martes, 18 de mayo de 2010

La infame Orden 17


Paul Laverty
18/5/2010

Todos estamos familiarizados con el ritual del retorno a casa, desde tierras extranjeras, del cuerpo de un soldado muerto: música solemne, bandera nacional, escoltas y saludos recogidos en detalle por la prensa mientras políticos y generales dedican palabras de ánimo a los desconsolados familiares. No fue exactamente así para Deely, la hermana de Robert, un ex paracaidista que sufrió una emboscada en Irak y llegó a Glasgow en avión desde Kuwait. El empleado de la funeraria le dijo a Deely que ese día iban diez cuerpos en el avión. El ataúd de Robert parecía un “gran cajón naranja”. No hubo ni bombo ni platillo, ni bandera nacional ni periodistas, ni una pregunta. Su muerte, que sepamos, no se añadió a ninguna lista. La razón es sencilla. Robert ya no era un paracaidista, sino un contratista privado. Hay quien los llama soldados privados, guerreros corporativos o asesores de seguridad. Los iraquíes los llaman mercenarios.

El negocio de la guerra se ha ido privatizando lenta e intencionadamente. El cajón naranja que sirvió de ataúd a Robert nos lo recuerda, al igual que las estadísticas. Patrick Cockburn, un respetado comentarista, calculó que durante el punto álgido de la ocupación hubo unos 160.000 contratistas extranjeros en Irak y que muchos de ellos, quizá hasta 50.000, fueron personal de seguridad dotado con todo tipo de armas. La guerra, y más tarde la ocupación, no habría sido posible sin este apoyo. Gracias a Paul Bremer, director de la Autoridad Provisional de la Coalición asignado por EEUU, todos los contratistas gozaron de inmunidad ante las leyes iraquíes mediante la Orden 17, impuesta al nuevo Parlamento de ese país. Dicha orden duró desde 2003 hasta comienzos de 2009.

A nadie le interesa contar cuántos civiles iraquíes han muerto o resultado heridos a manos de contratistas privados, aunque la evidencia sugiere que el abuso ha sido generalizado. La masacre de Blackwater (17 civiles muertos en Bagdad) fue el incidente más aireado, pero hubo muchos de los que no se informó. Un contratista veterano me contó que un sudafricano le había dicho que matar a un iraquí era lo mismo que “disparar a un infiel”. Otros contratistas más serios, orgullos de su profesionalidad, me dijeron que les asqueaba la violencia de los “chapuceros”. Si un contratista se veía envuelto en un incidente que provocase escándalo, su empresa lo sacaba rápidamente del país. Impunidad por decreto.

Mientras los contratistas más modestos se jugaban la vida en Route Irish, los directores generales de esas mismas empresas amasaban fortunas. David Lesar, director general de Halliburton (donde Dick Cheney fue consejero delegado), ganó casi 43 millones de dólares en 2004. Gene Ray, de Titan, obtuvo más de 47 millones entre 2004 y 2005. J. P. London, de CACI, ganó 22 millones. El diablo no se pierde puntada. Los contratistas privados llegaron a cobrar al Ejército estadounidense cien dólares por la colada individual de un soldado. En un informe oficial de enero de 2005, el investigador general especial para la reconstrucción de Irak, Stuart Bowen, reveló que más de 9.000 millones de dólares habían desaparecido debido al fraude y la corrupción, y eso fue sólo durante un periodo muy limitado de la Autoridad Provisional. Impunidad financiera también. Como me dijo un contratista, el “lugar apestaba a dinero”. No sorprende que tantísimos soldados mal pagados, así como la élite de las Fuerzas Especiales, se uniesen a estas corporaciones militares privadas, ya que se les presentaba una ocasión única de “llenarse los bolsillos”.


A estas alturas, ya estamos acostumbrados a las imágenes de matanza “allí”, a las historias de miles de desaparecidos, de avaricia corporativa, de abuso, tortura y cárceles secretas. La estimación de Lancet, de 654.965 muertos hasta junio de 2006, supera la capacidad de la mente de entender. Ahora nos parece que ocurrió a una distancia segura en el tiempo y el espacio. La “fatiga iraquí”, nos dicen, nos está afectando. Pero “allí” vuelve de regreso a casa. Irak está dentro de las mentes de “nuestros chicos”. Me quedé de piedra al enterarme, a través de la ONG Combat Street, que trabaja con ex soldados con trastorno de estrés postraumático (TEPT), de que esta enfermedad tarda un promedio de 17 años en manifestarse. Se están preparando (también dentro del Ejército de EEUU) para un aumento considerable en los próximos años. Norma, una enfermera a punto de jubilarse que ha pasado años entre ex soldados, me llevó a escribir este artículo al decirme que “muchos de estos hombres están de luto por quienes solían ser”.

Puede que la Orden 17 se haya revocado en Irak, pero su espíritu sigue imperando: la peste a impunidad, las mentiras, el desprecio por las leyes internacionales, la desautorización de los Convenios de Ginebra, las cárceles secretas, la tortura, el asesinato… los cientos de miles de muertos. Mientras me imagino a los autores intelectuales de todo esto (Bush, Blair, Rumsfeld y compañía), recogiendo sus millones en discursos de sobremesa y creando sus fundaciones ecuménicas, no puedo evitar pensar en las enfermeras de Faluya asistiendo en los nacimientos de bebés con dos cabezas y caras deformadas, una cortesía de las bombas químicas que cayeron sobre esa ciudad. Nuestro regalo para el futuro.

Nos preguntamos que pasará cuando la Orden 17 vuelva a casa.

Paul Laverty es escritor. Guionista de la película ‘Route Irish’, de Ken Loach

(Extraído de blogs.publico.es)

lunes, 17 de mayo de 2010

Terrorismo en Nueva York y guerra en Pakistán


Carlos Sardiña
Periodismo Humano
16/5/2010

El atentado frustrado del pasado 1 de mayo en la neoyorkina Times Square ha vuelto a llevar el espectro del terrorismo a la gran urbe estadounidense, ha sido objeto de numerosas conjeturas y ha ocupado la primera plana de los medios de comunicación de casi todo el mundo. El espacio que los medios han dedicado al suceso ha sido enorme, sobre todo si se tiene en cuenta que el atentado no llegó a producirse, aunque ha servido para recordar a la población que existe una amenaza terrorista.

El presunto terrorista Faisal Shahzad, un pakistaní que obtuvo el año pasado la nacionalidad estadounidense, fue detenido dos días después del intento de atentado, cuando intentaba salir del país con rumbo a Dubai. Las autoridades estadounidenses afirman que confesó casi inmediatamente la autoría del atentado frustrado y que mantenía vínculos con una organización talibán pakistaní.

La detención de Shahzad no ha estado exenta de polémica. Los agentes del FBI que le detuvieron le interrogaron durante varias horas antes de leerle sus derechos, acogiéndose a una excepción que permite a los agentes hacer preguntas a un detenido si existe una situación de emergencia para la seguridad pública. La administración Obama está fomentando el uso de esta excepción en los casos de terrorismo para aplacar a los republicanos, que piden que se trate a los terroristas como “combatientes enemigos” sin derechos.

Supuestos vínculos con los talibán

El tabloide New York Post ha afirmado que, según algunas fuentes, Shahzad trató de vengarse por los ataques estadounidenses con aviones no tripulados en el noroeste de Pakistán, ataques que habría presenciado durante los meses que supuestamente estuvo en un campo de entrenamiento talibán en la provincia de Waziristán.

La organización Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) hizo público recientemente un video en el que uno de sus líderes asumía la responsabilidad de un atentado que se iba a cometer en Estados Unidos y afirmaba que había sido una venganza por los ataques estadounidenses contra yihadistas en Pakistán y otros países.

Cada vez se están pregonando más los supuestos vínculos de Shahzad con los talibán pakistaníes, hasta el punto de que altos funcionarios de la administración Obama, como el fiscal general Eric Holder, han declarado que los investigadores han encontrado “pruebas que muestran que los talibán pakistaníes están detrás del atentado”.

