. Es demasiado peligroso»

lunes, 2 de junio de 2008

Testimonio de Norman Mineta ante comisión de investigación 11-S

Testimonio de miembro del gobierno de Bush demuestra complicidad oficial en ataques del 11-S

La historia oficial del 11-S se puede resumir así: nadie supo nada a tiempo para hacer nada para impedir o minimizar los ataques.

Pero eso no es así. El testimonio ante la comisión oficial de investigación del 11-S por parte del Secretario de Transporte (o sea, un integrante del gobierno de Bush) Norman Mineta, muestra claramente que el Vice-Presidente Richard Cheney dio órdenes precisas referentes al vuelo 77, que supuestamente impactó contra el Pentágono.

La cuestión en el aire es, ¿cuáles fueron esas órdenes? Y, correlativamente, ¿por qué no quiso la comisión oficial aclarar la naturaleza de esas órdenes?

Según su testimonio, Mineta había llegado al centro de operaciones debajo de la Casa Blanca a las 9.20, cuando todo el mundo sabía que EE.UU. estaba bajo ataque.

Mineta responde a una pregunta de la comisión sobre la situación en el PEOC (Presidential Emergency Operating Center). Describe una conversación entre Cheney y un joven sobre las 9.25:

"Cuando venía el avión hacia el Pentágono, vino un joven y le dijo al Vice-Presidente "el avión está a 50 millas, está a 30 millas," y cuando estaba a 10 millas, el joven también dijo, "¿Siguen siendo válidas las órdenes?, señor," y el Vice-Presiente volvió la cabeza y dijo: "Claro que siguen siendo válidas. Has oído otra cosa?"

Se puede ver el testimonio de Mineta aquí (otro indicio de encubrimiento: la página web de la comisión oficial omite este vídeo, aunque el texto del testimonio sigue allí):



Le preguntan a Mineta de cuál vuelo se trataba, y dice que era el vuelo 77, que se estrellaría contra el Pentágono a las 9.37. Y los miembros de la comisión intentan obligar a Mineta a decir que había ya ordenes de derribar los aviones, pero Mineta no muerde el anzuelo, y además sabemos que no existen ordenes de derribar a los aviones secuestrados.

¿Cuales fueron las órdenes de Cheney?

Hay que precisar que la versión de Mineta, que es testigo de la presencia y posición de mando de Cheney en el centro de operaciones ya a las 9.20, es respaldada por otros testigos: Richard Clarke, el coordinador antiterrorista de la Casa Blanca, el fotógrafo oficial de la Casa Blanca, y el propio Cheney, quien dijo tras el 11-S que los servicios secretos se lo llevaron justo después del impacto del segundo avión.

En su informe final, sin embargo, la comisión oficial omite y contradice el testimonio de Mineta y, además, asevera que Cheney no llegaría al centro de operaciones hasta 40 minutos mas tarde, en contra de todas las informaciones disponibles hasta hoy día. O sea, hemos de entender que la conversación entre Cheney y el joven simplemente no ocurrió, y no pudo haber ocurrido.

Sin duda, Cheney dio órdenes de NO DEFENDER el Pentágono contra el avión, pues de otra forma la pregunta del joven no tendría sentido en una situación en que todos sabían que EE.UU. estaba bajo ataque. Y el encubrimiento por parte de la comisión - que altera la cronología a su antojo para no verse obligado a hacer preguntas incomodas - confirma la complicidad oficial del gobierno de EE.UU. en los ataques terroristas, pues el régimen de Bush necesitaba una conmoción nacional para poder llevar a cabo sus planes de guerra.

Años después, Mineta esta sorprendido de oír que su testimonio no se consideró por la comisión del 11S.

(extraído de www.investigar11s.org)

sábado, 31 de mayo de 2008

Cuatro aviones secuestrados

¿Dónde está la información contenida en las cajas negras de los cuatro aviones oficialmente implicados? ¿No están las cajas negras hechas a prueba precisamente de choques, explosiones e incendios? Oficialmente, sólo se encontraron las del avión del Pentágono ...pero se dijo que estaban inservibles, y no se han podido encontrar las restantes...


¿No permitirían las cajas negras aclarar, entre otras cosas, qué hicieron los comandantes, sus pilotos ayudantes y sus tripulaciones -suponiendo, claro, que estuviesen vivos; otra posibilidad es que hubiesen sido envenenados o muertos en pleno vuelo, por ejemplo con algún tipo de gas tóxico- en el transcurso de los cuatro secuestros, y cómo pudieron ser reducidos por cinco hombres armados de cuters?

