sábado, 5 de julio de 2008

La gran farsa norteamericana

Fraude electoral millonario convertido en un espectáculo para los medios de diversión

Hendrik Vaneeckhaute
03-11-2004


Dado su pasado de mentiroso compulsivo, sabemos que si Aznar afirma que EEUU es la primera democracia, no es verdad. Primero, la India, con 4 veces más población, es la primera democracia. Y segundo, llamar a EEUU una democracia es una burla a la inteligencia humana. En el primer estado terrorista del mundo, el espectáculo electoral, sólo es eso, un espectáculo. Un acto de distracción financiado por las grandes multinacionales en agradecimiento de los servicios prestados por el anterior gobierno (bajadas en impuestos, vías legales para evadir impuestos a través de paraísos fiscales, eliminación de medidas de protección laboral o de medio ambiente, etc.), o un avance para comprar el compromiso del futuro gobierno. Un bipartidismo, en el cual dos clanes se turnan el poder, e impiden en la práctica que haya otros candidatos. Dos partidos, que sólo se diferencian en la forma, pero no en la practica de aterrorizar a la mayor parte del planeta con golpes de estado, bombardeos e invasiones, para convertirlos en estados vasallos.


En el fraude electoral en EEUU, no estamos hablando de unos centenares o miles de votos, sino de millones. Algunos ejemplos de cómo se hizo el fraude masivo en el 2000:

1. Simplemente desaparecen las tarjetas de registro. Para poder votar, es necesario registrarse primero. Unos 7 millones de personas utilizaron los formularios ‘Motor Voter’ para registrarse. Con estos formularios se pretendía simplificar los trámites burocráticos para permitir que más personas pertenecientes a clases económicamente empobrecidas votasen. Muchos de estos formularios fueron repartidos y recogidos en iglesias de afro americanos. Miles de formularios se perdieron, con lo cual se impidió que votasen miles de personas de un grupo de la población del cual se sabe que vota demócrata (o para el tercer candidato, excluido de los medios de diversión, …)

2. ‘Legalmente’, millones de personas pierden su derecho al voto. En 46 estados y en Washington DC, todos los adultos que cumplen una condena, pierden su derecho al voto. En 32 estados, esta perdida de derecho al voto también se aplica para las personas en libertad condicional. Finales del 2001, cerca de 6,6 millones de personas, o uno de cada 45 estadounidenses se encontraba en la cárcel o en libertad condicional. (También aquí se aplica una política racista: por porcentaje hay 7 veces más hombres-jóvenes Afro-Americanos que blancos en la cárcel.)

3. Además de la exclusión anterior, en 14 estados, la pérdida del derecho al voto es definitiva para una persona condenada alguna vez en su vida. Sólo en Florida se trata de 600.000 personas.

4. Los dos anteriores mecanismos ‘legales’ para excluir sobre todo a las personas de las minorías, dan paso a un mecanismo ilegal, pero masivo de selección de los votantes. En el estado de Florida, la empresa Choice Point (anteriormente DBT) fue encargada, por la suma de 2,3 millones de dólares, de elaborar una lista de personas a excluir de las listas electorales. La lista produjo 91.000 nombres de personas. Decenas de miles de personas fueron puestas en esta lista de forma irregular, sólo porque su nombre se parecía al nombre de una persona condenada. Willie Steen fue una de estas personas que no pudo votar. Razón: su nombre se parece a O’Steen, un ex –condenado. La empresa, a pesar del contrato millonario, no verificó los datos. Aunque si utilizó un criterio. Si Willie Steen hubiera sido blanco, hubiera podido votar. En el único condado que verificó la lista producida por Choice Point, se descubrió que el 95% de la lista estaba errada. Para las elecciones de este año, la lista de nombres se mantendrá secreta, con lo cual no existe ninguna posibilidad de control público. A mediados de junio, la lista para Florida ya contaba 47.000 nombres.

5. Otro mecanismo utilizado es el de los votos nulos. Uno de cada 7 votos de afro-americanos no fue contabilizado en el 2000. Gladsen County, la parte de Florida con más población negra, es la que cuenta con el porcentaje más alto de votos nulos. Pequeños detalles en la tarjeta de voto, que en distritos ‘blancos’ cuentan como válidos, en distritos ‘negros’ son anulados. El 14,4% de los votos ‘negros’ fueron rechazados, frente al 1,4% de los votantes blancos. Se ha calculado que 95.000 votos de votantes negros fueron declarados nulos, de ellos el 90% emitió su voto al candidato demócrata. En todo EEUU, 1,9 millones de votos fueron declarados nulos. Aplicando el perfil del voto nulo, eso significa que no se contó un millón de votos de votantes afro-americanos, del cual se sabe que votan mayoritariamente demócrata.

6. Uno de los mecanismos para asegurar que los votos de las poblaciones que no son ‘interesantes’, es darles el peor material. Los distritos pobres, con población negra, suelen tener el material más anticuado, y por lo tanto producir más votos nulos.

7. Los que creían que con los votos electrónicos, el fraude se acabaría, se equivocan. Por ejemplo, en Texas, en el distrito Comal County, 3 candidatos republicanos lograron una victoria sorprendente. Los tres ganaron con 18.181 votos cada uno. En otro distrito, dos candidatos republicanos obtuvieron una mayoría de votos tan grande, que llamó la atención. Después de recontar los votos manualmente, y otra vez con un ordenador nuevo, el resultado era contrario: una victoria para los demócratas. Resulta que el escáner para leer los votos, tenía un chip ‘averiado’: registraba los votos demócratas como votos republicanos…. En Florida, en algunos distritos se votó con ordenador con pantalla táctil. ¿El resultado? Retrasos, votos perdidos, y muchos votos nulos.

Para esto nuevo show electoral (2004) no sólo se repetirán los anteriores mecanismos, sino que se aplicará un fraude todavía mayor. Se ampliará el voto electrónico, y uno de los mecanismos para ocultar el fraude, es no instalar las impresoras, con las cuales el votante puede controlar si su voto fue registrado correctamente. Las noticias de fraude masivo ya están llegando, pero sólo a Europa, en EEUU, los medios de diversión masiva funcionan perfectamente. Diferentes ONG’s estadounidenses pidieron observadores a la ONU, pero no acudirán.

(Extraído de www.rebelion.org)

Greg Palast el Periodista que investigó el fraude electoral de 2000 en EEUU