John O. Brennan, el principal asesor de Obama en materia de lucha antiterrorista, ha afirmado que la ineptitud de Shahzad demuestra claramente “la eficacia de la actual estrategia antiterrorista” del gobierno estadounidense, al haber limitado su capacidad hasta el punto de que sólo pueden intentar atentados tan poco sofisticados como el de Times Square. De ser ciertas estas acusaciones, ésta sería la primera vez que los talibán (una organización regional) habrían intentado organizar un atentado fuera de Afganistán o Pakistán, y sería consecuencia precisamente de “la actual estrategia antiterrorista” de Estados Unidos: el año pasado el líder talibán Hakimullah Mehsud juró venganza contra Pakistán, Estados Unidos y los países de la OTAN por los ataques con drones en Pakistán.

Sin embargo, los agentes pakistaníes que se ocupan de la investigación han declarado que no han hallado ninguna prueba que demuestre que existen vínculos entre Sahzad y los talibán. No son los únicos escépticos. La semana pasada, seis funcionarios estadounidenses dijeron que no hay ninguna prueba de que terroristas pakistaníes entrenaran a Sahzad y el mismísimo general David Petraeus, comandante en jefe del Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses, declaró estar convencido de que Sahzad había actuado en solitario.

Todos ellos coinciden en afirmar que, dejando aparte la ausencia de pruebas, Sahzad carecía del entrenamiento que se llega a adquirir en un campamento talibán y que habría sido extremadamente difícil que le hubieran aceptado en uno de ellos. De hecho, un portavoz de los talibán pakistaníes ha negado que su organización esté involucrada en la tentativa de atentado y que Sahzad pertenezca a ella.

La guerra contra el terrorismo en Pakistán

Estados Unidos está utilizando esos “vínculos” para presionar a Pakistán a fin de que emprenda una nueva ofensiva militar en la región de Waziristán contra los talibán que supuestamente entrenaron a Sahzad. Durante una entrevista, Hillary Clinton advirtió el pasado domingo de que, en el caso de que se produjera un atentado en Estados Unidos y se descubrieran vínculos con Pakistán, el país se enfrentaría a “consecuencias muy serias”. De momento, el gobierno y las fuerzas armadas pakistaníes han anunciado que no tienen intención de ceder a las presiones estadounidenses.

Como señalaba ayer el periodista Jeremy Scahill, actualmente hay dos guerras aéreas en las regiones del noroeste de Pakistán: la de los bombardeos de los aviones no tripulados de la CIA y la que están librando las fuerzas armadas pakistaníes contra los grupos talibán de la región a instancias de Estados Unidos, que además lleva años proporcionando armamento al ejército pakistaní. Estados Unidos vendió a Pakistán mil bombas guiadas por láser el pasado mes de marzo y está entrenando a pilotos pakistaníes para pilotar los cazas F-16 que le va a entregar a partir de junio. A principios de abril, la fuerza aérea pakistaní mató a más de setenta civiles en un bombardeo en un pueblo del noroeste.

Según el veterano periodista británico Patrick Cockburn, es probable que durante el último año hayan muerto más personas en la “guerra oculta” de Pakistán contra los talibán del noroeste del país que en Afganistán o Iraq. Se trata de una guerra sobre la que existe muy poca información y que apenas aparece en los medios de comunicación, ya que los periodistas no pueden acceder a la zona, pero que el año pasado provocó más de tres millones de refugiados. La táctica del ejército pakistaní consiste en ordenar a la población civil que abandone un distrito determinado para después bombardearlo indiscriminadamente, asumiendo que todos los que se hayan quedado son partidarios de los talibán.

No sólo el ejército pakistaní mata indiscriminadamente en la región del noroeste de Pakistán. Desde Obama que accedió al poder, el gobierno estadounidense ha optado sistemáticamente por asesinar a los presuntos terroristas que ha logrado localizar en lugar de detenerlos, lo que le ahorra problemas legales y hace que disminuya considerablemente el riesgo de bajas estadounidenses. El último ejemplo es un ataque con un avión no tripulado en Waziristán en el que murieron catorce personas.

El periódico Los Angeles Times ha revelado recientemente que en 2008 el presidente George W. Bush concedió permiso a la CIA para matar a sospechosos de los que ni siquiera se conoce el nombre. Conforme a esa autorización, que sigue vigente con la administración Obama, los objetivos de los drones ya no figuran en una lista aprobada previamente, sino que se deciden tras observar el comportamiento de los sospechosos a través de las cámaras de vigilancia de los aviones, incluso si se dispone de poca información sobre su identidad.

Probablemente nunca sepamos a ciencia cierta qué impulsó a Faisal Sahzahd a tratar de hacer estallar una bomba en Times Square, ni si los ataques con drones tuvieron algo que ver, pero es evidente que la guerra contra el terrorismo que inició Bush tras el 11-S y que ha continuado Obama no está haciendo más que fomentar, al emplear el terrorismo de Estado a gran escala, lo que supuestamente está tratando de combatir.

(Extraído de elgranjuego.periodismohumano.com)

jueves, 13 de mayo de 2010

Servicios secretos detrás de los ataques terroristas


Un espía de EE.UU. involucrado en el atentado de Mumbai en India
por M. K. Bhadrakumar

12/5/2010

En noviembre de 2008, la ciudad de Mumbai, centro financiero de India fue atacado por un grupo armado que asesinó a 173 personas y dejó más de 300 heridos, todos civiles. La masacre fue reivindicada por un desconocido grupo que la prensa señaló como siendo los islamistas de los «Muyahidines del Decán». Hoy sin embargo, las investigaciones apuntan que detrás de todo esto se esconden la mano de algunos servicios secretos extranjeros, -como el ISI paquistaní, sucursal de la CIA- que tienen mucho interés en apoyar y fomentar estos tipos de ataques para poder seguir con su estrategia mundial de «Guerra al terrorismo».


La noticia de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha llegado a un convenio declaratorio con David Coleman Headley, quien tuvo un papel crucial en la planificación del atentado terrorista en Mumbai en noviembre de 2008, en el que murieron 166 personas, ha causado gran alboroto en India.

El convenio permite que el gobierno de EE.UU. no revele formalmente ninguna evidencia contra Headley ante un tribunal que podría haber incluido detalles de sus vínculos con los servicios de inteligencia de EE.UU. u obligue a algún contrainterrogatorio de Headley por la fiscalía.

Tampoco podrán ser representadas por un abogado las familias de las 166 víctimas para interrogar a Headley durante su proceso que comienza en Chicago. Los vínculos de Headley con los servicios de inteligencia de EE.UU. seguirán siendo información confidencial y los nacionales paquistaníes involucrados en los ataques de Mumbai saldrán impunes.

Además, el FBI no permitirá la extradición de Headley a India y limitará el acceso de modo que las agencias indias no pueden interrogarlo con respecto a sus vínculos con los servicios de inteligencia de EE.UU. y Pakistán.

A cambio de acordar su culpabilidad por las acusaciones en su contra, Headley recibirá un castigo más ligero que la pena de muerte que era lo más probable.

El arresto de Headley en Chicago en octubre pasado pareció inicialmente un gran adelanto en la clarificación de las operaciones y actividades en India de Lashkar-e-Taiba (LeT), la organización terrorista basada en Pakistán. Pero en su lugar los esfuerzos frenéticos del gobierno de Obama por encubrir los detalles del caso han llevado a su conclusión lógica.

El convenio declaratorio provoca algunas preguntas delicadas. LeT comenzó a planificar el ataque contra Mumbai alrededor de septiembre de 2006. Según el convenio declaratorio Headley realizó cinco visitas a India en misiones de reconocimiento entre 2006 y el ataque de noviembre de 2008, volviendo cada vez a EE.UU. vía Pakistán donde se reunió «con varios coconspiradores, incluyendo, pero sin limitarse, a miembros de LeT.»

El convenio declaratorio se refiere simplemente a los «manipuladores» paquistaníes de Headley como A, B, C y D. ¿Pero quiénes son? Nunca lo sabremos.

