domingo, 11 de octubre de 2009

11-S: De la zorra y sus ayudantes


Escrito por: Cordura el 10 Sep 2009

«Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas y por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.»

(Jesús de Nazaret)

El Sistema descalifica con maestría a sus más clarividentes adversarios, aquéllos que detectan sus movimientos detrás de bastidores. Acusándolos de “conspiranoicos” (seres obsesivos que, en su paranoia, ven una conspiración o segunda intención en cada hecho notorio), niega cualquier atisbo de lucidez en sus denuncias. De manera sutil, los llama “locos”. Naturalmente, esto forma parte de las conspiraciones del Sistema.

Con el fin de desacreditar al librepensador, los debunkers sistémicos meten en un mismo saco tesis sensatas e hipótesis delirantes (o que necesariamente pasarán por tales a ojos de la inmensa mayoría). Si un día osas cuestionar alguna versión oficial de acontecimientos políticos que sirva de base al presente entramado del Poder, prepárate a ver cómo ponen tu visión alternativa al mismo nivel que alguna de las estrambóticas teorías sobre los más variados temas, como que Elvis está vivo, Paul McCartney murió en 1969 o la condición reptiliana de los magnates del planeta. Da igual que puedas argumentar y documentar lo que sostienes.

Pero a esta denigración de la verdad contribuyen, voluntariamente o no, los (supuestos) antisistema que practican, en clave “positiva”, esas mismas misceláneas. A nadie debería escapársele, por ejemplo, que si continuamente se mezclan las tesis críticas sobre el 11-S con la mano negra de los judíos y los Illuminati, los mensajes de la Federación Galáctica o el carácter espurio de la llegada del hombre a la Luna…, la absurda versión oficial sobre el 11-S acabará resultando cada vez más creíble. Por desgracia, no parece que esto les importe mucho a quienes, objetivamente, deben ser considerados pseudobuscadores de la verdad (tres ejemplos paradigmáticos: Rafapal, David Icke, y Jeff Rense).

Por supuesto, están en su derecho de defender sus ideas sobre todos esos temas y merecen respeto. Pero basta la navaja de Ockham para comprender que agregar supuestos innecesarios, lejos de ayudar a explicar algo, complica su explicación. En relación con el 11-S, para saber que las Torres no pudieron caer como lo hicieron por el impacto de unos aviones, o que el artefacto que se estrelló contra el Pentágono tuvo vía libre, o que el Edificio 7 cayó sin que contra él se estrellase avión alguno... basta y sobra con analizar los hechos y las imágenes de ese día que partió la historia. Los datos que todo el mundo conoce, así como su contexto inmediato. No hace falta añadir complejas hipótesis sobre que los aviones contra las primeras en realidad no existieron (habrían sido imágenes virtuales), que los autoatentados fueron obra de lagartos con forma humana, o que forman parte del programa de los Illuminati para el establecimiento de su Nuevo Orden Mundial. Todo eso, lejos de contribuir a desmontar el mito oficial, lo refuerza.

Ésta es, de hecho, una de las principales razones por las que el cuestionamiento de ese mito no ha prosperado más (la otra –el temor reverencial hipnóticamente inducido– ya la analizamos aquí). Muchas mentes racionales que quizá profundizarían en la versión alternativa dejan de hacerlo cuando la ven mezclada con teorías, a menudo sobre temas menores, totalmente desprestigiadas, cuando no objeto del mayor de los ridículos.

Así es como el hecho de ver conspiraciones en asuntos sensibles se convierte en algo sospechoso (de paranoia) aun sin haber analizado las razones aducidas por quienes las ven. Un resultado de lo más paradójico, en especial cuando se recuerda que conspirar es una actividad esencial e intrínseca a cualquier poder.

La zorra y la verdad

Según Esopo, érase una zorra hambrienta que vio colgando de una parra unos atractivos racimos de uva y trató de atraparlos con su boca saltando. Pero, al no poder alcanzarlos, se marchó excusándose: “¡Bah, mejor las dejo, están verdes!”

Algo así hacen otras raposas. Por ejemplo, las de la Fox (en castellano, ‘zorro/a’), la cadena televisiva del respetabilísimo ricacho Rupert Murdoch (uno de los patrones de Aznar), la misma que cobró fuerza a la sombra del belicista George W. Bush (aunque estos amantes de la impostura se atrevan a negar que sus emisiones adolecen de un sesgo descarado). Como, por desgracia para ellos, la verdad no les sirve para sus fines, optan por despreciarla y por negar su condición de verdad. En los vídeos adjuntos se presenta una evidencia de lo que decimos.


La Farsa del 11 de Septiembre (1-2)


La Farsa del 11 de Septiembre (2-2)

Al igual que la zorra de Esopo acabó detestando las uvas, los voceros de la Fox aborrecen a los que sí son capaces de ser honrados, veraces y dignos. Odian que haya personas que no estén dispuestas a prostituir la verdad. En el fondo, les echan a éstas la culpa de que ellos mismos se sientan acusados por su conciencia.

Resulta, por cierto, de lo más revelador cómo esos loritos del Sistema tienen que recurrir a insultar una y otra vez, así como a no dejar hablar, a los defensores de la verdad.Pero hay otro dato interesante que debería hacernos pensar.


Tiene que ver con lo que comentábamos al principio, y es el hecho de que asocien a los críticos del mito oficial del 11-S con los que andan siempre a vueltas con historias sobre extraterrestres, la no llegada del hombre a la luna, reptiles humanos y cuestiones similares.

Sabemos de qué lado están los zorros de la Fox, pero no es menos necesario preguntarse: ¿De qué parte están, objetivamente hablando, quienes, con aire crítico, mezclan esos temas con el 11-S? ¿No es cierto que, a efectos prácticos, favorecen a los debunkers del Sistema?

Todos, también ellos, tenemos derecho a creer y a sostener lo que nos plazca. Ésa no es la cuestión aquí. Incluso pudiera ser que tuviesen razón en algunas de sus hipótesis aparentemente descabelladas. Tampoco se trata aquí de eso.

El asunto es por qué las mezclan con el 11-S y a quién favorece que lo hagan.

(Extraído de El Blog de Cordura)

2 comentarios:

milo_masloquequieras dijo...

Buenas,
El tema de la desinformacion es un mundo, que conozca yo hay varios en el punto de mira:

- Rafapal (rafapal.com)
- trinity (trinityatierra)
- Alex Jones (prisionplanet)
- Jesus Torres Toledo
(chemtrailsforoactivo.com)
- Luis Carlos Campos
(Contraperiodismo matrix)

La gente anda confundida y no estaria mal que alguien pusiera algo de cordura en el asunto.

La pregunta que me hago:
Porque portales serios como www.antimperialista.blogia.com recibe ataques cibernticos, y estos tan polemicos no los sufren nunca? Mmm,Extraño.

Saludos desde Bilbao.

La Gran Farsa dijo...

Vaya, hombre, por fin alguien con dos dedos de frente.

Eso mismo me pregunto yo. Pocas preguntas tienen respuestas tan evidentes.

Saludos