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miércoles, 14 de julio de 2010

Espiar al pueblo


Juan Gelman
Página/12
11/7/2010

Vale la pena visitar el museo de la Stasi –o Ministerio de Seguridad del Estado o Servicio de Inteligencia Interior– instalado en su antigua sede, calle Normanenstrasse, Berlín Este. La Stasi nació en 1950 bajo el régimen “socialista real” de la República Democrática Alemana y expiró con la caída del Muro de Berlín, en 1989. Contiene, entre otras, una colección de equipos empleados para espiar a la población de Alemania Oriental, cámaras en miniatura que se podían esconder en los ojales del saco, en corbatas y hasta en falsos caramelos, artefactos de escucha a distancia que la tecnología alcanzada en el país perfeccionó.

Se consideró a la Stasi el mejor sistema de vigilancia del prójimo y no era para menos: el número de sus agentes ascendía a 91.000 y además contaba con los soplos de 173.000 informantes civiles, en muchos casos obligados a prestar semejante servicio. Sorprende encontrar los nombres de algún escritor más o menos célebre en la lista del caso. Las administraciones autoritarias no se manejan de otro modo. Tal vez porque tienen conciencia del horror que imponen y temen las reacciones de la ciudadanía. Su estilo de orden y mando no admite réplica.

Las tentaciones de la imitación son grandes y la gran democracia del Norte está copiando ciertas técnicas. El gobierno de Obama ha consolidado y aun ampliado los programas de espionaje de los estadounidenses que W. Bush estableció. Hace un par de años, el Pentágono suspendió la Oficina de Actividades de Contrainteligencia en el terreno (CIFA, por sus siglas en inglés), que se dedicaba a vigilar a los grupos pacifistas y a infiltrar provocadores en los mitines de quienes se oponen al servicio militar obligatorio, como los cuáqueros. El argumento del terrorismo aquí no sirve: una cosa es poner bombas y muy otra manifestar una opinión que a la Casa Blanca no le gusta. Con Obama, la CIFA renació bajo las alas del Pentágono.

El mes pasado informó The Washington Post que la DIA o Agencia de Inteligencia de Defensa “desea abrir una nueva base de información sobre individuos y grupos” (www.washingtonpost.com, 15-6-10). Su labor consistirá en reunir datos concernientes a “individuos involucrados o de interés para las operaciones del Pentágono relacionadas con inteligencia, contrainteligencia, antiterrorismo y antinarcotráfico”, así como “personas implicadas en actividades de inteligencia extranjera y/o de entrenamiento” (www.thefederalregister.com, 15-6-10). Dos funcionarios que prefirieron el anonimato apuntaron que “la CIFA fue disuelta en el papel, pero buena parte de su personal y algunas de sus funciones fueron transferidas” a un centro de la DIA (www.newsweek.com, 18-6-10), encargado de documentar operaciones que afectarían la seguridad nacional a fin de sancionarlas. Su definición es imprecisa y muy abarcadora.

El espionaje de ciudadanos estadounidenses por su gobierno comenzó en 1967 con Lindon B. Johnson presidente y se incrementó después del 11/9. Mike van Winkle, vocero del Centro de información antiterrorista de California, explicó así la vigilancia de manifestantes pacíficos contra la guerra de Irak: “Si hay un grupo que protesta contra una guerra cuya causa es la lucha contra el terrorismo internacional, podría haber terroristas en esa protesta. Casi se puede decir que la protesta es un acto terrorista” (www.progressive.org, 4-2-10). Estas declaraciones se formularon a más de un año del gobierno de Obama.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) ha denunciado acosos y persecuciones policiales contra simples ciudadanos en 34 de los 50 estados del país (www.aclu.org, 29-6-10), los más frecuentes en California y Colorado. Algunos casos cruzan la línea del ridículo. El Departamento de Policía de Los Angeles ordenó en 2008 que todos sus efectivos vigilaran a 65 personas de conducta sospechosa. Las conductas: “usar binoculares, dibujar diagramas, tomar notas”. La más curiosa: “sacar fotos o filmar videos sin valor estético aparente”.

Los vegetarianos deben andarse con cuidado en EE.UU. Un propulsor del buen trato a los animales impartió en Fresno una conferencia acerca de “los beneficios de una dieta vegetariana”. Lo escucharon unas sesenta personas, de las que el 10 por ciento era de agentes encubiertos. La policía del estado de Maryland infiltró más de treinta grupos pacifistas y/o contrarios a la pena de muerte “y erróneamente identificó como terroristas a 53 personas y a unas dos docenas de organizaciones”. Esta “información” fue enviada a diferentes organismos de seguridad, incluido el FBI.

Guantánamo no cierra todavía y –un ejemplo– siguen las torturas en la base aérea estadounidense de Bagram, Afganistán (www.truth-out.org, 23-5-10). El protocolo de W. Bush en la materia se ha “perfeccionado” con Obama. Nadie detiene al progreso.

(Extraído de www.pagina12.com.ar)

miércoles, 26 de mayo de 2010

La CIA propuso presentar a Saddam como homosexual previo a la invasión de 2003


Jeff Stein
The Washington Post
Traducido por Cubadebate
25/5/2010

Durante la planificación de la invasión de Iraq en 2003, el Grupo de Operaciones de Iraq de la CIA intentó imponer varias ideas falsas para desacreditar a Saddam Hussein ante los ojos de su pueblo.

Una de estas ideas fue la creación de un video que presuntamente muestra al gobernante iraquí teniendo relaciones sexuales con un adolescente, según dos ex funcionarios de la CIA familiarizados con el proyecto y entrevistados por The Washington Post, que pidieron anonimato.

“Se vería como si hubiera sido tomada por una cámara oculta”, dijo uno de los ex funcionarios. “Muy granulado, como si fuera una filmación secreta de una sesión de sexo”.

La idea era entonces “inundar Iraq con los videos”, dijo el ex funcionario.

Otra idea era interrumpir la programación de televisión iraquí con un boletín especial de noticias falsas. Un actor que interpreta a Hussein anunciaría su renuncia a favor de su impopular hijo Uday. ”Estoy seguro de que usted dará su apoyo a Su Excelencia Uday”, aseguraba el falso Hussein.

Los servicios técnicos de la agencia colaboraron en las ideas, que también incluía la inserción de falsos titulares (cintillos) para la parte inferior de la pantalla en los noticieros iraquí.

La Agencia también realzó un video en el que mostraba a un presunto Osama bin Laden y sus colaboradores sentados alrededor de una fogata con botellas de licor y comentando sus conquistas masculinas, recordó uno de los ex funcionarios de la CIA, riendo al recordarlo. Los actores fueron “algunos de nuestros empleados de piel oscura”, dijo.

Finalmente, “algunos de estos proyectos se detuvieron”, dijo el ex oficial, “porque nadie podía llegar a un acuerdo sobre estos”.

Dijo que encontraron una fuerte oposición de James Pavitt, entonces jefe de la División de Operaciones de la agencia, y su adjunto, Hugo Turner.

Las ideas eran totalmente ridículas, dijo el otro ex oficial de la agencia a The Washington Post. “Venían de personas cuyas carreras se gestaron en América Latina o Asia Oriental” y no entendían los matices culturales de la región.

“Trataron de montar una campaña que muestraba una total falta de comprensión de esa cultura. Siempre partimos del error de nuestro propios tabúes asumiéndolos como universal cuando, en realidad, no son más que nuestros tabúes”, afirmó el oficial.

Un funcionario de EE.UU., que habló bajo condición de anonimato, se negó a confirmar las historias, o negarlas.

“Aunque no puedo confirmar estas historias, si estas ideas estuvieron flotando en cualquier momento, es evidente que no iban a ninguna parte”, dijo el funcionario.

La realidad, aseguraron los ex funcionarios, fue que el organismo no tenía suficiente dinero y conocimiento para llevar a cabo los proyectos.