Artículo completo aquí

domingo, 9 de mayo de 2010

Los secretos de Blackwater


Eva Golinger
Cubadebate
7/5/2010

En grabaciones secretas obtenidas ésta semana por el investigador estadounidense Jeremy Scahill, el presidente de la conocida empresa de mercenarios, Blackwater, reveló planes para ejecutar guerras clandestinas en varios países del mundo.

En las grabaciones, Erik Prince, fundador y presidente de Blackwater, (ahora conocido como “Xe”), explicaba que Blackwater enviaría mercenarios armados, contratados por el gobierno de EEUU, para luchar contra “terroristas” en Nigeria, Yémen, Somalia y Arabia Saudita. Específicamente, el objectivo de esas misiones sería combatir la influencia de Irán en la región, confirmó Prince en sus declaraciones.

Según Scahill, Prince también reveló información sobre las operaciones clandestinas que Blackwater está actualmente conduciendo a través de cuatro bases de “operaciones de avanzada” controladas por la empresa contratista en Afganistán. “Nosotros construimos cuatro bases militares, las equipamos y las manejamos”, dijo Prince, explicando que están ubicadas en las zonas norte, sur, este y oeste de Afganistán. Una de las cuatro bases operadas por Blackwater, FOB Lonestar, está justamente a menos de 10 kilómetros de la frontera con Pakistán. “¿Quién más ha construido una base de operaciones de avanzada cerca a la ruta de infiltración del Talibán?” preguntó Prince, orgulloso de sus operaciones.

Permitir a una empresa privada operar “bases militares” en un país extranjera en el contexto de una guerra está en plena violación del Convenio de Ginebra y las leyes internacionales que regulan a los conflictos armados. No obstante, Washington no ha suspendido las operaciones. Hasta la fecha, las agencias de Washington han hecho contratos por encima de los dos mil millones de dólares con Blackwater, desde el 2002.

El presidente de Blackwater también mencionó su trabajo en Pakistán, lo cual desmiente la línea oficial de Washington sobre su supuesta ausencia en el país asiático. Prince admitió que Blackwater está realizando operaciones secretas dentro de Pakistán, financiadas por el Pentágono y la CIA, como parte de la “guerra contra el terrorismo”.

En cuanto a Irán, Prince reveló que Blackwater está activamente ejecutando un plan “maestro” para organizar una rebelión Shia en la región. “No van a poder lograr resolver el problema (de Irán) con unos soldados uniformados. Es demasiado sensible. El sector privado puede operar allá con huellas casi invisibles”, dijo Prince, agregando que el uso de contratistas privados para conducir esas operaciones contra Irán sería mucho más económico que una guerra tradicional.

América Latina

Desde el 2004, Washington también ha mantenido un contrato con Blackwater y otras empresas contratistas para el uso de 500 mercenarios “latinos” (o que hablan español) que están permanentemente preparados para ejecutar acciones clandestinas en América Latina. De estos 500 mercenarios, un equipo está específicamente dedicado a Cuba y forma parte de los esfuerzos de Washington para promover un "cambio de régimen" y una "transición" en la isla caribeña. Hablar de la comunidad internacional se ha vuelto controversial; por momentos, parece que la misma es solo una forma de expresar demoras, retrasos, y entuertos que se “resolverán” con un juego de palabras sacado de un buen diccionario de sinónimos. Ahora mismo la lucha de intereses revela al imperio jugando todas sus cartas para recuperar el control sobre Honduras, pequeña nación centroamericana que, según un “analista serio” de la televisión golpista, tiene dimensión cero en el ámbito internacional.



Por un lado, lucha el departamento de estado porque se lleven a cabo algunos pequeños ajustes que presenten al gobierno de facto como una fuente de buena voluntad y compromiso con la democracia y los derechos humanos; por el otro, los halcones tutelan una política más bestial, manipulando a sus lacayos locales, promoviendo el cierre de filas contra toda forma de pacificación, aunque esta venga del propio corazón imperial.

Ahora bien, resulta ingenuo presumir que la comunidad internacional responderá para corregir el Golpe de Estado. En relación a ese evento quedo claro que lo que rige las relaciones en el mundo son los intereses económicos, y la dignidad no vale mucho. Salvo la acción decidida de los países de la ALBA y de UNASUR, que aún hoy siguen presionando, al mundo no le interesa quien gobierna o como lo hace, simplemente hacen lo que sus intereses le obligan a hacer.

Esta comunidad de países de todo el mundo pseudo democrático vio los eventos del 28 de junio en Honduras desde dos perspectivas completamente diferentes y encontradas: los pueblos y los movimientos sociales impávidos ante la impunidad sin límites que todavía tienen los militares en Latinoamérica, y el uso que de ellos puede hacer el imperio cuando lo estime conveniente; la otra posición, mas práctica, cínica y fría, los gobiernos jugando a no reconocer lo que en los hechos no dejo de pasar nunca. Ninguna condena sirvió para salvar una sola vida, o para evitar que se violara a ninguna mujer.

En realidad no debería sorprendernos la actitud de ninguno de los actores. Los gringos mantienen guerras criminales en varios puntos del planeta, y parecen estar interesados en abrir más frentes. No olvidemos que ellos viven de la sangre que derraman otros pueblos; Insulza, político “socialista”, que ya estuvo al frente de la política exterior de su país, Chile, y que nunca represento los intereses ni de su propio pueblo. La oligarquía hondureña, más salvaje que antes del golpe, se siente fuerte porque cuando se atrevió pudo; los chafas, estos señores marchan con el olor de la plata.

El estado hondureño ha sido condenado en múltiples foros internacionales por las violaciones a los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad sin que hasta ahora eso haya servido de nada. Estas comisiones, como la CIDH, o las mismas Naciones unidas, se ven ridículas y desprestigiadas, ordenando medidas cautelares que a la Corte golpista le valen madres. Más bien parece que las dichosas medidas sirven para marcar los objetivos de los sicarios al servicio de este régimen asesino.

Parece mentira que hoy anden presidentes de los países vecinos dando declaraciones sobre lo bien que van las cosas en este país, y tratando de darle un tinte inmaculado al gobierno ilegitimo que es culpable de todos los crímenes, por acción o por omisión. Bueno, es cierto que el señor dinero está de por medio, y que Lobo Sosa esta frente a una crisis económica sin precedentes en la historia nacional. Según cálculos simples, las dificultades presupuestarias podrían andar por los 58 mil millones de lempiras, de un presupuesto nacional de 125 mil millones, casi la mitad! Si nos ubicamos en mayo, ¿de donde ha salido el dinero con que se mantiene el Estado de Honduras?, ¿Está el estado produciendo papel moneda sin respaldo y generando una severa inflación para mantenerse?, ¿será posible que la prevista devaluación servirá como mascara para tapar el desastre inflacionario?

Bueno, aquí entra la comunidad internacional; porque este gobierno necesita el soporte presupuestario proveniente de la ayuda internacional que sobrepasa el 30% del total; y porque la actividad económica para cubrir el rostro de la suciedad financiera sale precisamente de la inversión pública. El patrocinio al desarrollo, es también el sostén de las empresas que se dedican a los negocios más lucrativos: energía, construcción, telecomunicaciones, etc. El mejor cliente en Honduras es el Estado; un estado pobre significa empresas menos rentables.

Si nos acercamos más, podremos ver como el capital centroamericano, principalmente salvadoreño, nicaragüense y guatemalteco controlan un amplio segmento del mercado financiero del país. Esta vigorosa industria de la especulación se paraliza sin el dinero que llega hasta ellos por varios medios de la comunidad extranjera. Si consiguiéramos datos exactos sobre los montos de inversión privada versus el monto de dinero que circula gracias a la cooperación extranjera, nos sorprendería ver de dónde se agarra esta economía para sobrevivir.

Este hecho nos indica que los gobiernos vecinos deben estar muy interesados en revitalizar el ciclo mediante el cual Honduras sirve de puente a sus maniobras financieras. La transnacionalización de capitales en América Central es un fenómeno interesante para los estudiosos, pues debemos tratar de entender porque el mercado más deprimido de todos es el más atractivo para la banca regional. ¿Cuál es la influencia real de estos capitales en la política hondureña?. Seguramente Ricardo Maduro nos podría explicar muy bien.