Además, ¿también se han extraviado o borrado las grabaciones de las conversaciones entre los centros de control de tráfico aéreo y los pilotos de los cuatro aviones?

¿Por qué, a pesar de estar previstas y de ser entrenadas de manera rutinaria, no hubo reacciones rápidas y eficaces de los cazas encargados de interceptar aviones que se comportan de manera anormal a pesar de haber transcurrido, respectivamente, 22 minutos (vuelo 11), 20 minutos (vuelo 175), 42 minutos (vuelo 77) y 37 minutos (vuelo 93), desde el momento en que los emisores de señales de identificación y localización dejaron de funcionar y hasta el momento de estrellarse? Oficialmente, los cazas llegaron al lugar de choque respectivamente 24 minutos, nunca, diez, y, de nuevo, diez minutos después de que se estrellasen. Pero está documentado que dos años antes, el 24 de octubre de 1999, tardaron unos 16 minutos en interceptar un pequeño jet privado con seis personas a bordo que, posteriormente, acabó estrellándose.

¿Es casual que el número de pasajeros en los cuatro aviones implicados fuese más bajo del que estadísticamente correspondería?

¿Por qué en el único avión -el vuelo 11- del que se han dado los datos completos estaban los pasajeros que efectivamente volaron sentados juntos mientras que había hileras enteras de asientos vacíos? ¿Indica esto que los billetes habían sido adquiridos pero que los compradores no se presentaron? ¿Por qué se mantienen en secreto estos datos para los otros tres vuelos?


Extracto del documental Loose change 2nd edition sobre lo que pudo haber pasado con los aviones secuestrados

domingo, 25 de mayo de 2008

Los misteriosos reflejos del 11-S


Por: Eduardo Martín de Pozuelo y Xavier Mas de Xaxás
La Vanguardia - 9 de septiembre de 2003

“The New York Times” publicó el domingo una imagen inédita del atentado contra la torre sur del World Trade Center (WTC) el 11 de septiembre del 2001. Extraída de un vídeo realizado por Pavel Hlava, un inmigrante checo, se aprecia el Boeing 767 de United Airlines justo antes del impacto. En la parte central del fuselaje aparece una sombra similar a la que producen los dos motores. “La Vanguardia” publicó los pasados meses de junio y julio dos informaciones que llamaban la atención sobre sombras como la que se aprecia en este vídeo. Un análisis realizado por la Escuela Universitaria Politécnica de Mataró concluyó que las sombras “no pueden ser provocadas por el ángulo de incidencia del sol sobre el avión (...). Los objetos detectados tienen a su alrededor distinta luminancia por tener relieve. Ésta es la única explicación posible”. Boeing, aludiendo razones de seguridad, no ha querido comentar si había algo adosado al fuselaje. El mismo silencio guarda la Administración norteamericana.

Los misteriosos reflejos del 11-S http://www.amics21.com/911/mysterious-es.html
Original en pdf http://www.amics21.com/911/misteriosos.pdf

El caso comenzó con las sospechas de un lector
http://www.amics21.com/911/ombudsman2-es.html

Boeing no aclara el enigma del segundo avión
http://www.amics21.com/911/enigma-es.html


Extracto del documental 911 In plane site sobre las extrañas sombras


En este vídeo se oye a dos mujeres diciendo que era un avión
militar lo que se estrello contra las torres

sábado, 24 de mayo de 2008

19 secuestradores árabes bajo la dirección de Mohammed Atta

¿Cómo se explica que unos servicios secretos que no se enteraron de nada antes del 11-S, en apenas 48 horas supieran exactamente quienes eran los secuestradores?

Los servicios secretos afirman que los encontraron a partir de las listas de pasajeros. Pero, entonces, ¿cómo es posible que las listas de pasajeros publicadas por The Guardian del Reino Unido el 13 de setiembre, aunque incompletas, no contengan ni un solo nombre árabe? ¿Ni que tampoco aparezca ninguno de los 19 nombres en la mayoría de páginas web -incluida la de la CNN- que dan listas de pasajeros?

Puesto que tenía que haber habido una previa decisión política superior y central de no reivindicar los atentados, y puesto que disponían de numerosos medios económicos y técnicos, ¿no parece más lógico que hubiesen utilizado pasaportes falsos vírgenes a fin de evitar ser identificados y así ahorrar cantidad de problemas no sólo a muchas personas familiares y amigas sino a su (supuesta) propia organización, a sus dirigentes y a todo el Islam?