“El Ejército se hizo cargo de las ideas que finalmente se concretaron”, dijo uno. “Ellos tenían expertos en psicología para la guerra, establecidos en Fort Bragg, “centro para la guerra especial del Ejército”.

“La Agencia se deshizo de la mayoría de sus acciones encubiertas no paramilitares en la década de 1980, después que Bill Casey murió”, dijo el ex funcionario tercero. “Era un fanático de la acción encubierta, pero Bob Gates, quien lo sucedió en calidad de director de la CIA, e incluso los que vinieron después de él, no querían tener nada que ver con eso.”

“Hubo una intensa actividad durante la primera Guerra del Golfo”, agregó el funcionario, “pero [el general Norman] Schwarzkopf dejó en claro que tenía que aprobar todo, y básicamente no aprobaba nada, excepto, de mala gana, la distribución de propaganda. A finales de los 90 había muy poca gente que sabía algo de acción encubierta y cómo hacerlo.”

El envío de folletos para la propaganda también tuvo “consecuencias imprevistas”, agregó el ex funcionario.

Según las historias de la invasión de 2003, la única forma realmente eficaz de “guerra de información” que se originó en el Pentágono, fue enviar faxes y correos electrónicos a los comandantes de las unidades iraquíes que comenzaron los enfrentamientos, diciéndoles que su situación era desesperada e invitándolos a que dejaran sus tanques, artillería y hombres, y regresaran a casa. Muchos lo hicieron.

(Extraído de www.cubadebate.cu)


Artículo original en el Washington Post

lunes, 17 de mayo de 2010

Terrorismo en Nueva York y guerra en Pakistán


Carlos Sardiña
Periodismo Humano
16/5/2010

El atentado frustrado del pasado 1 de mayo en la neoyorkina Times Square ha vuelto a llevar el espectro del terrorismo a la gran urbe estadounidense, ha sido objeto de numerosas conjeturas y ha ocupado la primera plana de los medios de comunicación de casi todo el mundo. El espacio que los medios han dedicado al suceso ha sido enorme, sobre todo si se tiene en cuenta que el atentado no llegó a producirse, aunque ha servido para recordar a la población que existe una amenaza terrorista.

El presunto terrorista Faisal Shahzad, un pakistaní que obtuvo el año pasado la nacionalidad estadounidense, fue detenido dos días después del intento de atentado, cuando intentaba salir del país con rumbo a Dubai. Las autoridades estadounidenses afirman que confesó casi inmediatamente la autoría del atentado frustrado y que mantenía vínculos con una organización talibán pakistaní.

La detención de Shahzad no ha estado exenta de polémica. Los agentes del FBI que le detuvieron le interrogaron durante varias horas antes de leerle sus derechos, acogiéndose a una excepción que permite a los agentes hacer preguntas a un detenido si existe una situación de emergencia para la seguridad pública. La administración Obama está fomentando el uso de esta excepción en los casos de terrorismo para aplacar a los republicanos, que piden que se trate a los terroristas como “combatientes enemigos” sin derechos.

Supuestos vínculos con los talibán

El tabloide New York Post ha afirmado que, según algunas fuentes, Shahzad trató de vengarse por los ataques estadounidenses con aviones no tripulados en el noroeste de Pakistán, ataques que habría presenciado durante los meses que supuestamente estuvo en un campo de entrenamiento talibán en la provincia de Waziristán.

La organización Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) hizo público recientemente un video en el que uno de sus líderes asumía la responsabilidad de un atentado que se iba a cometer en Estados Unidos y afirmaba que había sido una venganza por los ataques estadounidenses contra yihadistas en Pakistán y otros países.

Cada vez se están pregonando más los supuestos vínculos de Shahzad con los talibán pakistaníes, hasta el punto de que altos funcionarios de la administración Obama, como el fiscal general Eric Holder, han declarado que los investigadores han encontrado “pruebas que muestran que los talibán pakistaníes están detrás del atentado”.

John O. Brennan, el principal asesor de Obama en materia de lucha antiterrorista, ha afirmado que la ineptitud de Shahzad demuestra claramente “la eficacia de la actual estrategia antiterrorista” del gobierno estadounidense, al haber limitado su capacidad hasta el punto de que sólo pueden intentar atentados tan poco sofisticados como el de Times Square. De ser ciertas estas acusaciones, ésta sería la primera vez que los talibán (una organización regional) habrían intentado organizar un atentado fuera de Afganistán o Pakistán, y sería consecuencia precisamente de “la actual estrategia antiterrorista” de Estados Unidos: el año pasado el líder talibán Hakimullah Mehsud juró venganza contra Pakistán, Estados Unidos y los países de la OTAN por los ataques con drones en Pakistán.

Sin embargo, los agentes pakistaníes que se ocupan de la investigación han declarado que no han hallado ninguna prueba que demuestre que existen vínculos entre Sahzad y los talibán. No son los únicos escépticos. La semana pasada, seis funcionarios estadounidenses dijeron que no hay ninguna prueba de que terroristas pakistaníes entrenaran a Sahzad y el mismísimo general David Petraeus, comandante en jefe del Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses, declaró estar convencido de que Sahzad había actuado en solitario.

Todos ellos coinciden en afirmar que, dejando aparte la ausencia de pruebas, Sahzad carecía del entrenamiento que se llega a adquirir en un campamento talibán y que habría sido extremadamente difícil que le hubieran aceptado en uno de ellos. De hecho, un portavoz de los talibán pakistaníes ha negado que su organización esté involucrada en la tentativa de atentado y que Sahzad pertenezca a ella.

La guerra contra el terrorismo en Pakistán

Estados Unidos está utilizando esos “vínculos” para presionar a Pakistán a fin de que emprenda una nueva ofensiva militar en la región de Waziristán contra los talibán que supuestamente entrenaron a Sahzad. Durante una entrevista, Hillary Clinton advirtió el pasado domingo de que, en el caso de que se produjera un atentado en Estados Unidos y se descubrieran vínculos con Pakistán, el país se enfrentaría a “consecuencias muy serias”. De momento, el gobierno y las fuerzas armadas pakistaníes han anunciado que no tienen intención de ceder a las presiones estadounidenses.

Como señalaba ayer el periodista Jeremy Scahill, actualmente hay dos guerras aéreas en las regiones del noroeste de Pakistán: la de los bombardeos de los aviones no tripulados de la CIA y la que están librando las fuerzas armadas pakistaníes contra los grupos talibán de la región a instancias de Estados Unidos, que además lleva años proporcionando armamento al ejército pakistaní. Estados Unidos vendió a Pakistán mil bombas guiadas por láser el pasado mes de marzo y está entrenando a pilotos pakistaníes para pilotar los cazas F-16 que le va a entregar a partir de junio. A principios de abril, la fuerza aérea pakistaní mató a más de setenta civiles en un bombardeo en un pueblo del noroeste.

Según el veterano periodista británico Patrick Cockburn, es probable que durante el último año hayan muerto más personas en la “guerra oculta” de Pakistán contra los talibán del noroeste del país que en Afganistán o Iraq. Se trata de una guerra sobre la que existe muy poca información y que apenas aparece en los medios de comunicación, ya que los periodistas no pueden acceder a la zona, pero que el año pasado provocó más de tres millones de refugiados. La táctica del ejército pakistaní consiste en ordenar a la población civil que abandone un distrito determinado para después bombardearlo indiscriminadamente, asumiendo que todos los que se hayan quedado son partidarios de los talibán.

No sólo el ejército pakistaní mata indiscriminadamente en la región del noroeste de Pakistán. Desde Obama que accedió al poder, el gobierno estadounidense ha optado sistemáticamente por asesinar a los presuntos terroristas que ha logrado localizar en lugar de detenerlos, lo que le ahorra problemas legales y hace que disminuya considerablemente el riesgo de bajas estadounidenses. El último ejemplo es un ataque con un avión no tripulado en Waziristán en el que murieron catorce personas.