Los que parece ser en primera instancia una actitud timorata de la comunidad mundial frente al primer golpe de estado del siglo XXI, revela más complicidades que las que pudimos conocer inicialmente. Las grandes corporaciones que manipulan empresas poderosas localmente manipulan también otros gobiernos. El interés por la democracia se desvanece y da paso a la política verdadera de dominación estratégica de los mercados. Honduras, no es tan enano, como dicen los apologistas del golpe, cuando tratan de justificar el aislamiento.

Por cierto que las fuerzas que rigen la historia son bastante congruentes y entenderlas es algo que la ha costado mucho al imperio por décadas; lo mismo le ha pasado siempre a la clase dominante que piensa que la realidades se detiene donde a ellos más les conviene. Aquí surge un factor incontrolable para los demás actores: la resistencia del pueblo hondureño.



Aunque han invertido muchos millones de dólares en lavarle la cara al golpe y en mantener una campaña abierta de mentiras, manipulación e idiotización, el pueblo ha ido desarrollando “anticuerpos” frente a todos estos virus mediáticos que se infiltran en cada telenovela o cada partido de futbol. Además, los niveles de organización y formación, aunque no avanzan como quisiéramos, se mantiene en crecimiento, lo que fortalece cualitativamente la capacidad popular de ejercer presión y limita las posibilidades de seguir creando mentiras verdaderas.

La comunidad internacional ha estado apostando a esconder de los ojos y las mentes del ciudadano común la existencia de un movimiento popular fuerte, oposición verdadera a la dictadura; aun así este movimiento crece y se da a conocer mucho más de lo que muchos creerían. La capacidad creativa de medios alternos de divulgación ha permitido que lugares tan lejanos como Australia estén al tanto de lo que sucede. Cierto, El País Le Monde, The New York Times, y muchos otros ya no tienen a Honduras en agenda, pero eso no detuvo la marcha del FNRP, ni su crecimiento, ni su capacidad de convocatoria.

Podemos entonces afirmar que nuestro pueblo ha ido creciendo vertiginosamente gracias a su propio impulso y la ayuda firme de los pueblos del mundo y a pesar de la acción engañosa, hipócrita y deleznable de los gobiernos que condenan a Micheletti y a Lobo Sosa con un trago de whisky en la mano, brindando por los “pistios” que les dan las farmacéuticas, las bananeras, las mineras, y muchos otros buitres más por mantener las estructuras de control y dominación sobre los pueblos del mundo.

Quisiera aclarar que el régimen actual es por definición una dictadura; ellos se quejan, y hasta dicen que son los más votados de la historia hondureña. Por favor, preguntémosle a ese supuesto millón y pico de votantes si ellos le dieron su respaldo a la escalda den los asesinatos políticos, a la persecución, el latrocinio y la impunidad imperantes. Parece que estos señores han caído en el error de pensar que las mentiras que repiten son ciertas.

Si la democracia estuviera definida por la cantidad de sangre que hace correr un gobierno entre los opositores de un país, este régimen seria la imagen viva de este sistema. No debemos confundir nunca la democracia con el modelo económico, que no tiene nada de democrático, aunque el término lo utilicen miles de veces para defender privilegios y justificar injusticias.
No esperemos nada de la comunidad internacional, ellos están esperando la Comisión de la Verdad, que eta a cargo de descubrir en 8 meses lo que nosotros sabemos desde el 28 de junio del 2009.


(Extraído de www.argenpress.info)

Artículos relacionados:

Entrevista a Jeremy Scahill y extractos de las grabaciones en Democracy Now (en inglés)

Secret Erik Prince Tape Exposed por Jeremy Scahill (en inglés)

miércoles, 5 de mayo de 2010

Una empresa quiere curul en Congreso de EE.UU.


Carlos Chirinos
BBC Mundo, Washington
17/3/2010

¿Cuántas veces se ha dicho que los políticos en Estados Unidos trabajan para las empresas y los cabildeos corporativos? ¿Cuántos congresistas se han visto involucrados en escándalos por conflictos de intereses?

Una empresa estadounidense quiere "sincerar" la manera de hacer política en Washington y asegurando que "las compañías también son gente" aspira obtener un puesto en la Cámara de Representantes del Congreso, por el estado de Maryland.

La compañía de relaciones públicas Murray Hill Inc. quiere "dejar al humano en segundo o tercer plano" y "eliminar al intermediario entre votantes y empresas, que actualmente ejercen los políticos".

En una pieza para televisión publicada en el sitio web de su campaña electoral, Murray Hill Inc afirma que "hasta ahora los intereses corporativos han sido la fuerza detrás del Congreso", sin embargo "nunca podemos estar absolutamente seguros de que (los congresistas) trabajaran para nosotros".

"Es nuestra democracia. Nosotros la compramos. Nosotros la pagamos y vamos a mantenerla (…) Es el momento de ponernos detrás del volante nosotros mismos".

"Vote por Murray Hill para el Congreso para tener la mejor democracia que el dinero pueda comprar", concluye el narrador de la pieza con un tono que hace difícil identificar si es una broma o un cínico ejercicio de realismo.

Derechos corporativos

Los promotores de la campaña aseguran que se trata de algo muy serio: explorar hasta las últimas consecuencias la decisión de la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. que en enero pasado reconoció a las corporaciones iguales derechos que los individuos a participar en campañas políticas.

"No es una sátira", aseguró a BBC Mundo Eric Hansel, quien se autodefine como el "humano designado" de la campaña de Murray Hill Inc, un candidato que obviamente tiene que hablar a través de portavoces.

"Así como la Corte Suprema consagró los derechos de los ciudadanos, ahora está protegiendo los derechos corporativos", dijo Hansel.

La Corte falló a favor del grupo Ciudadanos Unidos que había demandado a la Comisión Electoral Federal en 2008 porque le prohibió presentar una película sobre la entonces pre-candidata demócrata Hillary Clinton.

Eran tiempos de las primarias demócratas y la ley (hoy derogada por la decisión del Supremo) impedía que piezas consideradas "propaganda política" fueran presentadas durante la campaña por grupos con o sin fines de lucro.

El caso fue llevado a tribunales y tras los fallos a favor de la Comisión, cumplió el circuito de apelaciones hasta llegar a la Corte Suprema, que determinó que se violó el derecho a la libertad de expresión consagrado en la Primera Enmienda de la Constitución a todas las personas, naturales y jurídicas.

Esa decisión generó una ola de críticas en todo el espectro político estadounidense, de izquierda y derecha, y motivó una inusual crítica por parte del presidente Barack Obama en su discurso anual al Congreso ante los magistrados de la Corte.

Problemas legales

Sin embargo, todavía no todas las personas parecen iguales y postularse a un cargo público no es tan sencillo para una compañía como podría serlo para un ser humano, según lo está experimentando Murray Hill Inc.


Primero está el tema de la edad. La ley del estado de Maryland exige que todo aspirante a un cargo público sea mayor de 18 años y que esté inscrito en el registro de votantes. Murray Hill Inc. tiene sólo cinco años de fundada.

En la página Facebook de la campaña uno de los seguidores de la "corporación candidato" dice que "a lo mejor los años corporativos se pueden contar como años de perros", es decir siete por cada año humano.

"La Constitución no dice cómo calcular la edad. La gente asume que es por la fecha de nacimiento, pero las corporaciones no envejecen así. Una vez establecidas, las corporaciones se convierten en personas. No hay diferencias entre la edad de las empresas", aseguró el portavoz Hansel a BBC Mundo.

Sin embargo, esta semana la Comisión Electoral de Maryland rechazó la solicitud de inscripción de Murray Hill en el registro de votantes, porque "no reúne los requisitos mínimos", según aseguró Kevin Karpinski, un abogado de la comisión.

Conflicto de intereses corporativos

Murray Hill Inc quiere lograr la postulación republicana para octavo distrito de Maryland, porque, según dijo Hansel, siente "que los republicanos son más abiertos a nuestra plataforma de libre mercado y gobierno reducido".