¿Cómo puede explicarse que personas preparadas técnica y psicológicamente para ejecutar lo que se les atribuye, según la propia versión oficial...
... actuasen con sus identidades verdaderas, con las que también fueron a aprender a conducir avionetas, alquilaron coches, se registraron en hoteles, etc.?
... se empeñasen en dejar huellas por todas partes (conversaciones a gritos y un ejemplar del Corán en un bar, pagar con tarjetas de crédito,...) durante los días anteriores?
... quisiesen alquiler coches para ir a los aeropuertos y dejarse dentro ejemplares del Corán y vídeos de instrucciones de vuelo, en lugar de simplemente tomar taxis?
... fuesen tres de ellos la noche anterior a tomar alcohol a un centro de striptease, montasen un escándalo, amenazasen con que al día siguiente verían América ensangrentada, pagasen con tarjeta de crédito, dejasen fotocopia de un carnet de conducir y una tarjeta de negocio, y, para colmo, se olvidasen un Corán que habían llevado a tan edificante lugar para efectuar tan ortodoxas actividades justo una horas antes de su martirio?

¿Cómo cuadra que el supuesto cerebro gris de los atentados y jefe de los comandos, que nos dicen fue Mohammed Atta y que lo preparó todo desde Alemania, fuese juerguista, mal conductor de avioneta (en un centro de adiestramiento incluso se negaron a darle el título) y tan “terrible terrorista clandestino” que se haya podido reconstruir sus diez días de estancia en España siguiendo las huellas dejadas al pagar con su tarjeta de crédito?

¿Cómo es posible que varios -por lo menos cuatro- de los 19 hayan dado, directamente o a través de familiares, y al parecer incluso en las sedes diplomáticas norteamericanas en Túnez y El Cairo, señales -algunas tan claras como en programas de la televisión saudí- de que están vivos? ¿Y que uno de ellos estuviese muerto dos años antes?

¿Puede dejarse circular como supuesta prueba que el pasaporte de uno de los acusados, (inicialmente se dijo que era el de Mohammed Atta), apareciese casi intacto a poca distancia de las humeantes ruinas de las Torres Gemelas? ¿No resulta también sorprendente que una bolsa de viaje, casualmente perteneciente al mismo Atta, quedase olvidada en una cinta de transporte de equipaje y por casualidad contuviese su testamento y un manual de instrucciones para los supuestos terroristas del 11-S? ¿No es otra casualidad casi increíble que entre los restos del 93-UA en Pennsylvania hubiese restos chamuscados de dicho manual? ¿Y no supera cualquier cálculo de probabilidades que, además, entre estos mismos restos apareciese el teléfono móvil de Ziad Jarrah, el supuesto piloto, y que encima fuese más resistente que las cajas negras, pues funcionaba?

¿Qué significa que uno de los textos atribuidos a estos fanáticos musulmanes empiece con un “En nombre de Alá, mío y de mi familia”, fórmula que jamás sería utilizada por un conocedor del Islam?

¿Cuáles son las pruebas de la culpabilidad de los supuestos 19 terroristas árabes que supuestamente estaban en los cuatro aviones, los secuestraron y los condujeron hasta estrellarlos? ¿Por qué nadie pide estas pruebas?

¿Y si no hubiese habido secuestradores? Al parecer, existen dos técnicas, una desde hace más de dos décadas llamada “AUTOLAND” (AUTOmatic LANDing) y otra más moderna, denominada Global Hawk, que permiten, desde el exterior, hacerse con el control de los mandos de un avión y dirigirlo perfectamente incluso hasta hacerlo aterrizar con gran precisión y seguridad. Sería como una especie de aeromodelismo a gran escala. Esta posibilidad aún hace más importante la información contenida en las cajas negras...

____________________________________________


Documental 911 Press for Truth (Subtítulos en español)

jueves, 22 de mayo de 2008

Vuelo 93


¿Qué ocurrió exactamente en el último minuto antes de que el Vuelo 93 golpeara el suelo en Pennsylvania?


"Muchos reportes de testigos del choque del Vuelo 93 atestiguaron la presencia de un jet estilo militar blanco sin marcas sobrevolando la escena del choque."