El periódico Los Angeles Times ha revelado recientemente que en 2008 el presidente George W. Bush concedió permiso a la CIA para matar a sospechosos de los que ni siquiera se conoce el nombre. Conforme a esa autorización, que sigue vigente con la administración Obama, los objetivos de los drones ya no figuran en una lista aprobada previamente, sino que se deciden tras observar el comportamiento de los sospechosos a través de las cámaras de vigilancia de los aviones, incluso si se dispone de poca información sobre su identidad.

Probablemente nunca sepamos a ciencia cierta qué impulsó a Faisal Sahzahd a tratar de hacer estallar una bomba en Times Square, ni si los ataques con drones tuvieron algo que ver, pero es evidente que la guerra contra el terrorismo que inició Bush tras el 11-S y que ha continuado Obama no está haciendo más que fomentar, al emplear el terrorismo de Estado a gran escala, lo que supuestamente está tratando de combatir.

(Extraído de elgranjuego.periodismohumano.com)

jueves, 13 de mayo de 2010

Servicios secretos detrás de los ataques terroristas


Un espía de EE.UU. involucrado en el atentado de Mumbai en India
por M. K. Bhadrakumar

12/5/2010

En noviembre de 2008, la ciudad de Mumbai, centro financiero de India fue atacado por un grupo armado que asesinó a 173 personas y dejó más de 300 heridos, todos civiles. La masacre fue reivindicada por un desconocido grupo que la prensa señaló como siendo los islamistas de los «Muyahidines del Decán». Hoy sin embargo, las investigaciones apuntan que detrás de todo esto se esconden la mano de algunos servicios secretos extranjeros, -como el ISI paquistaní, sucursal de la CIA- que tienen mucho interés en apoyar y fomentar estos tipos de ataques para poder seguir con su estrategia mundial de «Guerra al terrorismo».


La noticia de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha llegado a un convenio declaratorio con David Coleman Headley, quien tuvo un papel crucial en la planificación del atentado terrorista en Mumbai en noviembre de 2008, en el que murieron 166 personas, ha causado gran alboroto en India.

El convenio permite que el gobierno de EE.UU. no revele formalmente ninguna evidencia contra Headley ante un tribunal que podría haber incluido detalles de sus vínculos con los servicios de inteligencia de EE.UU. u obligue a algún contrainterrogatorio de Headley por la fiscalía.

Tampoco podrán ser representadas por un abogado las familias de las 166 víctimas para interrogar a Headley durante su proceso que comienza en Chicago. Los vínculos de Headley con los servicios de inteligencia de EE.UU. seguirán siendo información confidencial y los nacionales paquistaníes involucrados en los ataques de Mumbai saldrán impunes.

Además, el FBI no permitirá la extradición de Headley a India y limitará el acceso de modo que las agencias indias no pueden interrogarlo con respecto a sus vínculos con los servicios de inteligencia de EE.UU. y Pakistán.

A cambio de acordar su culpabilidad por las acusaciones en su contra, Headley recibirá un castigo más ligero que la pena de muerte que era lo más probable.

El arresto de Headley en Chicago en octubre pasado pareció inicialmente un gran adelanto en la clarificación de las operaciones y actividades en India de Lashkar-e-Taiba (LeT), la organización terrorista basada en Pakistán. Pero en su lugar los esfuerzos frenéticos del gobierno de Obama por encubrir los detalles del caso han llevado a su conclusión lógica.

El convenio declaratorio provoca algunas preguntas delicadas. LeT comenzó a planificar el ataque contra Mumbai alrededor de septiembre de 2006. Según el convenio declaratorio Headley realizó cinco visitas a India en misiones de reconocimiento entre 2006 y el ataque de noviembre de 2008, volviendo cada vez a EE.UU. vía Pakistán donde se reunió «con varios coconspiradores, incluyendo, pero sin limitarse, a miembros de LeT.»

El convenio declaratorio se refiere simplemente a los «manipuladores» paquistaníes de Headley como A, B, C y D. ¿Pero quiénes son? Nunca lo sabremos.

Artículo completo aquí

viernes, 5 de marzo de 2010

El líder del grupo terrorista Jundullah confiesa estar ligado con la CIA

domingo, 10 de enero de 2010

Enfermos de terror


Amy Goodman
7/1/2010

En los últimos días, los medios de comunicación se han visto inundados con informes acerca del frustrado atentado al vuelo 253 de Nothwest Airlines el día de Navidad. Cuando Umar Farouk Abdulmutallab, ahora conocido como “el hombre del explosivo en la ropa interior”, falló en su presunto ataque, casi 300 personas se salvaron de lo que muy posiblemente habría sido un horrible y violento final. A partir de este incidente aéreo, se ha reiniciado el debate en torno al terrorismo y la mejor manera de proteger al pueblo estadounidense.

Al mismo tiempo, otro asesino acecha a los estadounidenses. Según cifras estimativas recientes este asesino se cobra la vida de 45.000 estadounidenses al año (uno cada 10 minutos) pero aún así pasa desapercibido. Esto significa que 3.750 personas que mueren cada mes—más de las que murieron en los atentados del 11S— podrían salvarse con una simple firma.

Este asesino es la falta de una adecuada cobertura médica en Estados Unidos. A fines de 2009, investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard llegaron a la conclusión de que 45.000 personas mueren innecesariamente cada año a causa de la falta de seguro de salud. Los investigadores develaron además otro hecho sorprendente: en 2008 murieron cuatro veces más veteranos del ejército estadounidense porque no tenían seguro de salud que el número total de soldados caídos en Irak y Afganistán en el mismo período. El dato es correcto: 2.266 veteranos de menos de 65 años de edad murieron porque no tenían seguro médico.

El martes, el Presidente Barack Obama se mostró vehemente en su declaración pública tras la reunión que mantuvo con el equipo de seguridad nacional para tratar el tema del atentado. Obama afirmó: “No fue un error al recavar información de inteligencia, fue un error al integrar y entender la información que ya poseíamos. La información existía. Las agencias y analistas que la necesitaban tenían acceso a ella y nuestros profesionales estaban entrenados para buscar y compilar ese tipo de información. Voy a aceptar que por su naturaleza, la información de inteligencia es imperfecta, pero está cada vez más claro que en este caso, la información de inteligencia no fue analizada por completo ni aprovechada al máximo. Esto no es aceptable y no voy a tolerarlo. Una y otra vez hemos visto que es crucial compilar información y actuar en forma inmediata para permanecer un paso delante de hábiles adversarios. Como consecuencia, debemos actuar mejor y actuaremos mejor. Es imperativo que lo hagamos rápidamente. Están en riesgo vidas estadounidenses.”

Todo lo cual es realmente admirable. Imagínense si se tratara con la misma urgencia el tema del resquebrajado sistema de salud que innecesariamente causa la muerte de 45.000 personas por año. Y ya que ahora se destinarán fondos de estímulo para proveer a los aeropuertos con más equipos de escaneo, ¿por qué no destinar dinero a garantizar que en todos los centros de salud comunitarios se puedan realizar mamografías y exámenes de próstata?

Está también el tema de la investigación acerca de quién es responsable por el atentado fallido de Navidad y el intento de obtener del presunto atacante “información de inteligencia procesable” a fin de prevenir futuros ataques. Todo eso está muy bien.

Sin embargo, tenemos “información procesable” acerca de por qué la gente muere por falta de seguro médico y de cómo las compañías de seguros de salud privan sistemáticamente de cobertura a sus afiliados para aumentar sus ganancias, y ¿qué se ha hecho acerca de este tema?