La compañía también podría lanzarse como independiente y sortear el requisito de la inscripción electoral presentando la firma de 4.500 votantes del distrito.

En su sitio de Facebook, Murray Hill sobrepasaba el miércoles en la tarde los 6.000 seguidores, pero no necesariamente son todos ciudadanos de Maryland, ni todos son votantes inscritos.

Para muchos una corporación elegida a un cargo público sería en sí mismo un conflicto de interés, pero para Hansel podría hacer de la política un espacio "más honesto".

"Para qué mantener esa pantomima de un congresista con supuesta libre voluntad cuando claramente sabemos que trabajan en función del financiamiento de sus campañas".

Exceso de realismo o broma, logre o no su aspiración al Congreso, el caso de Murray Hill promete convertirse en un buen caso de debate en las academias de leyes.

(Extraído de www.bbc.co.uk)

jueves, 22 de abril de 2010

Jefe de Al Qaeda en Iraq: detenido, muerto, inexistente, detenido de nuevo, muerto otra vez


Paolo Maccioni
E Polis
22/4/2010

Fuentes iraquíes y estadounidenses anunciaron que dos líderes de al-Qaeda, Abu Ayyub al-Masri y Abu Omar al Baghdadi, resultaron muertos el lunes en una ataque aéreo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Según el primer ministro iraquí el ataque tuvo lugar a 50 km de Bagdad; según el Washington Post en un área que dista 160 km de la anterior. Pero no es esta la mayor incongruencia: sucede que ambos individuos habían sido capturados y asesinados varias veces más ... No sólo eso: el 20 de julio de 2007 el general de brigada Kevin Bergner reveló a la periodista Tina Susman de Los Angeles Times que el terrorista al-Baghdadi era un "no-existente", es decir, un personaje ficticio, interpretado por un actor, creado para proporcionar un rostro iraquí a una organización terrorista extranjera.

Sin embargo, en 2009 y 2010 y agencias de noticias y medios de todo el planeta recogían mensajes audio y vídeo atribuidos a Al-Baghdadi.

En cuanto a al-Masri ya había muerto en 2007 (Fox News), luego lo capturaron en 2008 en un operación conjunta estadounidense-iraquí (Times).

¿Acaso se trata de homónimos recurrentes o tal vez de amnesia general? La propaganda bélica no tiene necesidad de devanarse los sesos para soltar patrañas: sabe bien lo fácil que pican el anzuelo los medios, las agencias y la opinión pública, de modo que basta con saber controlarlos.

Esto lo teorizaba ya en 1968 Edward Luttwak (tertuliano asiduo en la televisión últimamente) en el libro Golpe de Estado: Manual práctico: "Los programas de la radio y la televisión no se destinarán a proporcionar información sobre la situación, sino a controlar su desarrollo gracias a nuestro monopolio de los medios de comunicación. "

Fuente: Capo al-Qa'ida In Iraq: arrestato, ucciso, mai esistito, riarrestato, riucciso

(Extraído de www.rebelion.org)

Artículo relacionado:

Al Qaeda en Irak: ¿A quién creerle? ¿A George Bush o a sus generales?

miércoles, 21 de abril de 2010

El Nobel de la Paz amenaza con un ataque nuclear a Irán


El tratado de reducción de armamento

«EE UU y Rusia entierran la guerra fría. Las dos potencias firman el mayor acuerdo de desarme nuclear en 20 años.»

En verdad es motivo de gozo que las supremas potencias nucleares hayan decidido limitar sus arsenales atómicos. El presidente Obama, Nobel de la Paz 2009, acredita así el acierto de quienes le otorgaron tan insigne galardón. Estamos ante un auténtico benefactor de la humanidad, pues suya fue la iniciativa del presente desarme. Verdaderamente sus críticos, algunos tan acerbos como éste, han quedado en muy mal lugar.

Gracias al tratado ruso-norteamericano, firmado el pasado 8 de abril, se sienta un precedente de valor incalculable para los nobles esfuerzos por la paz. Por primera vez en la era ultrabelicista surgida con el 11-S, los pueblos, al menos la mayoría, pueden vislumbrar un horizonte de paz y armonía internacionales.

Así se entiende la favorable acogida que han dispensado a la noticia los grandes medios de comunicación (como el citado al principio), que no en vano pagan a los mejores analistas políticos. O que la secretaría general de la ONU se haya felicitado por la “nueva” estrategia de defensa nuclear promovida por Obama. O que la “Santa Sede” (¿quién puede poner en duda que el Vaticano sea un paladín de la paz?) elogiase el acuerdo de desarme.

Un acuerdo que precedía a una cumbre de seguridad nuclear celebrada en Washington escasos días después, y en la que estuvieron representados cerca de cincuenta países (no así los díscolos Irán y Corea del Norte). Las mayores potencias nucleares predicaban con el ejemplo y luego el resto podía seguir sus pasos.

El auténtico alcance del tratado

El optimismo no es unánime, sin embargo. El teniente coronel y profesor de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas, Pedro Baños, habla de modo más descarnado. En un artículo publicado en el diario ABC define la celebrada disminución de armas rusas y estadounidenses como una «reducción publicitaria». Afirma que «es más un golpe de efecto publicitario que una real y significativa reducción de armamento». Descarta que haya un verdadero avance frente a la amenaza de destrucción global: «Las más de 3.000 cabezas nucleares que quedarán operativas entre ambos países seguirán componiendo el 90% del total mundial, sobrándoles capacidad para destruir todo el planeta. Los ingenios “reducidos” tan sólo dejarán de figurar como operativos, pasando a uno de los diferentes grados de almacenaje, sin ser destruidos, lo que permitirá volver a activarlos en caso necesario.» Conviene leer su breve artículo entero, obra de un experto que, por su condición de militar del ejército español, parece poco sospechoso de ser un crítico sesgado del Imperio. «En realidad, la reducción no rezuma altruismo alguno», declara.

Respecto a la ya mencionada Cumbre de Seguridad Nuclear, la agencia oficial rusa Novosti, aunque representando a uno de los dos actores principales, no es mucho más complaciente. Su analista Andrei Fediashin recuerda que «todos los documentos firmados […] carecen de carácter vinculante.» Añade que «es poco probable que este ambicioso objetivo [el de “tomar medidas para la protección del material nuclear vulnerable, como el uranio o el plutonio, en un plazo de cuatro años”] sea alcanzado en un plazo tan corto. Para lograr un progreso de tal calibre en esta materia habría que, en primer lugar, resolver los problemas de mafias e inestabilidad política existentes en la zona de Oriente Medio, la India, Pakistán, Afganistán, Iraq y otros países. Precisamente desde estas zonas conflictivas proviene la amenaza del terrorismo nuclear.»

Es llamativo que los tres últimos países nombrados por Fediashin correspondan a tres campos de batalla de las actuales guerras imperiales. ¿Perdigonazo a Obama? A fin de cuentas Rusia, bien que muy mermada, conserva su propia geopolítica. Pero no resulta muy animador para el mundo que una de las dos partes principales en tan “esperanzador” proceso se muestre más bien escéptica, además de crítica con la otra parte (ver, p. ej., también).

Detrás del tratado y de la cumbre: Amenaza nuclear a Irán

Aunque sin duda el gobierno estadounidense hubiese deseado una cumbre multilateral que condenase a Irán, la mera celebración de la misma en los pasados días 12 y 13 de abril supone un paso más para arrinconar al régimen de los ayatolás, dado el sentido insuflado por el Sistema y sus medios a este tipo de eventos en el marco del contencioso nuclear fabricado y arrojado contra ese país.

En la Declaración final de dicha cumbre se incluyeron puntos (como la «cooperación» para «impulsar la seguridad nuclear»; la necesidad de tomar «medidas especiales de precaución» y para «asegurar, contabilizar y consolidar» los materiales radiactivos; la reafirmación del «papel esencial del Organismo Internacional de Energía Atómica»; etc.) que, en un contexto de sistemática manipulación del lenguaje, pueden servir en algún grado para señalar al ya demonizado régimen iraní (la “gente de la calle” da por hecho que este país quiere el arma atómica y trabaja activamente para conseguirla).