El alcalde de Shanksville, el pueblo más cercano a donde "se estrelló" el Vuelo 93 dijo:

"Conozco dos personas - no voy a mencionar nombres - que escucharon un misil", dijo Stuhl. "Ambos viven muy cerca, como a doscientas yardas. Uno de estos individuos sirvió en Vietnam y dice que él los escuchó, y escuchó uno ese día." El alcalde añade que con base a lo que sabe acerca de esa mañana, los jets militares F-16 estaban "muy, muy cerca".

"Otro testigo dijo que escuchó dos fuertes explosiones antes de ver al avión girar hacia abajo casi 90 grados."

"También está registrado que los restos del choque estaban esparcidos a lo largo de un área de aproximadamente 8 millas. Pregúntense: ¿cómo podrían las partes de un jet comercial que supuestamente golpeó el suelo intacto estar a 8 millas del sitio del choque?"

Estos hechos son claramente consistentes con la idea de que se disparó contra el Vuelo 93 y fue derribado.

Por supuesto, si el Vuelo 93 fue derribado y no se estrelló como dijeron el gobierno de EEUU y la Comisión del 9/11, no sólo representa esto serias preguntas acerca de la autenticidad de las supuestas llamadas telefónicas hechas por los pasajeros en el sentido de que iban a tratar de "hacer algo" para arrebatar el control del Vuelo 93 de los terroristas, sino que pone en duda todas las demás facetas de la historia oficial de lo que ocurrió el 9/11.


THE FLIGHT 93 FRAUD - Smoking Gun Evidence (en inglés)


____________________________________________________


Un lapsus línguae de Rumsfeld reabre la teoría del derribo de un avión del 11-S

Nueva York
2004-12-29
La Razón Digital

El jefe del Pentágono da a entender que el que cayó sobre Pennsylvania recibió un impacto exterior.

¿Qué fue del cuarto avión del 11-S? ¿Qué ocurrió dentro del vuelo 93 de United Airlines desde que fue desviado de su ruta hasta caer en un bosque de Shanksville (Pennsylvania). Donald Rumsfeld, jefe del Pentágono, despejó sin querer la incógnita la pasada Nochebuena al escapársele en un discurso ante las tropas de EE UU en Mosul que el aparato fue «derribado». La afirmación –lapsus línguae según explicaron portavoces del departamento de Defensa– desmontaría la tesis de que los ocupantes del avión hicieron que se estrellara y se inmolaron como héroes para salvar la Casa Blanca o el Capitolio.


Nueva York- Un comentario hecho por el secretario de Defensa de EE UU, Donald Rumsfeld, durante su discurso de Nochebuena ante las tropas estadounidenses en Mosul ha desatado un aluvión de nuevas teorías de la conspiración sobre los atentados del 11 de septiembre. Durante su intervención, hace apenas cinco días, Rumsfeld realizó una «reveladora» referencia al vuelo 93 de United Airlines, que se estrelló en Pennsylvania después de que los pasajeros se enfrentaran a los secuestradores de Al Qaida, cuya presunta intención era dirigir el aparato hacia Washington y atentar contra la Casa Blanca o el Capitolio. Sin embargo, Rumsfeld dijo en su discurso que el avión fue «derribado».

La cita textual es: «Todos tenemos una idea aproximada de cómo nos imaginamos el mundo al que nos enfrentaríamos si las personas que bombardearon el comedor en Mosul o la gente que hizo los atentados en España, o la gente que ataco a EE UU en Nueva York, derribó el avión sobre Pennsylvania o atacó el Pentágono, la gente que corta cabezas de personas en televisión para intimidar, para amenazar... Ciertamente la palabra aterrorizar engloba todas estas a acciones. Su propósito es aterrorizar, alterar el comportamiento para que la gente sea como ellos quieren».

Aunque durante su enrevesado comentario Rumsfeld se refería a los terroristas de Al Qaida, el hecho concreto es que al mencionar el vuelvo 93 de United Airlines utilizó el verbo «derribado» lo que da a entender una acción exterior para evitar que el aparato se estrellara contra la Casa Blanca o el Capitolio, previsibles objetivos. El lapsus línguae de Rumsfeld, como calificaron el patinazo verbal los portavoces del Pentágono, ha ofrecido nueva munición a las teorías de la conspiración que mantienen, según testigos que vieron caer el aparato sobre un bosque de Shanksville, que al menos un caza militar fue visto antes de que el «vuelo de los héroes» se estrellara.


Rumsfeld diciendo que el vuelo 93 fue derribado (shot down)