El día anterior al incidente de la bomba escondida debajo de la ropa interior, en vísperas de Navidad, el Senado de Estados Unidos aprobó el Proyecto de ley de Reforma del Sistema de Salud con 60 votos a favor y 39 en contra. Obama describió el proyecto como “la legislación social más importante desde la Ley de Seguridad Social aprobada en la década de 1930”. Sin embargo, para llegar a ese mágico número de 60 votos en el Senado, el ya debilitado proyecto de esa cámara tuvo que ponerse de rodillas ante los gustos del Senador Joe Lieberman de Connecticut, el estado conocido como la meca de las empresas de los seguros de salud, y del demócrata conservador Ben Nelson de Nebraska. Las versiones de la reforma del sistema de salud del Senado y de la Cámara de Representes deben ahora ser conciliadas en un Comité bicameral especial.


En EE.UU., el proceso de los comités bicamerales especiales es poco conocido. Es frecuente que durante este proceso los proyectos de ley sufran cambios importantes que pasan casi o totalmente desapercibidos. Es por este motivo que Brian Lamb, Director General de C-SPAN envió una carta a los líderes del Congreso el 30 de diciembre solicitando autorización para televisar el proceso.

En ella escribió: “Respetuosamente solicitamos a ustedes permitan que el público tenga acceso total, a través de la televisión, al proceso de definición de esta legislación, que afectará la vida de cada uno de los estadounidenses.” Pero en lugar de simplemente permitir el acceso, la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, afirmó que “nunca ha habido un proceso más abierto que este”.

Además, Pelosi y los demócratas dicen ahora que el proyecto ni siquiera pasará por un comité bicameral formal, sino que más bien se negociará en sesiones informales a puertas cerradas entre los presidentes de los comités claves. De esta manera los republicanos no tendrían oportunidades de obstruir el proceso, pero al mismo tiempo esto daría a unos pocos individuos un enorme poder para hacer tratos, tal como hicieron los senadores Nelson y Lieberman. Dado que las industrias de seguros, de equipos médicos y las farmacéuticas gastaron cerca de 1.4 millones de dólares por día para ejercer influencia en el debate acerca de la reforma de la salud, debemos preguntarnos: ¿quién tendrá acceso a los pocos legisladores detrás de esas puertas cerradas?

Wendell Potter, el ex portavoz de la aseguradora CIGNA y quien se ha convertido en denunciante de la industria de los seguros de salud dice saber “dónde se sepulta a los muertos”. Seamos consistentes. Si nos preocupamos por salvar vidas estadounidenses, pongámonos en acción ahora.

(Extraído de www.democracynow.org)

Artículo relacionado:

Tras el atentado de Navidad… Feliz año 2010 (Bruno Cardeñosa)

sábado, 2 de enero de 2010

El encubierto agente de la revolución


Obama fue el candidato del ala izquierda de la CIA y con él han recuperado el poder los pupilos de la Trilateral

Eliseo Bayo
1/1/2010

Barak Obama fue el candidato de la comunidad de la Inteligencia. Más exactamente, representa el ala izquierdista de la CIA, lo que no es sorprendente salvo si se tiene una idea demasiado simplista de la Central. El mundo lo mueven las fuerzas revolucionarias, aunque aparentemente no se note su fuerza de gravedad.

El escenario ha cambiado radicalmente. Se han ido los neocons de la Casa Blanca. Todavía acarrean las culpas de casi todo lo malo que ha ocurrido en el mundo, y es cierto que se equivocaron. Casi nadie se acuerda ya de que el mundo era un lugar apetecible para vivir y esperar vivir mejor. La seguridad colectiva, el mundo de la estabilidad cambiante, el paraíso de los pequeñoburgueses viviendo de las migajas de los grandes especuladores, se fue literalmente al carajo.

Los neocon no han sido sustituidos por una clase política honesta y limpia, dispuesta a cambiar los paradigmas, porque tal cosa no existe. Han vuelto los viejos monstruos agentes de la revolución: tipos como Brzezinski y Soros, los inmortales, dispuestos a cambiar la cara visible del imperialismo.

El poder en Washington ha pasado de los neocon a la Trilateral. Vuelven los pupilos de una organización nacida para lograr una utopía contra natura: que las riendas del mundo sigan en las mismas manos de los que las tuvieron durante siglos, hasta que fueron arrebatadas por los rebeldes del gran sueño americano.

La Trilateral entró en la Casa Blanca con Carter, apoyado por sus amos David Rockefeller, Zbigniew Brzezinski y Paul Volcker. Aquella Administración provocó no menos de cinco millones de muertos, sin contar los que fueron condenados en el libelo Informe Mundial 2000 con el que se inició la despoblación de África.

Brzezinski manipuló las cosas para que los rusos invadieran Afganistán, provocó la guerra Irak-Irán, mientras que Volker elevó el interés del dinero hasta el 22%, lo que significó la destrucción de la infraestructura industrial norteamericana (y de rebote, la española).

Obama fue reclutado por Brzezinski cuando estudiaba en la Universidad de Columbia. Allí entró en contacto con la Trilateral y el Club de Bilderberg, uno de cuyos mentores es el neoliberal Joseph Nye, el principal apoyo ideológico de Obama y el que lo introdujo también en la Ford Foundation (la institución más conservadora de EEUU, al servicio de la oligarquía financiera), en el Council on Foreign Relations y en la Escuela de Chicago (con el profesor Austin Goolsby, de la extrema derecha económica).

La Fundación Gamaliel

La madre de Obama, Stanley Ann Dunham, de fachada procomunista pero relacionada con los servicios de inteligencia, sirvió a la Ford Foundation y al Banco Mundial . Su hijo trabajó para la Fundación Gamaliel, junto al militante palestino y amigo suyo Rashid Khalidi, portavoz de Arafat. Probablemente allí es donde Obama se interesó por el programa de llevar la sanidad pública a toda la gente y aprendió a gestionar el trabajo social.

En la misma fundación estaba Bill Ayres, activista revolucionario en la década de los sesenta y protector de Obama. Este se sentó durante 20 años en las rodillas de Jeremiah Wright el activista de la teología de la liberación negra.

La compleja personalidad de Obama dibuja la figura de un presidente de la primera potencia en guerra permanente, puesto que la paz no es posible hasta que el imperio imponga su Pax Mundial. Su pensamiento político se sustenta en los orígenes de EEUU, surgidos de una guerra por la libertad, la justicia y la igualdad. La estrategia global sería lograr la hegemonía de EEUU como garante de sus principios.

Brzezinski y los suyos hace tiempo que estigmatizaron a Rusia y a China como los principales enemigos, por lo que quieren utilizar a los radicales contra los enemigos de EEUU. Desde antes del 11-S, el servicio de inteligencia norteamericano apoyaba a Al Qaeda y a los talibanes para lanzar a los uigures musulmanes contra el Gobierno chino, y a los talibanes contra los aliados rusos de Asia Central.


El objetivo de la presencia en Afganistán no es erradicar Al Qaeda, ni a los talibanes, con los que no tardarán en entenderse, sino estar en situación de golpear a Rusia y a China. China tiene la economía más fuerte del mundo, disciplina social, abundante mano de obra y clase media en ascenso. Rusia posee las mayores reservas mundiales de gas y de petróleo. Las dos superpotencias convergen en la Organización para la Cooperación Shan-ghai, creada en 2001 (con Kazakstán, Kirguistán, Tayikistán, y Uzbekistán).

El viejo Gran Juego

La esencia del nuevo imperialismo es reproducir el viejo Gran Juego de utilizar a una pequeña potencia para atacar al objetivo y hacer que los vecinos se peleen entre sí de forma que gane el aliado. Se destruye a Pakistán, con el pretexto de bombardear a Al Qaeda. Curiosamente ni Bush, ni McCain, ni Clinton estuvieron de acuerdo en bombardear Pakistán, Obama, sí. ¿Por qué? Porque Pakistán es un aliado tradicional de China.

Esta depende de África para abastecerse de materias primas y de petróleo, especialmente de Sudán que le suministra el 8% de sus necesidades de crudo. Hay que echar a China de África y aislarla, para que si se le priva de aprovisionamiento de energía vaya a buscarlo a Siberia Oriental, donde hay abundancia de materias primas y muy poca población.