El penúltimo punto, de haber contado con carácter vinculante, podría implicar una salvaguardia, al apoyar la «aplicación de prácticas rigurosas de seguridad nuclear que no infrinjan en [sic] los derechos de los Estados a desarrollar y usar la energía nuclear con propósitos pacíficos».

Pero la celebración de dicha cumbre casi inmediatamente después de la firma del tratado ruso-estadounidense, mucho más resonante en la práctica, la convierte en un mero apéndice de éste, sin duda según el guión marcado por los estrategas (y expertos en propaganda) norteamericanos para el (previsible) caso de que la cumbre no les diera para más. Que por ejemplo China, durante la misma, se haya mostrado aún remisa a endurecer las sanciones contra Irán no tiene la misma repercusión mediática que las siguientes palabras de Obama pronunciadas poco antes de la firma del acuerdo entre Rusia y Estados Unidos:

«Queremos asegurarnos de que podemos avanzar hacia un mundo en el que se dé menos importancia a las armas nucleares. Asegurarnos de que nuestra capacidad armamentística convencional tiene un poder disuasorio efectivo en todas las circunstancias, salvo las de extrema gravedad.»

Y son estas palabras, con su clara amenaza de fondo (en cursiva añadida), las que nos permiten conocer el verdadero objetivo tanto del tratado ruso-estadounidense como de la Cumbre de Seguridad Nuclear. Que no es otro que seguir estrechando el cerco en torno a Irán, como en la práctica venía a reconocerlo Antonio Caño en su crónica de la cumbre para El País:

«Una actitud firme de la comunidad internacional contra Irán es determinante para la apuesta de Obama a favor de reducir la amenaza nuclear y es, por tanto, uno de los propósitos centrales de esta conferencia, aunque no sea ese el objetivo formal de la misma. Alemania, Francia y otros países han aprovechado también esta cumbre para alertar sobre el peligro que representa Irán» (cursiva añadida).

En línea similar a la de su presidente, pero más explícita, Robert Gates, secretario de Defensa de Obama (y, previamente, de Bush), declaraba lo siguiente en los mismos días que aquél: «Todas las opciones están sobre la mesa en lo que respecta a esos países [Irán y Corea del Norte]».

Tales países, en efecto, no son otros que Irán y Corea del Norte. Es decir, Irán e Irán. (Lo de Corea del Norte es puro “relleno” para disimular. La obsesión estadounidense es Irán, país mayoritariamente musulmán lleno de petróleo y capaz de servir de ejemplo a muchos otros países, no sólo islámicos, por la obstinada defensa que hace de su legítima soberanía nacional. Un régimen obsoleto como el comunista norcoreano, con dos o tres cabezas nucleares, sólo es una excusa para cercar a China, además del susodicho “relleno”).

En otras palabras, lo que estaban haciendo tanto el Nobel de la Paz Obama como Gates, su ministro de Defensa, era amenazar a Irán con un ataque nuclear. Una amenaza que no ha sido debidamente resaltada por los grandes medios (aunque algo ha habido; ver también), pese a que, si se materializa, podría causar en el acto centenares de miles de muertos.

¿Debe resultarnos extraña la dura reacción iraní? Su embajador ante la ONU llama a tan extrema amenaza «terrorismo de Estado». Seguramente, no sin fundamento.

Además, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán ha anunciado que Teherán presentará una queja formal ante la ONU por tales declaraciones singularmente amenazantes.

Da igual. Ya puede patalear Irán frente a tan bárbara y obscena amenaza… que los Señores de la Guerra (Nuclear) no harán sino repetirla (repetirla, sí, pues tras haber intimidado a Irán con un ataque de ese tipo, las nuevas amenazas genéricas ya inevitablemente se hallarán teñidas de ese mismo carácter nuclear; como ésta, posterior a la cumbre):

Ante un hecho tan brutal como esa amenaza, camuflado por los medios masivos bajo la “buena noticia” del tratado de desarme, resulta aún más palmario el papel instrumental que ha tenido la Cumbre de Seguridad Nuclear en manos del Imperio. Si, como rezaba su nombre, en ese foro la preocupación era realmente la seguridad nuclear, cabe preguntarse por qué todos los demás países allí representados no centraron su atención en condenar dicha amenaza estadounidense de ataque nuclear contra Irán. En lugar de ello, proliferaron los gestos para complacer al superpoderoso anfitrión (ver).

El día en que Obama se desayunó a Zapatero...

El pasado 4 de febrero, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, acudió al Desayuno Nacional de Oración que se celebra anualmente en Washington. Un excelente análisis de las implicaciones de esa presencia puede leerse en “La plegaria de Zapatero”. En palabras de su autor, Guillermo Sánchez Vicente:

«Si Bush mantuvo con Zapatero un distanciamiento personal (para irrisión y rabia de los españoles que conciben a Estados Unidos como el garante de un orden mundial seguro), con el fraude llamado Obama, […] el actual gobierno viene desplegando un servilismo patético. Parece evidente que Zapatero fue a Washington a escenificar un encuentro con su admirado Obama, quien por cierto no le hizo mucho caso, pues se limitó a darle un abrazo en público, y después le ignoró en los encuentros privados durante el desayuno; y esto tras rechazar la invitación de la presidencia española de la Unión Europea a acudir a la cumbre europeo-estadounidense que se celebrará en Madrid en mayo. Todo ello, pese a que en los mismos días del ya tristemente célebre “Desayuno”, Zapatero ha dado una vuelta de tuerca más en su prosternación ante Obama, solicitando la creación de «una nueva comunidad transatlántica» que incluya a Iberoamérica y África; en otras palabras, una todavía mayor incursión del atlantismo en esas dos grandes áreas del planeta (en el caso africano, apelando a la “extensión del extremismo islamista” en dicho continente, lenguaje muy del gusto del Imperio)».

En efecto, los servicios al belicismo imperial del esbirro Zapatero, otrora pionero junto a Turquía (incluso junto a algún destacado líder iraní) de la saludable Alianza de Civilizaciones, empezaron a resultar más descarados ese mismo día. En aquella intervención en el Atlantic Council (Consejo Atlántico), defendió de lleno la otanización de Latinoamérica y África con las mismas excusas habitualmente usadas (en particular, la «extensión del extremismo islamista») por los voceros de la imperial “Guerra contra el Terrorismo”. Incluso se pronunció, en clara referencia a ya sabemos quién, contra la proliferación nuclear.

Tales servicios volvieron a hacerse patentes cuando, meses después, coreó la acusación sin pruebas de un auto del juez Eloy Velasco al gobierno venezolano, según la cual éste vendría ayudando tanto a la ETA como a las FARC, así como contribuyendo a la cooperación entre ambas bandas criminales.

Ahora, con ocasión de la Cumbre de Seguridad Nuclear, el “Aznar” de Obama ha tenido ocasión de volver a reafirmar su condición de tal, en una trayectoria que le muestra dispuesto a emular los crímenes de su referente sin comillas. [Pero, según parece, con mucho menos “premio” para su miseria personal. Si ya su “enemigo” Bush, cuando se encontraban, se limitaba a espetarle un escueto (e irónico): “¿Qué tal, amigo?”, ahora su “amigo” Obama apenas le dice otra cosa que: “¿Cómo va España?” No parece haber mucha diferencia.]

Entregado al emperador, Zapatero ha mostrado su acuerdo en sancionar a Irán al tiempo que apuntalaba la estrategia imperial en la cumbre subrayando que con ella el multilateralismo «gana terreno».

Además, según la agencia española Europa Press, «Zapatero pidió a Medvedev que ayude a convencer a China para que apoye las sanciones al régimen de los ayatolás, ante lo cual el líder ruso recordó que tienen proyectos energéticos de envergadura que no quieren cerrar.» A la vez (¿ambigüedad diplomática obliga?), algún otro medio señala que Zapatero se mostró de acuerdo con Medvedev en que las sanciones sean «razonables» y en que «no se debe acorralar a un país», sino que se le ha de «dejar una puerta abierta».