El problema está en que Pekín y Moscú conocen el juego, y al mismo tiempo toda la estructura financiera anglo-estadounidense está en profunda crisis. Obama domina el escenario ideológico que llevaría a una revolución sin precedentes, pero carece de aliados capaces de entenderla y el mundo ha sido ganado por la irracionalidad y el caos destructivo. La esperanza es una quimera, por lo que ningún revolucionario consecuente la ofrece. El mundo nuevo, precisamente por serlo, surge cuando el viejo ha desaparecido por completo sin que pueda imaginar cómo será el que le suceda.

(Extraído de www.publico.es)

jueves, 12 de noviembre de 2009

Italia condena a prisión a 23 agentes de la CIA por el secuestro de Abu Omar


Un Tribunal de Milán ha dictado penas de entre cinco y ocho años de prisión para los miembros de la agencia estadounidense

04/11/2009

Roma. (EFE).- Un tribunal de Milán condenó a penas de entre ocho y cinco años de prisión a veintitrés de los veintiséis agentes de la CIA estadounidense imputados por el secuestro del imán Abu Omar en 2003, cuando salía de su residencia en esa ciudad del norte de Italia.

En la sentencia del primer caso de los llamados "vuelos de la CIA" que se juzga en Europa, el magistrado Óscar Magi también señala que no ha lugar el procedimiento contra el ex director de los servicios secretos de Italia (SISMI) Niccolò Pollari ni contra su antiguo número dos, Marco Mancini, en virtud del secreto de Estado del país.

La pena máxima de prisión dictada por la corte milanesa, de ocho años, fue para un alto mando de la CIA en Milán, Robert Seldon Lady, para quien el fiscal había pedido doce años de reclusión, mientras que sobre los otros veintidós condenados recayeron cinco años de cárcel.

De los veintiséis agentes de la CIA imputados, declarados en rebeldía al no presentarse al proceso y acusados de un delito de participación en un secuestro de persona agravado, tres de ellos -Jeff Castelli, Betnie Medero y Ralph Russomando- fueron absueltos por gozar de inmunidad diplomática.

El pasado 30 de septiembre, el fiscal italiano Armando Spataro había solicitado penas de entre 10 y 13 años de cárcel para los imputados por un proceso que comenzó el 8 de junio de 2007 y que tuvo que ser interrumpido en numerosas ocasiones por la posible vulneración del secreto de Estado de Italia.

En marzo pasado, el Tribunal Constitucional italiano consideró que fue violado ese secreto de Estado por los jueces que investigaron el caso del imán, secuestrado cuando salía de su casa y trasladado posteriormente a Egipto, donde fue encarcelado y supuestamente sufrió torturas.

Esta violación del secreto de Estado es la que esgrimieron algunos imputados, entre ellos Pollari, para solicitar que se suspendiera la causa, pero el juez Magi rechazó esta petición y decidió que siguiera adelante el proceso hasta este miércoles.

Precisamente Pollari fue absuelto hoy en virtud a ese secreto de Estado en el que se basó la investigación del caso y al que se ha podido acoger además Mancini, para los que el fiscal había solicitado penas de 13 y 10 años de prisión, respectivamente, pero que finalmente no fueron condenados.

El juez Magi obligó además a todos los condenados a pagar, como medida provisional, a la mujer de Abu Omar 500.000 euros y estableció que ese resarcimiento económico será liquidado en sede civil.

Según la teoría mantenida por el fiscal de Milán en las audiencias previas, los servicios secretos italianos, dirigidos entonces por Pollari, no sólo ofrecieron cobertura a la CIA en el secuestro de Abu Omar, sino que participaron en él.

(Extraído de www.lavanguardia.es)

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viernes, 18 de septiembre de 2009

Vídeo de norteamericano decapitado en Iraq fue montaje de la CIA


Detalles de cómo se montó la operación en Internet para difundirlo, las diversas anomalías que prueban el fraude, y las incoherencias en que incurrieron sus autores

Manuel Freytas
3/6/2004

El video con la escenificación de la supuesta decapitación de Nicholas Berg, un ciudadano estadounidense, a manos de un grupo islámico, se difundió originalmente por las cadenas televisivas Fox News, CNN y BBC, norteamericanas las dos primeras e inglesa la tercera.

El documento se conoció el día 12 de mayo y causó conmoción mundial. Al día siguiente su "autenticidad" fue confirmada por la CIA, la cual señaló que el autor de la decapitación era el "terrorista" jordano Abu Moussab Zarkaui.

La existencia de este video —según varias fuentes— fue dada a conocer por los corresponsales de la agencia de prensa Reuters, en Dubai, el día 12 de mayo pasado.

Supuestamente, y sin saber quién les avisó, las cadenas Fox, CNN, y BBC tomaron, una hora más tarde, las imágenes del sitio Web http://www.al-ansar.biz/, y comenzaron su difusión masiva por todo el planeta.

Misteriosamente, y después de ser tomadas sus imágenes por las tres grandes cadenas, el video "desapareció" del servidor donde se encontraba alojado, por lo que el resto de las cadenas, incluidas las árabes, no pudieron difundir dicho documento.

Esta situación generó que el monopolio de la difusión del video quedara centralizado en Fox News, CNN y BBC, identificadas por los expertos como tradicionales usinas mediáticas de la CIA.

El sitio de Internet donde originalmente se publicó el video estaba albergado en una sociedad ubicada en Malasia, que lo retiró del sitio de Internet, de manera que en la actualidad estevideo no existe más.

El nombre de dominio, o sea la propiedad de la dirección Internet pertenecía a la Arab Press House, una sociedad de prensa con sede en Londres y sin vínculo alguno con los islamistas.

LA FALSIFICACIÓN

Posteriormente en el sitio Web árabe La Voz de Aztlan (http://www.aztlan.net/berg abu ghraibvideo.htm) se publicaron estudios y evidencias que demostraron, a través de un análisis de las tomas, que el video que exhibe la decapitación de Nicholas Berg es una falsificación.

Los responsables de la Voz de Aztlan sostienen que el video fue analizado —a través de su sitio— por centenares de expertos en trucado cinematográfico, médicos, y distintos especialistas, quienes estudiaron el video y llegaron a la conclusión de que se trata de un montaje.


Sostienen que el referido website http://www.al-ansar.biz fue cerrado tan pronto como las grandes cadenas informativas ya citadas comenzaron a difundir el video por todo el planeta.

Las cadenas informativas mostraban el video con titulares como "Terroristas islámicos descabezan a norteamericano en Iraq", y proyectaban solamente segmentos cortos del video falso.

Con el video completo se pudieron comprobar con más precisión algunas anomalías que a simple vista resultaban evidentes, datos que se fueron confirmando cuando realizaron un análisis más minucioso.

Estas anomalías del video, que —según La Voz de Aztlan— confirman el fraude, fueron detalladamente analizadas en varias tomas que el lector puede ver en http://www.aztlan.net/berg abu ghraib video.htm.

Texto completo aquí


Aquí tenéis más información y un extracto del libro “La jugada maestra” de Bruno Cardeñosa

Los enlaces del artículo no funcionan pero aquí podéis ver una parte del vídeo…

…y aquí podéis descargar el vídeo completo

lunes, 3 de agosto de 2009

La CIA, que liberó al terrorista Posada Carriles, consigue una condena de tres años para el ex agente que lo denunció


Jean-Guy Allard
Cubadebate
3/8/2009

Así es la justicia cuando la maneja la inteligencia imperial. Mientras aseguró un proceso dilatorio y la libertad a su agente terrorista Luis Posada Carriles, la CIA y la DEA acaban de encarcelar por 37 meses al ex agente de la DEA Celerino “Cele” Castillo.

Castillo vio de sus propios ojos y denunció, años atrás, a Posada Carriles por manejar la operación de trafico de armas contra cocaína en la base salvadoreña de Ilopango.

Desde la localidad tejana donde vive, a un par de kilómetros del puesto de la frontera mexicana de Reinoso, los amigos de “Cele”, el más que valiente oficial de la agencia norteamericana antidroga, confirman que él dejo su domicilio para presentarse en el penitenciario de La Tuna para cumplir los 37 meses que le otorgó el juez Royal Furgeson, después de un juicio orientado desde Washington.

El complot contra Castillo lo dirigió el Fiscal Federal Johnny “House of Death” Sutton, en San Antonio, Texas, un amigo personal del ex Presidente George W. Bush, quién se encargo de montar un show jurídico sostenido por una aparentemente banal compra de arma sin licencia, algo que ocurre diariamente en el estado norteamericano donde -tal vez- más armas circulan.

“Cele” reconoció espontáneamente la compra. Pero denunció a lo largo del proceso trucado las múltiples maniobras del Fiscal bushista para obtener, a fuerza de trucos, la sentencia más delirante para un “crimen” tan común: tres años más un mes de cárcel.

Celerino Castillo tuvo el inmenso valor de hablar públicamente de la conspiración criminal de la administración Reagan-Bush, conocida como el Iran-Contras. Jamás los Bush, la CIA y la DEA se lo perdonaron.

En una comparecencia histórica ante el comité de inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, “Cele” Castillo explicó detalladamente como sus informantes vieron en la base de Ilopango almacenes de drogas, además de armas y dinero.

También explicó que muchos de los pilotos de la Contra nicaragüense se beneficiban de la operación clandestina administrada por Luis Posada y su socio Félix “El Gato” Rodríguez Mendigutía, fichados como narcotraficantes.

“El Gato” Rodríguez es quién ordenó el asesinato de Ernesto “Che” Guevara en Bolivia en1967, cuando el guerrillero heroico se encontraba preso de tropas bolivianas dirigidas por asesores yanquis.

En una entrevista publicada en el año 2004, Celerino Castillo comentó: “La única razón por la que Félix Rodríguez no fue arrestado es por que él sabía dónde estaban enterrados todos los cadáveres de la operación Irán-Contras. Él siempre ha sido un terrorista así, como Osama Bin Laden y todos los terroristas que nosotros hicimos en el pasado”.

El recuerdo de Gary Webb

Lo ocurrido al ex oficial de la CIA recuerda a otro valiente personaje de la lucha contra los Bush y su mafia gubernamental.

En su libro Dark Alliance, el famoso periodista norteamericano de investigación Gary Webb describía a Posada como “un veterano agente de la CIA con una historia de involucramiento con narcotraficantes, gente del hampa y terroristas” identificados a la tropa mafiosa del ex capo habanero Santos Trafficante.

En 1973, revelaba Webb entre muchas otras cosas, Posada fue puesto bajo vigilancia por la Drug Enforcement Agency (DEA) cuando la agencia se enteró que era el “contacto principal” en una operación de tráfico de mayor envergadura.

El 10 de diciembre 2004, el cadáver de Webb fue descubierto en su domicilio de Carmichael. Tenía la cara destruida por dos proyectiles de revolver calibre 38. El coroner Robert Lyons fue el oficial de justicia que realizó la investigación. Concluyó a… un suicidio.

Detrás del complot, el clan de los Bush

“Denuncié a nuestro gobierno como cómplice del narcotráfico y del contrabando de armas. Varias investigaciones bipartidarias tanto en la Cámara baja como en el Senado confirmaron mis alegaciones contra el Gobierno”, escribe “Cele”, en una carta abierta, antes de ir a presentarse a sus carceleros.


“Muchos individuos involucrados en estas atrocidades fueron encontrados culpables pero luego indultados. Además, unos de ellos continuaron a trabajar con la administración Bush. ¿Porqué fui yo escogido como objeto de la conducta más ultrajante del gobierno?”, pregunta al denunciar al fiscal Johnny Sutton “muy cercano a la familia Bush” que le paso “la cuenta para todas mis alegaciones en contra de la familia Bush”.

La Institución Federal de Corrección de La Tuna, se encuentra en Anthony, Texas. Increíblemente, esta cárcel está situada a menos de 20 kilómetros de El Paso, donde la jueza Kathleen Cardone liberó en dos oportunidades al terrorista más conocido del continente, Luis Posada Carriles, que el propio “Cele” observó traficando.

(Extraído de www.rebelion.org)

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domingo, 12 de julio de 2009

Cheney ocultó al Congreso un plan antiterrorista de la CIA


El ex vicepresidente ocultó un programa del que aún se desconoce su contenido

EUROPA PRESS - Nueva York
12/7/2009

La CIA ocultó al Congreso norteamericano la existencia de un programa antiterrorista desde 2001 por orden directa del vice presidente Dick Cheney, según ha reconocido el director del servicio de inteligencia estadounidense, Leon Panetta, a los comités de inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes, informa 'The New York Times' citando dos fuentes anónimas con conocimiento de esas declaraciones.

En dos comparecencias diferentes celebradas a puerta cerrada el mes pasado ante ambos comités, Panetta, designado en el cargo el pasado mes de enero por el presidente, Barack Obama, aseguró que había ordenado la suspensión de ese programa el pasado 23 de junio, cuando conoció su existencia a través de uno de sus subordinados.

Miembros de los servicios de inteligencia y del Congreso han asegurado al diario neoyorquino que el programa, cuyos detalles permanecen aún sin conocerse, se inició tras los atentados del 11-S pero nunca llegó a estar completamente operativo; sólo se realizaron labores de planificación y entrenamientos desde 2001 hasta 2009. Además, han señalado que ese plan antiterrorista no está relacionado con el controvertido programa de interrogatorios.

El rotativo recuerda que en los meses siguientes a los atentados contra las torres gemelas, ante el temor a un nuevo atentado de Al Qaeda, los dirigentes de los servicios de inteligencia norteamericanos propusieron medidas radicales para evitar ataques.

Los servicios de inteligencia norteamericanos propusieron medidas radicales para evitar ataques

De los principales dirigentes de la Administración del ex presidente George W. Bush, Cheney ha sido siempre uno de los mayores defensores de las técnicas de interrogatorios utilizadas por la CIA en la lucha contra el terror y posiblemente el más crítico con el Ejecutivo de Obama por revelar algunos de los métodos utilizados, como el 'waterboarding' o ahogamiento simulado. Hasta ahora siempre ha defendido que la revelación de estas técnicas de interrogatorios podría poner en peligro la seguridad nacional.

El periódico neoyorquino asegura que trató de ponerse en contacto con Cheney a través de sus familiares para preguntarle al respecto, pero sus esfuerzos fueron infructuosos. Un portavoz de la CIA, Paul Gimigliano, no quiso hablar sobre la posible implicación de Cheney y se limitó a señalar que "cuando un agente de la CIA trasladó esa información a Panetta, lo hizo recomendando que fuese compartida apropiadamente con el Congreso".

Las leyes estadounidenses exigen al presidente de Estados Unidos que se asegure de que los comités de inteligencia de la Cámara de representantes y del Senado están "plenamente informados" sobre las actividades realizadas por los servicios de inteligencia. Que las autoridades desconociesen la existencia de este programa durante ocho años por deseo expreso de Cheney, señala el 'New York Times', aumenta el misterio que gira en torno a él y sugiere que la Administración Bush habría dado alta prioridad al programa y a mantenerlo en secreto.