Sólo leves vestigios, si acaso, de un político que en su día mostraba cierta (nunca mucha) independencia frente a los amos del mundo. Parece que el poder le ha acabado desnudando, a ojos avisados, como un mediocre más.

El congreso alternativo (iraní) sobre desarme nuclear

Entretanto, ¿cuántos saben que en estos mismos días, 17 y 18 de abril, se celebra en Teherán una conferencia de desarme nuclear, con presencia de «una treintena» o «más de sesenta» países, según las fuentes? (Incluidos Rusia y China, por cierto). Si alguno lo sabe, desde luego no será porque los medios de masas le hayan dedicado al evento grandes titulares. Silenciarlo, o relegarlo a huecos poco visibles, se les da mejor en estos casos. Ya se sabe que la manipulación informativa no consiste tanto en deformar la realidad –aunque también saben– como en omitirla convenientemente.

Al boicotear la conferencia de Teherán, el gran público (el mismo que masivamente se ha tragado el camelo de que Irán quiere la bomba) no llegará a enterarse de que el lema de la reunión es “Energía nuclear para todos, armas nucleares para nadie” y su objetivo, el de instar al mundo entero al desarme. En particular, como indica el viceministro de Exteriores iraní, el énfasis se pone en que un área tan sensible del planeta como es Oriente Medio (cuyo centro geográfico estaría en Teherán) se vea libre de armas nucleares.

«Cualquier uso de armas nucleares para hacer daño a la humanidad está condenado», agrega por su parte Ramin Mehmanparast, el ministro del mismo ramo. Todo esto concuerda con pronunciamientos del mismo tenor que llevan tiempo efectuando los gobernantes iraníes (ver). Y evoca, además, el rechazo fundamental que el islam iraní declara frente a las armas nucleares (ver también 1 y 2).

Declaraciones, todas ellas, que también fueron relegadas en su momento. Privando así al gran público de preguntarse si, con la excusa de un supuesto programa nuclear bélico (del que nadie tiene noticias), no se estará acosando a un país cuyo régimen se caracteriza por rechazar esas armas como una cuestión de principios. Y, para colmo, se le amenaza con emplearlas contra él sobre la base de esa misma excusa…

Por todas estas razones, y al menos para los amantes de la paz, de la verdad y de la vida, lo que está pasando no debería ser motivo de alegría, como lo pintan los medios del Sistema, sino de temor e indignación frente a esa nueva vuelta de tuerca con que el Imperio agrede al mundo y, muy particularmente, a Irán.

Un Nobel de la Paz un tanto peculiar

Aunque, como es sabido, existan precedentes de guerreristas “nobelizados”, el caso de Obama no deja de ser muy especial. Seguramente, porque a él le dieron el premio al poco de llegar al poder. Eso le está permitiendo ejercerlo con el galardón puesto.

Así, hemos visto al Nobel de la Paz mandar treinta mil soldados más a seguir arrasando Afganistán. Al Nobel de la Paz, sugiriendo la aplicación de la pena capital sobre un sospechoso (sic) del 11-S. Al Nobel de la Paz, rechazando eliminar las minas “antipersonas”.

Y ahora, vemos al Nobel de la Paz amenazando con lanzar un ataque nuclear sobre Irán: “Si no os doblegáis, os arrasamos.” Ése es el mensaje.

La prensa sistémica, como no podía ser menos, lo ha contado a gusto del poderoso que intimida al débil. Es la misma prensa que, una y otra vez, acusa a éste de “amenazar” cuando no hace otra cosa que responder, con la típica dignidad mundana, a las amenazas que sufre (que raramente son llamadas así por tales “periodistas”).

Están obsesionados con Irán. No le perdonan que quiera ser independiente, que no se arrodille ante ellos. Eso representa un mal ejemplo. Es una manzana podrida. Que además tiene la cara dura de hablar claro frente a las tropelías de ese estado al que llaman “Israel”. Estado que goza de impunidad gracias a la explotación y la manipulación de un pasado aún reciente. Que puede tener armas nucleares (las que no tiene Irán) e ignorar el Tratado de No Proliferación (a diferencia de Irán).

No es cuestión de que tenga que gustarnos el actual régimen persa. Ése es otro tema, aunque los cucos belicistas se empeñen en mezclarlo (toda guerra empieza, ya es guerra, con la propaganda). Lo que cuenta aquí es que están negando el derecho de un país a ser soberano. Mucho más, en realidad: se amenaza la supervivencia de todo un pueblo. Los periodistas sistémicos, corifeos del Imperio de aviesas intenciones y peores hechos, son corresponsables de ello.

Por su parte, de cuando en cuando parece que algunas potencias amagan formar un polo alternativo al del Imperio global (algo improbable por definición). Se habla cada vez más del BRIC, que reuniría a Brasil, Rusia, la India y China. Ojalá este bloque, caso de convertirse realmente en tal, llegase a ejercer un contrapeso, pero eso requiere mucha voluntad política (sobre todo, frente al potente Eje Washington-Vaticano). Cosa difícil, por lo demás, en un mundo en el que los centros de poder ya no parecen residir en los estados sino en los cenáculos de magnates sin patria ni corazón.

(Extraído de El Blog de Cordura)

viernes, 9 de abril de 2010

Bush es acusado de enviar a Guantánamo a cientos de inocentes


Un coronel estadounidense asegura que tanto él como sus asesores Cheney y Rumsfeld los mantuvieron allí por cuestiones políticas

PÚBLICO.ES
Londres
9/4/2010

Los tres máximos responsables de la Guerra contra el terror apoyaron la detención de inocentes.

George Bush, Dick Cheney y Donald Rumsfeld conocían que cientos de personas inocentes estaban siendo enviadas a la cárcel de Guantánamo.

Los máximos responsables del Gobierno estadounidense ocultaron este hecho y se negaron a liberarlos por miedo a que esto pudiera dañar la 'Guerra contra el terror' y la ansiada invasión de Irak.

La información ha sido difundida este viernes por el diario británico The Times, que dice haberse hecho con unos documentos oficiales que lo certifican.

Las acusaciones se desprenden del testimonio del coronel Lawrence Wilkerson, asesor del entonces secretario de Estado de EEUU, Colin Powell.

Las acusaciones de Wilkerson formaban parte de la defensa de uno de los presos acusados de pertenecer supuestamente a la banda terrorista Al Qaeda.

El militar afirmó por escrito que el ex vicepresidente Cheney y el ex secretario de Defensa Rumsfeld sabían que la mayoría de los 742 detenidos que fueron enviados a Guantánamo en 2002 eran inocentes. Según el diario, ambos creían que "era políticamente imposible liberarlos".

El fin justificaba los medios

The Times afirma que Powell apoyó el testimonio de Wilkerson. La relación del ex secretario de Estado con el resto de la Administración Bush no era la mejor ya que siempre les recriminó que le pasarán información falsa sobre las armas de destrucción masiva en Irak.

Powell quedó en evidencia ante todo el mundo cuando apoyó la invasión de 2003 basándose en las pruebas falsificadas y abandonó la Casa Blanca en 2005.

La declaración del coronel deja en evidencia las prácticas de la Administración Bush entonces. Wilkerson dijo que la mayoría de los detenidos - entre los que afirma que había niños de 12 años- no habían visto en su vida a un soldado estadounidense sino que los Ejércitos de Afganistán y Pakistán los estaban vendiendo a EEUU por 5.000 dólares.

Según su testimonio, no los liberaron porque entonces la explicación de su arresto habría puesto en evidencia la operación. "Era intolerable para la Administración y habría causado daños muy serios en la imagen del Ministerio de Defensa", dijo.


A Cheney, según Wilkerson "no le importaba lo más mínimo que la mayoría de los presos fueran inocentes [...] Si cientos de personas inocentes tenían que sufrir este trato sólo para detener a unos cuantos terroristas peligrosos, debía ser así".