(Extraído de www.publico.es)


A modo de recordatorio:

Escuadrones de la muerte de Cheney

martes, 7 de julio de 2009

Fox: EE. UU. necesita otro ataque de Bin Landen

30/6/ 2009



Michael Scheuer (ex-empleado de la CIA) dice que lo que
el país necesita es un ataque nuclear de Osama Bin Laden

(Extraído de investigar11s.blogspot.com)

viernes, 26 de junio de 2009

La CIA y el laboratorio iraní


Thierry Meyssan
19/6/2009

La noticia de un posible fraude electoral se ha extendido por Teherán como un reguero de pólvora y ha sacado a la calle a los partidarios del ayatolá Rafsanjani contra los del ayatolá Jameini. Ese caos ha sido provocado bajo cuerda por la CIA, que siembra la confusión inundando a los iraníes de SMS contradictorios. Thierry Meyssan explica este experimento de guerra psicológica.

En marzo de 2000, la secretaria de Estado Madeleine Albright reconoció que la administración Eisenhower organizó un cambio de régimen en Irán en 1953 y que ese acontecimiento histórico explica la actual hostilidad de los iraníes hacia Estados Unidos. La semana pasada, durante su discurso en El Cairo dirigido a los musulmanes, el presidente Obama reconoció oficialmente que «en plena Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente.

En aquella época, Irán estaba controlado por una monarquía de opereta dirigida por el sha Mohammad Reza Pahlavi. Éste había sido colocado en el trono por los británicos, quienes obligaron a su padre, el oficial cosaco pronazi Reza Pahlavi, a dimitir. Sin embargo, el sha debía avenirse con un Primer Ministro nacionalista, Mohammed Mossadegh. Este último, con el apoyo del ayatolá Abu al-Qassem Kachani, nacionalizó los recursos petroleros. Furiosos, los británicos convencieron a Estados Unidos para que detuviera la deriva iraní antes de que el país se hundiera en el comunismo. Entonces, la CIA puso en marcha la «Operación Ajax», dirigida a derrocar a Mossadegh con la ayuda del sha y sustituirlo por el general nazi Fazlollah Zahedi, hasta entonces detenido por los británicos. Zahedi instauró el régimen de terror más cruel de la época, mientras el sha servía de tapadera a sus abusos posando para las revistas people occidentales.

La Operación Ajax estuvo dirigida por el arqueólogo Donald Wilber, el historiador Kermit Rooselvet (nieto del presidente Theodore Roosvelt) y el general Norman Schwartzkopf senior (cuyo hijo homónimo estuvo al mando de la Operación Tormenta del Desierto). Dicha operación continúa siendo un prototipo de subversión. La CIA idea un escenario que da la impresión de un levantamiento popular mientras se trata de una operación secreta. El punto culminante del espectáculo fue una manifestación en Teherán, con 8.000 extras pagados por la Agencia, para proporcionar fotos convincentes a la prensa occidental.

¿La historia se repite? Washington ha renunciado a atacar militarmente a Irán y ha disuadido a Israel de tomar esa iniciativa. Para conseguir «cambiar el régimen», la administración Obama prefiere jugar la carta –menos peligrosa aunque más incierta- de la acción secreta. A raíz de la elección presidencial iraní, grandes manifestaciones oponen en las calles de Teherán a los partidarios del presidente Mahmud Ahmadinejad y su guía Ali Jameini por un lado y a los partidarios del candidato derrotado Mir Hossein Musavi y del ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjami por el otro. Dichas manifestaciones reflejan una profunda división en la sociedad iraní entre un proletariado nacionalista y una burguesía que lamenta su marginación de la globalización económica. Actuando bajo cuerda, Washington intenta influir en los acontecimientos para derrocar al presidente reelegido.

Una vez más, Irán es un campo de ensayo de métodos innovadores de subversión. En 2009, la CÍA se apoya en una nueva arma: el control de los teléfonos móviles.

Texto completo aquí

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domingo, 26 de abril de 2009

Injerencia estadounidense en los planes para asesinar al presidente Evo Morales


La CIA y la DEA, puntas de lanza contra el gobernante boliviano

Stella Calloni
La Jornada
26/4/2009

El reciente descubrimiento de un plan para asesinar al presidente de Bolivia, Evo Morales, deja en evidencia la magnitud de la injerencia de Estados Unidos en el país andino. También eran blanco de atentados el vicepresidente Álvaro García Linera, el ministro de Gobierno, Juan Ramón Quintana, el prefecto de Santa Cruz, el opositor Rubén Costa. La intención era crear confusión y caos que condujeran a una guerra civil para terminar con el gobierno cuyas medidas están resquebrajando al viejo poder semifeudal. Morales ha sido un blanco desde sus días como líder sindical cocalero.

Precisamente el reclamo del mandatario boliviano a su par estadounidense, Barack Obama, durante la reciente Cumbre de las Américas en Trinidad Tobago, fue que cesara esa injerencia, cada vez más violenta, contra su país.

Las acciones de Washington contra Morales vienen de largo, desde los años 80 hasta la actualidad. Pero un incremento sustancial se registró cuando éste se convirtió en el favorito en la carrera presidencial de diciembre de 2005.

Entre los actores que mantienen viva esa injerencia están la embajada de Estados Unidos y el Grupo Militar de ese país -con oficinas en la casa de gobierno hasta la llegada de Morales-, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y sus fundaciones subsidiarias para activar los golpes suaves de estos tiempos, y la agencia antidrogas estadounidense (DEA), entre otros, que han convertido a Bolivia en un verdadero laboratorio de viejas y nuevas contrainsurgencias.

En los meses previos a la elección de 2005, las desesperadas acciones para impedir la llegada de Morales al poder resultaron una repetición asombrosa de lo actuado por Washington contra Salvador Allende en Chile, desde que éste era diputado hasta el golpe militar de 1973.

Algunos documentos y testimonios que esta corresponsal recogió en Bolivia recientemente para un libro sobre la CIA y la DEA en ese país, revelan la historia increíble de esas conspiraciones contra Morales.

Un entramado que tiene sus orígenes en los primeros años de la CIA en Bolivia, en los 50, y de la DEA, que entró en los años 80 de la mano del general Luís García Meza, quien impuso “la dictadura de los narcodólares” denominada así por el desaparecido periodista Gregorio Selser.

Una testigo de esas conspiraciones relató como recibieron instrucciones de agentes de la DEA que estaban en una base interna que esa agencia tenía en un cuartel militar de Chimoré. Precisamente esa sede de la DEA fue cerrada por el presidente Morales.

Las instrucciones fueron dadas a un grupo seleccionado por el conocimiento de la zona y se trataba de realizar un atentado contra Morales aprovechando la presencia de éste en el velatorio de campesinos asesinados en un bloqueo de carretera.

Para esto, la DEA contó con el apoyo de un oficial boliviano de alto rango, quien obligó a participar en el plan a policías y militares, varios de los cuales manifestaron reticencias, pues la orden no estaba escrita y no provenía de sus mandos naturales.

Evo Morales llegó a pasar por un puente bajo el cual se habían colocado dos cargas explosivas, una de C4 destinada a matarlo, y otra con un armado casero, para disfrazar el origen del atentado, pero este se suspendió sobre la marcha por desinteligencias entre algunas de las partes que intervenían.

También de esos tiempos datan otras acciones que marcaron a fuego los últimos meses finales de 2005. A principios de octubre, se produjo el olvidado caso del robo de 29 misiles chinos -única defensa fuerte de Bolivia- que Estados Unidos se llevó en una operación ilegal, sin autorización del Congreso y con la complicidad de un grupo de oficiales de alto rango.

Al Grupo Militar de la embajada estadounidense le correspondió la tarea de lograr el apoyo de estos oficiales, y de producir cambios de jefes de unidades claves que podrían haber rechazado participar en una acción de este calibre.

En la mañana del 2 de octubre, un avión militar estadounidense esperaba en el aeropuerto castrense de El Alto, en La Paz, para recoger una carga que había llegado desde el cuartel Bilbao, en Viacha, vigilada por militares de fuerzas especiales locales, a los cuáles sus jefes no les informaron sobre la naturaleza de la misión.