Las declaraciones de Cheney en los últimos tiempos, defendiendo la 'Guerra contra el terror' y la tortura como un arma de defensa, lo ponen en evidencia.

Bush estaba de acuerdo

"Discutí este asunto con el secretario Powell y entendí que no era sólo la manera de pensar de Cheney y Rumsfeld, sino del propio presidente Bush, que también estaba tomando esas decisiones", añade el militar.

El testimonio de Wilkerson estaba hecho a favor de la liberación de Adel Hassan Hamad, un hombre de origen sudanés que estuvo encarcelado de 2003 a 2007. Hamad, como muchos otros a su salida de Guantánamo acusó a las autoridades estadounidenses de torturas.

Según el diario, el entorno de Bush se negó a hacer declaraciones al respecto.

(Extraído de www.publico.es)

Artículos relacionados:

¿Cómo es posible que nos hayamos convertido en un refugio para supuestos terroristas? por Lawrence Wilkerson

Se cierra el círculo sobre Cheney y las torturas

lunes, 5 de abril de 2010

Un vídeo muestra cómo el Ejército de EEUU mata a un fotógrafo de Reuters

Las imágenes cuestionan la versión de los militares estadounidenses, que lo consideraron un combate contra insurgentes

EFE – Washington
5/4/2010

Un vídeo publicado por una ONG cuestiona la versión oficial sobre cómo el Ejército de Estados Unidos mató a once iraquíes, entre los que había un fotógrafo y un conductor que trabajaban para la agencia de noticias Reuters.

Las imágenes, difundidas hoy por la organización Wikileaks a partir de fuentes militares, muestran, desde la visión de un piloto de un helicóptero Apache, los disparos contra un grupo de hombres armados y otros que no portan armas y que andan por la calle en un barrio de Nuevo Bagdad. Entre ellos, estaban el fotógrafo de Reuters Namir Noor-Eldeen y su conductor, Saeed Chmagh, que murieron ese 12 de julio de 2007 en el ataque.

El vídeo, presentado hoy en Washington y titulado Asesinato colateral, describe también el transcurso del rescate de las víctimas, donde fueron heridos también dos niños. Un oficial del Ejército de EEUU ha confirmado este lunes su autenticidad.

Al día siguiente del ataque, el Ejército estadounidense explicaba la muerte de los trabajadores del medio de comunicación como parte de un enfrentamiento entre sus tropas e insurgentes.

"Fuerza hostil"

Un portavoz militar dijo al diario The New York Times que "no hay duda de que las fuerzas de la coalición estaban claramente en el medio de operaciones de combate contra una fuerza hostil". La agencia Reuters exigió sin éxito una investigación de las circunstancias y la obtención del material audiovisual apelando a la Ley de Libertad de Información.

Como respuesta, el Ejército estadounidense concluyó que las acciones de los soldados durante el suceso estaban de acuerdo con la ley en conflictos armados y reglas de combate (Rules of Engagement), la normativa sobre cuándo, dónde y cómo el uso de la fuerza debe ser usada. En el vídeo, se escucha a los militares celebrar las muertes al grito de "mira esos bastardos muertos" y a otro suplicar por permiso para disparar contra un hombre que para su vehículo para asistir a los heridos.

(Extraído de www.publico.es)

www.collateralmurder.com

jueves, 1 de abril de 2010

El Pentágono está utilizando Haití como campo de entrenamiento para Afganistán


Michel Chossudovsky
Global Research
1/04/2010

Un informe reciente de [la revista] Stars and Stripes revela la naturaleza de la operación militar estadounidense en Haití. Se ha desplegado en Haití unidades de combate de Iraq y Afganistán bajo la bandera de una operación humanitaria. A la inversa, Haití también se está utilizando como campo de entrenamiento militar para fuerzas sin experiencia en escenarios del combate.

Según el informe de Stars and Stripes (14 de marzo de 2010), “los marines desplegados a Haití para proporcionar ayuda de emergencia tras el devastador terremoto de enero ya están siendo adiestrados para luchar en Afganistán”.

Los marines de la Unidad 22 del Cuerpo Expedicionario de Marines que fueron desplazados a Haití inmediatamente después del terremoto están siendo desplegados ahora a Afganistán. De hecho, la decisión de enviarlos a Afganistán se tomó antes de su despliegue en Haití:
"Un grupo pequeño de marines tomó por asalto varios edificios pequeños de cemento dentro del alambre de espino en su campo en la costa mientras que sus camaradas desempeñaban los papeles de insurgentes afganos y hacían disparos al tiempo que entablaban combate con sus compañeros en un simulacro de ataque. Al día siguiente, cuando el teniente general Dennis J. Hejlik al mando de la II Fuerza del Cuerpo Expedicionario de Marines visitó a los marines en la costa, alabó el buen trabajo que habían hecho en Haití y les preguntó: “¿Qué es lo siguiente que haréis cuando vayáis a casa?”. “Afganistán”, respondieron. Mientras los helicópteros Huey zumbaban sobre sus cabezas, Hejlik habló de la reciente ofensiva de Marjah y añadió que para el verano habría 20.000 marines. “Ustedes se unirán a ellos esta primavera”, dijo a los marines en Carrefour. Uno de ellos, el sargento Timothy Kelly, 23 años, de Johnston City, Ill., afirmó que los miembros de su unidad se habían enterado de su misión en Afganistán justo antes de recibir órdenes de encaminarse a Haití".
El adiestramiento en Haití “está encaminado hacia tácticas de batallas de proximidad”: “Sólo un par [de marines del escuadrón de Kelly] tienen experiencia en Iraq o Afganistán”, dijo. [...] “Aquí tenemos muchos tipos que no van a estar aquí para este despliegue afgano. Los que están, también podemos hacer que entren en este modo de pensar. Otro marine de Carrefour, el soldado de primera clase Keith Cobb, 23 años, de Soso, Mississippi, afirmó que en el despliegue afgano sería la primera vez que esté en una zona de guerra. “Quiero matar a los terroristas y librarnos de los malos, pero preferiría estar aquí porque sé que después de esto me voy a casa”, dijo”.

La batalla de proximidad se está luchando con unidades de combate pequeñas “que atacan al enemigo con armas personales de alcance muy corto”. El adiestramiento impartido en Haití está enfocado a utilizarse tanto en guerra urbana como en operaciones contra los insurgentes.

El 25 de marzo el ejército estadounidense informó de que se habían retirado del país a unos 2.200 marines, implicados en ayuda humanitaria en Haití.

El papel del ejército canadiense

El ejército canadiense ha adoptado un modelo similar. Se utiliza Haití como plataforma de lanzamiento para asignar un nuevo destino a tropas de combate al teatro de la guerra en Oriente Medio.

Las tropas canadienses inicialmente desplazadas a Haití bajo un mandato humanitario están siendo enviadas a Afganistán: “Los soldados del 22 Regimiento Real dispondrán sólo de dos semanas antes de tener que cambiar su centro de actividad de proporcionar ayuda de emergencia en Haití a un adiestramiento intensivo de combate para una gira en Afganistán, afirmó el comandante de las tropas canadienses en el extranjero” (National Post, 23 de febrero de 2010). Sin embargo, el adiestramiento de las fuerzas canadienses en Haití se impartirá en Canadá, antes de su desplazamiento.

Michel Chossudovsky es profesor (emérito) de economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación sobre la Globalización, Montreal, que alberga la premiada página web www.globalresearch.ca. Es autor del best-seller internacional The Globalisation of Poverty and The New World Order y colaborador con la Encyclopaedia Britannica. Es miembro de la Comisión [de Investigación] de los Crímenes de Kuala Lumpur y ha ganado el Premio de Derechos Humanos de la Sociedad para la Protección de los Derechos Civiles y la Dignidad Humana, Berlín, Alemania. Ha sido asesor de gobiernos de países en vías de desarrollo y ha trabajado como consultor de varias organizaciones intergubernamentales, incluyendo UNDP, ILO, UNFPA, WHO y el Banco de Desarrollo Africano. Sus obras se han traducido a más de veinte idiomas.

Artículo original en inglés aquí

(Extraído de www.rebelion.org)