El asunto salió a la luz en noviembre de ese año por un informe presentado por jóvenes oficiales a algunos jefes con otro nivel de conciencia, cuando se enteraron que la carga llevada, robada de Bolivia, eran los misiles.


El entonces comandante del ejército, Marcelo Antezana Ruiz, quien comandó la operación ilegal, confesó finalmente que Washington quería dejar a Bolivia sin misiles, en vista del previsible triunfo de Evo Morales. Éste denunció públicamente el caso que derivó en un escándalo político y la renuncia del entonces ministro de Defensa, Gonzalo Méndez y de Antezana, entre otros cambios.

La multiplicación de casos similares, y el material que existe sobre los mismos en archivos en Bolivia sumó centenares de páginas en la investigación central para el libro.

Una cronología sobre las actividades de la DEA incluye la represión contra miles de campesinos, bombardeos a comunidades, secuestros, la existencia de casas de torturas en Santa Cruz y otros departamentos, por donde pasaron centenares de víctimas, entre otros delitos.

Morales siempre alude al caso emblemático de Huanchaca, donde el asesinato de los tres integrantes una misión encabezada por el científico Noel Kempf Mercado, en septiembre de 1986, llevó a descubrir que la CIA y la DEA controlaban el más grande laboratorio de producción de cocaína. La droga era llevada en aviones de Estados Unidos a Florida para intercambiarla por armas para los mercenarios de la contra nicaragüense, que operaba desde Honduras contra el gobierno sandinista.

Todo el pueblo boliviano ha sido víctima, pero Morales se ha convertido en un blanco de caza, con centenares de acciones en su contra, de agencias estadounidenses, y sus cómplices locales.

(Extraído de www.jornada.unam.mx)

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martes, 21 de abril de 2009

Cheney ensalza los beneficios de las torturas


El ex vicepresidente norteamericano pide a Obama que publique también los informes que demuestran lo útil de esas prácticas

Publico.es
Londres
21/4/2009

El ex vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, ha vuelto a mostrar una vez más su cara más oscura no ya defendiendo las torturas de la CIA, sino exigiendo al Gobierno de EEUU que publique los informes que indican los supuestos éxitos que los servicios de Inteligencia habrían obtenido con prácticas como la asfixia simulada.

El doble rasero de Obama en lo que se refiere a las torturas de la CIA ha servido para que Cheney dé una muestra más del talante que acompañó a la Administración Bush durante sus ocho años en la Casa Blanca. Obama, que prohibió las torturas nada más ocupar el cargo, anunció ayer que protegerá a los agentes que las practicaron. Este martes, en una entrevista con la Fox, Cheney, que había sido muy crítico con la supresión de algunas 'técnicas' de interrogatorio, ha pedido que se hagan públicos los informes que prueban lo beneficioso de las torturas.

Debate en la sociedad

"Una de las cosas que encuentro preocupantes es que hayan salido a la luz todos esos casos que pueden sembrar un debate legal...pero no han publicado todos los que muestran el éxito de los esfuerzos" de la CIA en los interrogatorios, proclamó Cheney, que no dudó en insistir en que "existen informes que demuestran todo lo que conseguimos gracias a estas actividades. No han sido desclasificados y pido formalmente al Gobierno que los desclasifique ahora".

Convirtiéndose en adalid de la democracia, Cheney justifica esa exigencia en que los norteamericanos deben tener derecho a sopesar los pros y los contras de estas prácticas.

Obama, en su visita al cuartel general de la CIA ayer, elogió las actividades de la agencia y dijo que seguirán teniendo un papel clave en la protección de los civiles. El movimiento de Obama, según los analistas, es un gesto para tratar de levantar la moral de los agentes que se han visto inmersos en una serie de críticas por parte de la comunidad internacional que van desde los vuelos ilegales de la CIA, a las torturas en Guantánamo y otras cárceles secretas de EEUU en varios países 'satélite' como Marruecos.

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viernes, 17 de abril de 2009

Obama no juzgará a los funcionarios de la CIA por torturas en Guantánamo


El presidente de EEUU cree que no deben ser enjuiciados "aquellos que cumplieron con sus obligaciones fiándose del Departamento de Justicia"

17/04/2009

Washington. (EFE).- El presidente de EEUU, Barack Obama, dijo hoy que no perseguirá a funcionarios de la CIA por tortura en interrogatorios, coincidiendo con la publicación de informes hasta ahora secretos del anterior Gobierno que autorizaron las prácticas.

"Aquellos que cumplieron con sus obligaciones fiándose de buena fe del asesoramiento legal del Departamento de Justicia no serán enjuiciados", indicó Obama en un comunicado difundido poco después de su llegada a México.

"Ya he puesto punto final a las técnicas descritas en los informes", subrayó Obama.

Uno de esos documentos, de agosto de 2002, dio luz verde para que se sometiese al miembro de Al Qaeda Abu Zubaydah a un interrogatorio con asfixia simulada.

"Consideramos que el uso de la asfixia simulada representa una amenaza de muerte inminente», señala el memorándum, que añade que «crea en el sujeto la incontrolable sensación física de que el sujeto se está asfixiando".

Aun así, el texto, redactado por el abogado del gobierno Jay Bybee, concluye que "ante la ausencia de un prolongado daño mental (...) el uso de estos procedimientos no constituiría tortura".

El informe autorizó también usar insectos en cajas en las que se introducía a los interrogados, así como la privación del sueño.

Otro documento refleja la opinión legal emitida por un alto funcionario del Departamento de Justicia en el año 2005 en la que autorizaba una combinación de métodos interrogatorios para alcanzar resultados más efectivos.

"Los que conducen los interrogatorios pueden combinar la asfixia simulada con el mantener (a los sospechosos) de pie contra la pared, abofetearles o golpearles en el estómago", escribió el funcionario Stephen Bradbury.

Obama condenó hoy esas prácticas, que mermaron, dijo, la autoridad moral de EEUU y la seguridad en el país, pero subrayó que no enjuiciará a los que las llevaron a cabo porque los funcionarios de la CIA que recurrieron a esas prácticas se guiaron por la teoría legal imperante en el momento.

Destacó que EEUU ha atravesado por un capítulo "negro y doloroso" de su historia, pero insistió en que en momentos de grandes desafíos y falta de unidad "no se gana nada al invertir nuestro tiempo y energía en asignar culpas por lo que pasó".

"De ahí que debamos resistir las fuerzas que nos dividen y en lugar de eso unirnos en nombre de nuestro futuro común", destacó.

Tanto Obama como el fiscal general estadounidense, Eric Holder, han dicho en varias ocasiones que consideran "tortura" algunas de las prácticas a las que recurrió la CIA en los últimos años, como la asfixia simulada.


Los informes divulgados hoy se hicieron públicos a petición de un tribunal de California.

El citado tribunal había dado al Gobierno de plazo hasta hoy para publicar los documentos en respuesta a una querella planteada por la organización de defensa de los derechos civiles American Civil Liberties Union o bien explicar por qué no podía sacarlos a la luz.

Los informes facilitaron el marco legal para llevar adelante unas tácticas de interrogación ampliamente consideradas ahora como tortura, como la asfixia simulada.

El presidente dijo que había autorizado la publicación de los documentos para evitar "una descripción imprecisa de lo que ocurrió" lo que "alentaría presunciones erróneas e inflamatorias de las medidas adoptadas por EEUU".

Algunos grupos de defensa de los derechos humanos como Human Rights Watch criticaron hoy la decisión de Obama y dijeron que no está en lo cierto al creer que no se ganaría nada al examinar los actos ilegales cometidos en el pasado.

"El perseguir violaciones de la ley no implica asignar culpas por lo que pasó sino que asegura que esos crímenes no volverán a repetirse", dijo en declaraciones a los medios Stacy Sullivan, de Human Rights Watch.

(Extraído de www.lavanguardia.es)

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Documental The Obama Deception
(subtítulos en español)